“Hasta el último diente”: Jacqueline Palmeros regresa al Ajusco para hallar restos de su hija Monse

Tamara Mares · 28 de enero de 2025

“Hasta el último diente”: Jacqueline Palmeros regresa al Ajusco para hallar restos de su hija Monse

“Monse, ¡venimos por ti! ¡Te amamos, nos vamos a casa!”, grita Jacqueline Palmeros desde el sitio del Ajusco, Ciudad de México, donde encontró los primeros restos de su hija, Jael Monserrat, a finales de noviembre.

La fundadora del colectivo Una Luz en el Camino dio a conocer que los cinco restos y fragmentos que hallaron durante la Cuarta Brigada Regional en Llano del Vidrio, Ajusco, coincidieron en un 99.9 % con el perfil genético de su hija, según el análisis que hizo la Fiscalía capitalina.

En cuanto obtuvo el resultado, Palmeros pidió el apoyo de sus compañeras y autoridades para poder regresar para encontrar más fragmentos de Monse y llevarla a su casa.

María Volante, madre de Pamela Gallardo —quien desapareció en 2017—, incluso tenía programada una búsqueda para estos días, pero decidió moverla para que Jacqueline pudiera regresar al Ajusco.

Lee | Jael Montserrat Uribe Palmeros es hallada sin vida en el Ajusco; “ahora viene la pesadilla institucional”, dice su madre

Ninguna mamá tendría que buscar los restos de sus hijos de esta manera”, reclama Palmeros con la voz entrecortada, previo a comenzar con las labores. “Hoy tengo la certeza de que mi hija está en un lugar mejor y está descansando, pero cualquier madre o padre que ame a sus hijos verdaderamente va a querer llevar a casa hasta la última falange, el último diente”.

 Jacqueline Palmeros continúa la búsqueda de los restos de su hija Monse.
Foto: Silvana Flores

 

Una bala en la zona cero

Al corte del primer día, de tres que dedicarán a la búsqueda de Monse, los peritos colocan múltiples huesos sobre una tela azul, pero todos son de animales. Prendas, principalmente de mujer, también fueron parte de los hallazgos del lunes. Ninguno coincide con la ropa que llevaba Monse el 24 de julio de 2020, fecha que fue vista por última vez.

Mientras los especialistas acomodan con guantes las últimas piezas, Jacqueline se sienta al frente y voltea a ver lo que se logró en la jornada. Cierra los ojos, bosteza. Escucha a sus compañeras, pero sólo asiente con la cabeza.

Las autoridades y familias concluyen que en el primer perímetro de búsqueda no hay más indicios de Monse, aunque expandirán la zona para poder hacer las diligencias de manera exhaustiva.

Lee más | ‘Perdieron videos y un chip’: familiares de desaparecidos en CDMX protestan por negligencias de la Fiscalía

De las primeras horas de búsqueda, hay sólo un indicio, que deberá de ser analizado por los peritos para determinar si es parte del contexto de desaparición de Monse: un casquillo de bala hallado en la “zona cero” donde fueron encontrados los restos de la joven.

Jacqueline Palmeros continúa la búsqueda de los restos de su hija Monse.
Foto: Silvana Flores

 

“Cuando una persona desaparece, todo cambia”

Los cuatro años y medio desde que Monse fue desaparecida en Iztapalapa han sido para Jacqueline de reiteradas luchas.

Contra la Fiscalía, quien se negó a investigar la desaparición en las primeras horas, y posteriormente se negaron a entregarle su carpeta de investigación.

Contra las comisiones de búsqueda local y nacional, a las que ha acusado de escatimar en recursos y esfuerzos para que ella, como miles de familias, pudiera hallar a su hija.

También han sido años de cambios.

“Cuando una persona desaparece, todo cambia”, comparte en entrevista con Animal Político. “Cambia tu manera de vivir, de ver las cosas, porque nadie está preparado para una situación así”. 

“Me siento lastimada, por las mismas autoridades. No es posible que una mamá, un papá, un hermano tenga que buscar en estas condiciones, es inhumano que las familias tengamos que hacer el trabajo que a ellos les corresponde, porque aún con el dolor a cuestas, tenemos que estar aquí, y tenemos que hacerlo. Es nuestra necesidad y el amor”.

También te puede interesar | “En la CDMX también hay fosas clandestinas”: búsqueda de desaparecidos lleva a predio con restos humanos en Ajusco

Examinar una decena de balas

Las labores de búsqueda comienzan el lunes alrededor de las 9:30 de la mañana, cuando familias, integrantes de la Comisión de Búsqueda de Personas capitalina, la Comisión Nacional de Búsqueda (CNB) y elementos de seguridad llegan a Llano de Vidrio.

A unos metros cuesta abajo, delimitan el perímetro de la llamada “zona cero”, donde se localizaron fragmentos del cuerpo de Monse. A los lados, elementos de la agrupación “Zorros” de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC-CdMx) local y de la organización Brigada Marabunta llenan cubetas de 19 litros con tierra y restos de basura, que a su vez suben por una cuerda para que sean inspeccionados. Al final de la jornada se han revisado alrededor de 62 cubetas.

Una vez a nivel de carretera, voluntarios y familias examinan los contenidos, asegurándose de que entre los residuos no se encuentren prendas de vestir o fragmentos óseos.

Una, dos, tres, y hasta casi una decena de casquillos de balas son identificados y apartados para que puedan ser analizados, pero sólo uno corresponde a la zona donde fue encontrada Monse.

Lee  | Familiares de desaparecidos reportan hallazgo de restos óseos en el Ajusco

 Jacqueline Palmeros continúa la búsqueda de los restos de su hija Monse.
Foto: Silvana Flores

 

Ajusco, un sitio de muerte y violencia

En los últimos tres años, Jacqueline Palmeros calcula que han identificado los restos de ocho personas en diferentes zonas del Ajusco, incluyendo los de su hija.

“Es una zona difícil, el Ajusco de por sí es una zona de piedra volcánica lo cual dificulta para que haya fosas clandestinas, sin embargo hemos encontrado todo expuesto. Hay mucha gente aquí, es un lugar que se presta para el crimen organizado, y aquí hemos encontrado ya con anterioridad cuerpos”, dice en entrevista.

El Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas de la CNB tiene una cifra oficial de 5 mil 572 personas desaparecidas y no localizadas en la Ciudad de México desde 2006, pero el número de reportes tiene un incremento drástico a partir de 2018.

Lee | A 6 años de la desaparición de Pamela Gallardo, familia denuncia a titular de la Comisión de Búsqueda CDMX

“La Fiscalía y la Comisión se quedaron cortos”, reclama Palmeros

Jacqueline y sus compañeras gritan entre sus consignas, previo al inicio de la búsqueda, una verdad que ellas han aprendido en el campo: “¿Por qué los buscamos? Porque sólo nosotras los encontramos”.

Después de casi 6 horas de revisar entre escombros, la mamá de Monse le reclama a las autoridades presentes –entre ellas el Comisionado de Búsqueda de Personas capitalino, Enrique Camargo– que se han “quedado cortos”.

Lee también | “Si quieren encontrar paz, busquen en el cerro”: presunto crematorio clandestino, sitio antes explorado por buscadoras

“Para mí, la verdad es que tanto la Fiscalía como la Comisión se quedaron cortos en recursos humanos. Creo que somos más familias y solidarios, y esa parte me duele, me tiene molesta y triste, porque creo que si fueran sus familiares no traerían tan poquito personal”, recalca.

Por su parte, Camargo se compromete a llevar a más personal para apoyar en labores de cribar e inspección en los días siguientes.

Jacqueline Palmeros continúa la búsqueda de los restos de su hija Monse.
Foto: Silvana Flores

 

“No pierdo la fe ni la esperanza”

“No pierdo la fe ni la esperanza, todavía nos quedan dos días”: es el cierre que da Palmeros sobre la primera jornada de trabajo en el Ajusco. “Es una búsqueda que lleva tiempo, y si no la hacemos exhaustiva, digo, tal vez con posterioridad lo podemos hacer, pero la idea es que en estos tres días lo podamos encontrar”, señala.

Está acompañada de sus compañeras de búsqueda y personas solidarias que están comprometidas a cargar cubetas, cribar, jalar escombro, caminar y escalar para encontrar los restos de Monse.

Gritan con Jacqueline: “¿Por qué les buscamos? Porque les amamos. ¿Hasta cuándo? ¡Hasta encontrarles!”.