Redacción Animal Político · 25 de abril de 2023
Unos 4 mil migrantes de diversas nacionalidades partieron de Chiapas rumbo a la Ciudad de México, en protesta por el incendio que dejó 40 muertos en Ciudad Juárez la noche del 27 de marzo.
“Hoy salimos simbólicamente denunciando un crimen de Estado. Nos faltan 40 migrantes muertos que no hicieron nada”, dijo el activista Irineo Mújica, quien encabeza la caravana que salió de un parque en la ciudad de Tapachula, en Chiapas.
El grupo está conformado principalmente por migrantes de Centroamérica, Venezuela, Colombia y Haití.

Según las autoridades mexicanas, el incendio se originó cuando un migrante prendió fuego a un colchón en la celda donde permanecía con otros 67 hombres, en medio de una protesta por una posible deportación.
Imágenes de una cámara de seguridad mostraron que una vez desatado el incendio, ni el personal de migración ni el de seguridad hicieron algo por evacuar a los migrantes.
Un total de 39 migrantes murieron en el lugar, la mayoría por asfixia, y uno más en un hospital.
Mújica -quien denomina a la caravana Viacrucis Migrante- pidió también la desaparición del Instituto Nacional de Migración (INM) “no sólo de nombre sino de manera estructural para cortar la corrupción”.
Los migrantes portan cruces y llevan pancartas y largas banderas con consignas escritas en las que también exigen al gobierno el tránsito libre por el país.
Una migrante venezolana que no quiso dar su nombre dijo que lleva junto con su familia tres semanas en Tapachula esperando documentos que le permitan avanzar rumbo a Estados Unidos.
“Nosotros no queremos seguir aquí. Hemos sufrido mucho, más que en mi país porque aquí nos han extorsionado y nos han humillado”, afirmó.
El sábado, autoridades otorgaron visas humanitarias a migrantes haitianos y africanos, lo que les permitirá transitar de manera segura por el país.
Aunque la intención de Mújica es llegar a Ciudad de México, varios migrantes comentaron que buscan arribar a la frontera con Estados Unidos.

Cientos de migrantes, la mayoría venezolanos y muchos viajando con sus familias completas, intentaron este lunes cruzar el río que divide a Estados Unidos de la ciudad mexicana de Matamoros pero fueron disuadidos por agentes mexicanos.
Algunos colchones inflables fueron convertidos en improvisadas lanchas para subir a niños para cruzar el río Bravo, caracterizado por sus inesperadas y peligrosas corrientes, constató una periodista de la AFP.
Muchos llevaban sus escasas pertenencias en bolsas negras para la basura mientras otros las utilizaban como una suerte de salvavidas para alcanzar el otro extremo del afluente, en Brownsville, Texas.
Los migrantes se encuentran varados en esta localidad fronteriza en espera de obtener una cita para poder cruzar a Estados Unidos y pedir refugio con el argumento de que escapan de la violencia o la pobreza en sus países.
Agentes del Instituto Nacional de Migración (INM) de México observaron a los migrantes sin intervenir, pero una hora después lograron disuadirlos de cruzar.
Su objetivo era pasar la frontera y entregarse a las autoridades de la Patrulla Fronteriza para solicitar el asilo, aunque una nueva disposición del gobierno estadounidense restringe el asilo a migrantes que lleguen desde México y los obliga a pedirlo desde otro país o mediante una cita en línea.
Esta localidad y Ciudad Juárez (norte), en el estado de Chihuahua y fronteriza con El Paso, Texas, han sido escenarios de estampidas de migrantes que se lanzan para intentar cruzar a Estados Unidos.
Un menor y un agente resultaron heridos el pasado jueves luego de que docenas de migrantes intentaron alcanzar la frontera a través de un puente fronterizo.
Con información de AFP