Caso Antonio González: a un año del fallo de la Corte IDH, aún hay incumplimientos del Estado

Orsetta Bellani · 12 de diciembre de 2025

Caso Antonio González: a un año del fallo de la Corte IDH, aún hay incumplimientos del Estado

El Estado mexicano todavía no cumple la sentencia que la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CorteIDH) emitió hace un año sobre el caso Antonio González Méndez, zapatista desaparecido en 1999 por el grupo paramilitar Desarrollo, Paz y Justicia en el municipio de Sabanilla, Chiapas.

El 12 de diciembre de 2024, la corte internacional encontró al Estado mexicano responsable de la desaparición del indígena chol y reconoció que no fue un hecho aislado, sino consecuencia de una política estatal contrainsurgente finalizada a reprimir el levantamiento armado del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) de 1994, a través del uso de agrupaciones paramilitares.

“Tales grupos operaban con apoyo, tolerancia y aquiescencia del Estado, con el objetivo de neutralizar fuerzas u organizaciones consideradas enemigas, como el EZLN”, escribió la Corte IDH en su sentencia.

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Antonio Gonzaléz Méndez. Foto: Cortesía del CDH Frayba
Antonio Gonzaléz Méndez. Foto: Cortesía del CDH Frayba

La familia de Antonio González Méndez, los sobrevivientes de la guerra contrainsurgente de los años noventa en Chiapas y las organizaciones de derechos humanos consideran que se trata de un fallo histórico, pues el Estado mexicano siempre negó que las violencias de aquella época fueran consecuencias de una política de estado, alegando que derivaban de conflictos entre comunidades.

El fallo por el caso de González Méndez y los incumplimientos del Estado

Los dos pilares del fallo de la Corte IDH son la obligación, por parte del Estado mexicano, de buscar a Antonio González Méndez y de investigar penalmente su desaparición forzada, sancionando a los culpables. La representación legal de su familia desea que las investigaciones abarquen no solo las responsabilidades de los paramilitares, sino también de los militares y políticos que colaboraron con estos grupos o permitieron su actuación con impunidad.

La sentencia de la Corte IDH ordena, además, la desclasificación de los archivos del caso, la implementación de un programa de formación de agentes del estado de Chiapas sobre la debida investigación y juzgamiento de presuntos hechos de desaparición, además de la creación un registro único y actualizado de personas desaparecidas. Establece también que la familia de Antonio González Méndez reciba reparaciones económicas y simbólicas, como la creación de una placa en su memoria.

Placa en memoria de Antonio González Méndez en la Universidad Autónoma de Chiapas (UNACH). Foto: Carlos Ogaz
Placa en memoria de Antonio González Méndez en la Universidad Autónoma de Chiapas (UNACH). Foto: Carlos Ogaz

Pese al fallo de la corte internacional, aún hay incumplimientos por parte del Estado mexicano para acatar la orden respecto al caso de González Méndez.

“No estamos viendo la voluntad política por parte del Estado mexicano para cumplir con lo que le ordenó la Corte IDH. Hasta ahora lo único que se realizó cabalmente son la indemnización económica, algunas publicaciones de difusión de la sentencia y la organización del evento de inauguración de la placa en memoria de Antonio”, afirmó Chloé Stevenson del Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de Las Casas (Frayba), durante el conversatorio que se llevó a cabo el 9 de octubre de 2025 en la facultad de derecho de la Universidad Autónoma de Chiapas (UNACH), en San Cristóbal de Las Casas, tras la develación en sus instalaciones de la placa en memoria del zapatista desaparecido.

“Saludamos estas acciones, son pasos positivos, pero notamos que las dos obligaciones más importantes para la familia y la sociedad, que son la búsqueda de Antonio y la investigación de las circunstancias de su desaparición, todavía no han sido atendidas con seriedad”, afirmó Chloé Stevenson.

De acuerdo con la integrante del Frayba, para tener una hipótesis de búsqueda sólida y encontrar a Antonio habría antes que llegar a la verdad de los hechos. Sin embargo, el plan de investigación de la Fiscalía Contra la Desaparición Forzada de Personas y la Cometida por Particulares no tiene una estrategia y presenta solo acciones desorganizadas.

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“En su plan de investigación, la Fiscalía se pregunta si se trató de desaparición forzada o si fue cometida por particulares, cuando la sentencia de la Corte IDH dice algo muy claro: el estado es responsable, fue desaparición forzada y fue cometida porque Antonio era un militante del EZLN”, dijo Chloé Stevenson a los estudiantes de derecho en San Cristóbal de Las Casas. “¿Por qué es muy claro que Antonio fue desaparecido por ser zapatista? Porque era una política de Estado, coordinada y decidida desde el más alto nivel y que fue plasmada en el documento Plan de Campaña Chiapas ‘94”, afirmó Stevenson.

Familiares de Antonio González y el CDH Frayba participaron en el conversatorio que se llevó a cabo en la Universidad Autónoma de Chiapas (UNACH). Foto: Orsetta Bellani
Familiares de Antonio González y el CDH Frayba participaron en el conversatorio que se llevó a cabo en la Universidad Autónoma de Chiapas (UNACH). Foto: Orsetta Bellani

También compartió que, en abril de 2025, por primera vez la Comisión Nacional de Búsqueda (CNB), con el apoyo de otras instituciones, organizó unas jornadas de búsqueda en Sabanilla, que en realidad fueron más como una prospección finalizada al conocimiento del terreno. “Fue un primer golpe para la familia porque los invitaron a una búsqueda, generando muchas expectativas que fueron decepcionadas”, dijo Chloé Stevenson.

La búsqueda sigue

Durante el conversatorio en la facultad de derecho de la UNACH, Magdalena González López, hija de Antonio, se dijo agradecida de que la placa en memoria de su padre ha sido instalada en el pasillo de la universidad.

También habló de la tenacidad de su madre, Zonia López Juárez, que tras la desaparición de su esposo no dejó de luchar para salir adelante con sus cuatro hijos: vendía leña, pollo, cortaba café. A pesar de las dificultades, la mujer chol nunca se rindió y hasta vendió una hectárea de su cafetal para solventar los gastos relacionados con la búsqueda. De esta forma, avanzando poco a poco y con muchos esfuerzos, llegó hasta la corte internacional.

“Saliendo de la escuela traíamos leña y maíz, bajo la lluvia y el sol. Es muy duro crecer sin papá, sin su calor y cariño”, dijo Magdalena González López a los estudiantes de la UNACH. “No tuve la oportunidad de seguir estudiando, pero sé que algún día mis hijos, los nietos de mi papá, van a llegar a estudiar en este lugar”.

Zonia López Juárez, esposa de Antonio González, con su hija Magdalena. Foto: Orsetta Bellani
Zonia López Juárez, esposa de Antonio González, con su hija Magdalena. Foto: Orsetta Bellani

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Magdalena parece haber heredado la misma firmeza y perseverancia de su madre. “Seguiremos en la búsqueda para encontrar mi papá vivo o muerto. Aunque sean los restos, para decir a mis hijos que lo mataron. Ahora no lo podemos afirmar, simplemente lo desaparecieron”, dijo.