Dulce Ramos · 7 de junio de 2013

[contextly_sidebar id=”44168fcf553e203e0d611e1a0e464c67″]La directiva del Club Campestre de Chihuahua (CCC) aceptó como socia a Lilia Victoria Aun, esposa de la empresaria y deportista paralímpica Carla María Herrera Guerrero, luego que ésta solicitara que su pareja fuera admitida en 2012 como parte de la membresía familiar.
El caso se remonta a 2012 cuando Carla solicitó la membresía de su cónyuge, con quien se casó en 2010 en el DF, pues ella ya era integrante del CCC. Sin embargo, los directivos se la negaron, porque no se ajustaba a los principios y reglamentos.
Fue entonces cuando Carla y Lilia decidieron demandar al club ante el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred), en lo que se convirtió en el primer juicio penal en México por discriminación sexual.
“Al principio pensé que estaban jugando y luego me di cuenta que no y te da rabia”, narra Carla, quien es Premio Nacional al Mérito 2012.
A través de un comunicado, la empresaria otorgó el perdón a los 14 integrantes del consejo directivo del club, por lo que sobreseía la demanda penal.
Para Carla y Lilia su caso fue representativo para toda una comunidad y sirvió para dejar precedentes: “Ya no es por ser admitidos, sino dar la batalla, por dignidad, porque no se pise a nadie, es un asunto de legalidad”, señaló Carla en un reportaje para el programa Atando Cabos.
Escucha aquí el reportaje íntegro: