Margarita Vega. · 18 de octubre de 2013

[contextly_sidebar id=”a654413e4e47236a800b7fd2be4c5a35″]El caso de la mujer indígena que parió hace unos días en el jardín de un centro de salud en Oaxaca por falta de atención médica no es aislado. Millones de mexicanos que carecen de seguridad social se enfrentan a diario con la falta de servicios en las clínicas a los que están adscritos.
Eso ocurre en primer lugar porque las unidades de atención primaria, como las llaman oficialmente las secretarías de salud estatales, sólo abren 252 días al año por 12 horas diarias, así que las personas que necesiten un médico fuera de ese horario difícilmente encontrarán quién los atienda.
El limitado horario de atención va de la mano con la falta de médicos responsables de estas clínicas. Un estudio de la Secretaría de Salud, el “Observatorio de atención primaria 2012″, señala que en promedio hay tres médicos por cada unidad de salud, pero hay estados en donde esta cifra es mucho menor.
“La disponibilidad de médicos en el primer nivel de atención está por debajo de los estándares recomendados, con pocas entidades que cuenten con al menos un médico —titulado o en formación— por mil habitantes sin seguridad social (los atendidos por las Secretarías de Salud estatales). De hecho, diez entidades disponen de menos de 0.5 médicos por mil habitantes, llegando a un extremo de 0.3 en Chiapas”, plantea.
Además, en casi una tercera parte de los centros de salud los pacientes serán atendidos exclusivamente por pasantes de medicina, pues los médicos titulados no tienen incentivos, reconoce la Ssa, para ir a trabajar a unidades alejadas de las ciudades. En este punto las diferencias estatales son abismales: en Colima el 72% de los centros de salud son atendidos por pasantes, mientras que en el DF sólo .5%.
“La problemática de la atención basada en los servicios de pasantes de medicina se agrava por los mecanismos de asignación de plazas, los que provocan que las áreas más remotas sean las que se asignan a los estudiantes de más bajo desempeño, agravando así las desigualdades existentes en materia de asistencia sanitaria en el país”, reconoce el documento.
En el diagnóstico, la Secretaría advierte también que uno de cada cuatro pasantes de medicina no recibió la capacitación necesaria para trabajar en un centro de salud, y los que sí la recibieron dieron una calificación de 5.6 al contenido del curso.
A todo esto se suma la serie de carencias que caracterizan a los centros de salud. El reporte indica que el 30% carece de drenaje, 13% de agua potable y 3.3% de electricidad. Sólo 2.6% cuenta con laboratorio clínico y 1.1% con la capacidad de realizar radiografías.
El caso de la indígena oaxaqueña tuvo tal difusión a nivel nacional que permitió que la Secretaría de Salud estatal tomara cartas en el asunto y contratara un médico más para tratar a los pacientes de la clínica, sin embargo, miles de mujeres acuden cada año a los centros de salud de todo el país para consultas prenatales sin recibir la atención adecuada.
En el reporte se destaca que la mayor parte de los médicos que brindan atención prenatal sólo revisan algunos signos de las pacientes y les recetan vitaminas y hierro, pero dejan fuera el estado del feto, no les realizan ultrasonidos para conocer posibles malformaciones o problemas de placenta previa e incluso descuidan la revisión a las mujeres, todo ello en un país con alrededor de mil muertes maternas al año.
“Hay evidencias más recientes de que los problemas de calidad en los cuidados prenatales siguen siendo vigentes y que, con frecuencia, éstos se derivan de la falta de habilidades específicas entre el personal responsable de la atención”, subraya.
Aquí te presentamos una infografía que explica esta situación

Y aquí puedes revisar el informe íntegro:
OSAP_2012 by https://front.animalpolitico.com