Académico sufre acoso laboral y luego es despedido del Colmex; promueve queja ante la CNDH

Marcela Nochebuena · 15 de julio de 2025

Académico sufre acoso laboral y luego es despedido del Colmex; promueve queja ante la CNDH

Manuel, académico y profesor investigador en El Colegio de México (Colmex) desde 2023 –cuyo nombre fue cambiado para proteger su anonimato— asegura que esa institución lo despidió de manera injustificada, informal y arbitraria, sin respetar los procedimientos establecidos en su propio reglamento.

Esto, tras señalar presunto acoso laboral por parte de la directora del Centro de Estudios Demográficos, Urbanos y Ambientales, Jéssica Nájera Aguirre, así como el uso de argumentos que considera falsos y ajenos a su desempeño por parte de las integrantes de la Comisión Evaluadora: Claudia Masferrer, Clara Salazar, Lucía Álvarez y Catherine Merkes.

Consultado al respecto, El Colegio de México descartó poder comentar el caso. “El asunto de la no renovación de contrato del profesor en cuestión está en un proceso jurídico, motivo por el cual no se puede emitir una opinión al respecto”, informó mediante su enlace de prensa.

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Durante su primer año de contratación, la evaluación de Manuel tuvo un resultado positivo, relata. Sin embargo, un año después, para 2025 la Comisión Evaluadora determinó que esta ya no era favorable.

“En base a una clara discriminación y arbitrariedad en la aplicación de criterios, respecto a evaluaciones de otros compañeros, y a la existencia de falsedades y utilización de pruebas falsas”, señala la queja que el académico ingresó ante la Comisión Nacional de Derechos Humanos tras no ser escuchado por las propias autoridades de la institución.

Académico del Colegio de México acusa discriminación en su evaluación

En entrevista, explica que luego de saber el resultado de esa evaluación, presentó un primer recurso de revisión, como establece el Reglamento del Personal Académico, ante la Comisión Dictaminadora de El Colegio de México. Sin embargo, como única respuesta recibió la ratificación de la decisión tomada por la Comisión Evaluadora, basada en criterios que él considera discriminatorios y que, afirma, no tomaron en cuenta las pruebas de descargo que presentó.

La evaluación negativa que obtuvo este año se sustentó en la acusación de que trabajó en su anterior institución de forma simultánea que en El Colegio de México desde 2024,  sin embargo, sostiene que se trataba de una posición honoraria, sin remuneración económica. La acusación se basó en una biografía desactualizada, de 2022, y en un error en la filiación institucional de un congreso en el que participó.

A ello, se sumó el señalamiento de que en los cuatro artículos académicos que había publicado –el cuádruple de la productividad requerida–, no era el único autor, requisito que no especifican los lineamientos y que no se había argumentado en otras evaluaciones. Además, aseguraron que no había incrementado su participación institucional, sin mostrar criterios medibles y objetivos.

“Antes de que me llegara la evaluación negativa, también me estuvieron poniendo trabas administrativas, haciéndome requerimientos que no estaban en los lineamientos en dos ocasiones, y en la segunda ocasión me negué.

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“Les dije: ‘No, esto no está en los lineamientos, no estaba en vigor cuando yo presenté (la evaluación), no voy a atender este requerimiento, continúen con el proceso en la forma que está’, y un poco eso ha sido lo que ha ido pasando: un tema de trabas burocráticas, solicitudes que no estaban en los lineamientos, etcétera, y volviendo al tema de la evaluación, obviamente una evaluación bastante irregular (tanto académica como laboral)”, reclama. 

En una carta a las autoridades del Colmex, Manuel señala que los miembros de la Comisión Evaluadora sabían que no era cierto lo que afirmaban y actuaron de mala fe, pues en 2024 él había reportado que tenía una función honoraria, sin sueldo, en su anterior institución, de lo cual aportó los documentos probatorios. En cuanto al error de filiación en el congreso donde participó, asegura que lo había informado previamente por correo electrónico a la directora de su centro y a la presidenta del Colmex. 

“La Comisión Dictaminadora no se ha manifestado sobre esta falsedad, ni sobre la actitud negligente de la Comisión Evaluadora en su informe, a pesar de disponer de todas las pruebas necesarias y habiéndoles informado que los hechos constituyen un delito penal, se han limitado a ignorar el tema. La Presidencia de El Colegio de México tampoco se ha pronunciado al respecto después de recibir la carta del día 6 de mayo de 2025, en la que se denunciaban los hechos, se aportaban pruebas y se pedían responsabilidades”, abunda el documento.

De acuerdo con el recurso, tales acciones se describen en los artículos 310 y 310 Bis del Código Penal para la Ciudad de México como relacionadas con el delito de fraude procesal, lo que implica alterar elementos de prueba, antecedentes o cualquier otro tendiente a inducir el error. “Por tanto, la Comisión Evaluadora incurrió en conductas constitutivas de delito con penas de prisión”, precisa el texto.

Previo a su despido, que nunca se formalizó pues solo le fueron cerrados los accesos a sus cuentas y depositado un sueldo incompleto, además de las trabas administrativas, Manuel acusa que también vivió amenazas. En varias ocasiones, la directora de su centro insinuó que no le renovarían la contratación y no le darían la planta, incluso haciendo referencias públicas a que su plaza quedaría pronto disponible.

“Ahí hay una discriminación, porque por un lado los dichos de la Evaluadora no están sustentados con pruebas; yo estoy refutando con pruebas lo que ellos están diciendo y no lo están tomando en cuenta, entonces ahí hay un claro complot entre ellos o una alineación para perjudicarme, y creo que la presidencia y la secretaría académica también están metidas en eso”, apunta.

Las autoridades del Colmex bloquearon, sin previo aviso, el acceso al correo electrónico institucional de Manuel, así como al servidor donde almacena su investigación de los últimos 8 años, lo que constituye –según apunta en los documentos que ha elaborado– apropiación indebida de propiedad intelectual y obstrucción para realizar sus funciones. Más de un mes después, la institución, además, no le ha permitido descargar su trabajo, pese a haberlo solicitado en varias ocasiones. 

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Sindicado de profesores del Colmex exige corregir violaciones “graves” contra académico despedido

Ante ello, el Sindicato Gremial de Profesores-Investigadores de El Colegio de México emitió un documento en el que exige a la doctora Silvia Giorguli Saucedo, presidenta de la institución, la “corrección inmediata de las graves violaciones cometidas”, que incluyen el bloqueo arbitrario de recursos institucionales y la retención ilegal de su salario, con lo que recibió menos del 50 % correspondiente a su quincena, así como de prestaciones ya ganadas.

Además, el sindicato señala irregularidades en el proceso de evaluación que pueden constituir despido injustificado, como la negativa a activar un recurso de inconformidad para formar una comisión externa tras un dictamen negativo de la Comisión Dictaminadora. También menciona el uso de criterios extraacadémicos y pruebas falsas en su evaluación, por lo que exige la restitución de todos los derechos laborales de Manuel.

“Tenemos un segundo procedimiento de apelación, que en ese tienen que formar una comisión con personas externas a la institución. ¿Qué pasó? Que para que no salieran fuera todas esas irregularidades que habían cometido, no respetaron ese proceso, se lo saltaron e hicieron un despido de forma tácita”, reclama en entrevista Manuel. 

Manuel acusa, además, que este tipo de irregularidades son sistemáticas en la institución, pues en los casi dos años y medio que ha estado ahí, ha sido testigo de ese proceder: “Tienen unos lineamientos, luego hacen lo que quieren, abusan de su poder, y después no pasa nada; lo ignoran, y todas las quejas que les llegan y no les interesan, hacen como que no les han llegado, hacen caso omiso, y la única forma en la que acaban haciendo algo es cuando todo escala”.

Refiere explícitamente, como ejemplo, el caso de una promoción entera de estudiantes del Doctorado en Estudios de Población del Centro de Estudios Demográficos, Urbanos y Ambientales del Colmex, que se enfrentaron, después de expresar un descontento, a trabas administrativas y hostigamiento por parte de la directora del centro y de la entonces coordinadora docente.

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Foto: especial

 

“Ha habido varios casos de profesores sin planta a los que se les ha bloqueado la incorporación a labores docentes y posiciones institucionales relevantes, o se les ha negado la definitividad con criterios académicos arbitrarios y subjetivos, como en mi evaluación anual. Las autoridades del Colmex han conocido estas irregularidades y no han actuado para corregirlas, sino todo lo contrario: han operado en contra de las víctimas y protegiendo a los agresores. También uno está un poco harto de ver estas cosas”, subraya. 

La respuesta que espera Manuel ahora, después de todos los documentos que ha tenido que promover e ingresar en instancias propias y ajenas a El Colegio de México, de los que Animal Político tiene copia, es que se respete el debido proceso, es decir, que se instale la comisión con expertos externos, sin la suspensión de contratación y salario hasta que eso suceda, como señala la normativa interna, y que se le abra el acceso a su investigación para que pueda al menos descargarla.

En algún punto, dice, el Sindicato de Profesores propuso a las autoridades del Colmex un proceso de conciliación, al que no se opone, pues tampoco está dispuesto a seguir perteneciendo a la institución después de lo ocurrido. Sin embargo, considera que merece una recontratación de al menos un año para tener tiempo de buscar otras oportunidades, y evitar así una disputa judicial. Tras las irregularidades cometidas, está convencido de que el centro educativo al menos podría mostrarse un poco más conciliador.