<i>Canadá</i>, la novela creada para tres palabras

Paola Morales M. (@paolamoralesm) · 10 de noviembre de 2013

<i>Canadá</i>, la novela creada para tres palabras
Richard Ford en Oaxaca Foto: Paola Morales.
Richard Ford en Oaxaca Foto: Paola Morales.

Intentó estudiar derecho. Es disléxico. Él nunca va a poder leer todo los libros que quisiera. Él es un escritor lento que guarda sus apuntes en el congelador.

Richard Ford, el “Clint Eastwood de la literatura”, como lo llaman en Francia, estuvo en la Feria Internacional del Libro de Oaxaca 2013 (@FILOaxaca) recién desempacado de París, a donde acudió a recibir el Premio Femina, uno de los más reconocidos galardones literarios galos, por su muy celebrada novela Canadá, una novela formada a partir de las palabras “frontera”, “abandonado”, y el propio nombre del país que se aborda en la obra.

Para Ford, quien vivió en Oaxaca hace 40 años,  el éxito de Canadá es inexplicable  porque, dice, todos sus libros los ha escrito de la misma manera, esperando que cada uno se convierta en una obra cumbre.

Pero qué hay detrás de esta novela que tiene a todos hablando de ella. En principio, tres palabras. Después,  20 años de por medio, cinco libros y una anécdota.

Se cuenta que Ford y Raymond Carver hicieron una apuesta sobre quién sería el primero en hacer una novela sobre Canadá. Ford cuenta que lo que en realidad apostaron fue sobre quién metería primero a una historia a una bella mujer que conocieron en  Canadá en 1985 mientras se encontraban cazando gansos. Él ganó la apuesta al incluir a la mujer en una historia que escribió casi de inmediato.

Aquí la anécdota contada por el propio Ford (con traducción):

Escribir una novela para tres palabras

El bosquejo de lo que algún día sería Canadá comenzó hace 20 años; en ese lapso, además, le han precedido cinco libros.

Canadá fue la excepción para Ford: “Nunca pienso en sentarme y retomarlo, no es mi estilo porque no suelo dejar cosas sin terminar. Soy disléxico y eso me provoca dispersión, por ello, me hice disciplinado porque temía dejar las cosas sin terminar.”

La novela comenzó a formarse de un montón de notas que Ford guardaba en el congelador. Su madre tenía por costumbre guardar las cosas de valor en él, pues venía de un lugar donde los incendios se originaban fácilmente y lo importante lo guardaban en el congelador. Ford aún conserva esa herencia materna.

Así, el escritor guardó durante 20 años en un sobre manila un montón de apuntes que, por aprensión,  no volvió a ver pues temía encontrarse con algo que no le gustara o verse aferrado a ideas del pasado.

Recordaba que la figura de un niño que es abandonado por sus padres en la frontera con Canadá era lo que había originado los apuntes, ahora congelados, que lo conmocionaban “como una patada en el alma.”

Frontera, abandonado y Canadá son las tres palabras que conforman la genealogía de la novela de Ford.

Me encontré que con frecuencia anotaba estas tres palabras y me conmocionaban, entonces busqué una forma para ponerlas en una historia. Buscaba que significaran más de lo que hasta entonces habían significado. Y entonces ‘frontera’ resonó con otras ‘fronteras’, las emocionales, las morales”, expuso el escritor.

Una vez en este punto,  Ford se tomó un año sólo en pensar en escribir Canadá. Era marzo de 2008.

Aquí puedes escuchar a Richard Ford leyendo un fragmento de Canadá durante la Cátedra Aura Estrada llevada a cabo en el Teatro Macedonia Alcalá en la ciudad de Oaxaca:

Desde 1968 tengo una sola inspiración y es querer hacer libros: Ford

Para Ford cada uno de sus libros es político, pero no en el sentido estricto, sino como obras que hablan de la vida, de la sociedad, de cómo las personas se ven afectadas por decisiones políticas.

“Uno de los problemas de nuestra vida es tratar de vivir de acuerdo a las convenciones, por ello, la literatura siempre tiene algo que enseñarnos”: Ford.

Uno de los objetivos de su obra, según el mismo refiere, es demostrar las diferencias entre la vida privada y la pública, de una manera que de otra forma no sería posible.

El escritor también criticó el hecho de que la política se haya convertido en un show de los medios, por lo que, dijo, “hoy nadie está realmente informado”.

Para Ford no existen literaturas “regionales”, como la llamada literatura “latinoamericana”, pues, explica, él lee igual a Vargas Llosa que a cualquier otro autor: “Yo estoy  interesado en la experiencia humana per se y cuando una persona se dedica, como yo, a escribir debe ver a la literatura como algo global.”

Ser novelista

Ford siempre carga una pequeña libreta en el bolsillo de su chaqueta en la que toma notas que después convierte en historias, pero además de compartirte el método de trabajo del autor, te dejamos algunas de sus máximas sobre el proceso creativo de un escritor:

*Leer te abre los ojos.

*Hay una línea de W. B. Yeats que dice que todo arte es un sueño del futuro. El arte va a ser siempre optimista, creyendo que va a existir ese futuro.

*Se escribe una novela con la esperanza de que va a ser leída.

* Talento es rigor.

*Siempre hay enormes huecos en los que planeo escribir, así son las novelas.

*La composición es el arreglo de las cosas desiguales, la tensión que se origina entre esa desigualdad  es lo que provoca con frecuencia que funcione la buena ficción.

*Escribir novelas debe darnos la oportunidad de ser más inteligentes de lo que hemos sido.

Si quieres comenzar a leer a Ford, pero aún no te avientas a leer Canadá por su cantidad de páginas o por la cantidad de dinero que hay que desembolsar (alrededor de 415 pesos), les dejamos El periodista deportivo, novela que pueden leer o descargar en este link. Esta obra fue escrita por Ford tras trabajar como periodista de deportes.

Aquí puedes escuchar un podcast de The New Yorker en el que Ford lee “Estado de Gracia” (1954) un cuento del estadounidense Harold Brodkey escrito en 45 minutos, según presumía su propio autor.

***

Ford fue el invitado de este año de la FILO para dictar la Cátedra Aura Estrada, la cual cumplió seis años de recibir a aclamados escritores estadounidenses. Fue Paul Auster quien inauguró la Cátedra en 2007.

Richard Ford nació en Jackson, Mississippi en 1944. Es considerado uno de los mejores escritores norteamericanos contemporáneos. Autor de las novelas Un trozo de mi corazón, La última oportunidad, Incendios, El periodista deportivo, El Día de la Independencia y Acción de Gracias.

En 1995, su carrera alcanzó un punto álgido con la publicación de El día de la Independencia, una secuela de El periodista deportivo. Las reseñas fueron positivas y la novela se convirtió en la primera que conseguía el premio PEN/Faulkner y el premio Pulitzer a la vez.