Ana Karen de la Torre (@karelampia) · 3 de junio de 2014

[contextly_sidebar id=”78b788094155fb4cfaff2552daaab807″]La Caravana por el diálogo migrante, integrada por un grupo de 60 migrantes y defensores de los derechos humanos como el padre Alejandro Solalinde, exigió que la compañía Ferrosur retire los postes que colocó entre julio y octubre del 2012 en los costados de un tramo de vía, ya que ponen en riesgo a las personas que quieran bajar y subir del tren en el estado de Tlaxcala.
Los integrantes de la caravana, que partió ayer 2 de junio de la ciudad de Ixtepec, en el estado de Oaxaca, y llegó la mañana de este martes al albergue ‘La Sagrada Familia’, ubicado en Apizaco, Tlaxcala, denuncian que con la colocación de estos postes se busca que los migrantes ya no encuentren la manera de subir al ferrocarril al que llaman ‘La Bestia’.
Asimismo, los defensores de los derechos de los migrantes señalaron que es cuestión de tiempo para que a estos postes se les coloquen alambres, o sean cercados, para imposibilitar totalmente el ascenso y descenso de los migrantes al tren.
En este sentido, recordaron que a diario el albergue de ‘La Sagrada Familia’ recibe a lesionados como consecuencia de esos postes.
“Todos saben que no venimos por gusto; venimos porque queremos sacar adelante a nuestros hijos, a nuestras familias. Entonces ¿por qué se esmeran en obstaculizar nuestro paso?”, preguntó al respecto Oswaldo, uno de los migrantes que forman parte de la caravana.
El padre Solalinde mostró su preocupación al respecto en una rueda de prensa, y exigió que los postes se retiren de inmediato.
“Qué leyes, qué intereses, qué razones pueden justificar poner estas armas cuya única finalidad es lastimar y ocasionar daños graves a los migrantes. Qué puede justificar la pasividad del Estado en cualquiera de sus niveles para permitir que en nuestro suelo, una transnacional agreda de esa manera a nuestros hermanos migrantes”, criticó el religioso.


Asimismo, Solalinde agregó en este sentido que la Ley de Migración es clara con los derechos de los migrantes y con las obligaciones del Estado.
El objetivo de la Ley (artículo 1°), es “regular lo relativo al ingreso y salida de mexicanos y extranjeros al territorio de los Estados Unidos Mexicanos y el tránsito y la estancia de los extranjeros en el mismo, en un marco de respeto, protección y salvaguarda de los derechos humanos, de contribución al desarrollo nacional, así como de preservación de la soberanía y de la seguridad nacionales”, establece la ley.
“Cómo es posible esa desfachatez, ese atrevimiento de Ferrosur que se cree con derecho de hacer esto y mantenerlos por dos años. Es inadmisible. ¡Exigimos! -no solicitamos derecho de audiencia-, exigimos que Ferrosur retire inmediatamente eso”, añadió el padre, quien también exhortó al Senado a que se discuta un punto de acuerdo para ordenar a los responsables que “retiren inmediatamente esta ofensa”.
En su turno, el diputado local Santiago Sesín Maldonado comentó que se trabaja en una modificación a la “Ley de transportes” para hacer una propuesta a la “Cámara Federal” para que se haga una prohibición expresa de “poner elementos” que atenten contra la integridad de las personas, pues las concesiones no dan esos derechos.
A esto, el padre Alejandro Solalinde explicó que no se tiene que pedir permiso, pues la colocación de los postes fue de manera ilegal, ya que en ninguna ley se permite el uso del suelo para las agresiones, sí para maniobras pero no para estos fines.
Los postes, “desafían a todo sentido humano, convertidos en armas contra los migrantes”, refirió el padre.