Manu Ureste · 13 de febrero de 2025
Los familiares de tres empleados de la cadena de tiendas Sanborns que desaparecieron el 29 de noviembre de 2019 en la colonia Lindavista de la capital mexicana, denuncian que, a 5 años del caso, las investigaciones del caso continúan sin arrojar pistas ni resultados, y que, además, la Fiscalía General de Justicia de la CDMX ha sido omisa en resguardar y analizar los más de 1 mil 700 restos óseos humanos que se encontraron en julio del año pasado en el Parque Nacional del Tepeyac; muy cerca del municipio mexiquense de Ecatepec.
“Hemos batallado mucho con las autoridades. Nos hemos enfrentado a la revictimización, primero, y luego a la dilación en la toma de decisiones por parte de la Fiscalía”, señaló en entrevista con Animal Político Carlos Ramírez, hermano de Ángel Ramírez Chaufón, un joven que tenía 20 años al momento de desaparecer, y que es compañero de trabajo de Jesús Armando Reyes Escobar y Leonel Báez Martínez.
A más de 5 años ya, lo único que se sabe con certeza es que los tres jóvenes coincidieron ese 29 de noviembre laborando en la misma sucursal de Sanborns en la colonia Lindavista, en la alcaldía Gustavo A Madero, y que después de sus turnos fueron a una cervecería a pasar el rato, entre las 7 y las 9 de la noche. A partir de ese momento, se les perdió la pista sin que se sepa qué sucedió, ni si fueron interceptados, o alguien o algún grupo delictivo se los llevaron a la fuerza.

Desde entonces, sus familiares han realizado numerosas búsquedas en la capital mexicana, donde según datos oficiales de la Secretaría de Gobernación suman 12 mil 698 denuncias por desaparición entre 2019 y el 12 de febrero de este 2025. De estas denuncias, 4 mil 185 continúan vigentes en la actualidad, y otras 469 concluyeron porque las personas fueron localizadas sin vida.
Una de las jornadas de búsqueda más fructíferas fue la de julio del año pasado en el Parque Nacional del Tepeyac, a escasos kilómetros de donde fueron vistos los 3 jóvenes por última vez en la colonia Lindavista, donde se localizaron los más de 1 mil 700 restos óseos humanos, entre huesos y pequeños fragmentos.
Esos miles de restos fueron hallados a escasos metros de la entrada del parque natural, donde muchas personas acuden a hacer ejercicio en la mañana, y a menos metros aún de una pequeña zona de juegos infantiles. El lugar del hallazgo continúa acordonado, aunque los familiares de las víctimas denuncian que la zona no fue resguardada a tiempo, y que, incluso, aún sigue habiendo restos que no fueron recolectados para su análisis forense.
“La Fiscalía solo delimitó la zona, pero no acudieron de inmediato a hacer el levantamiento de los restos. Se tardaron hasta noviembre y lo hicieron porque la información se hizo pública en los medios de comunicación. Aún así, acudieron y no levantaron todo; aún hay fragmentos expuestos”, señaló Carlos Ramírez, hermano del joven desaparecido Ángel Ramírez.

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Ramírez hizo hincapié en que por esta falta de diligencia de las autoridades se está perdiendo tiempo muy valioso para poder identificar a quién o quiénes podrían corresponder esos restos, y si coinciden con los de personas con reporte de desaparecidas.
“Aún no tenemos contexto de esos elementos, ni sabemos la temporalidad de los mismos, ni de quién o quiénes podrían corresponder. Seguimos a la espera de la Fiscalía para que nos diga”, agregó Ramírez, que detalló que entre los restos encontrados hay “huesos completos, fragmentos óseos y hasta dientes”.
Ayer miércoles, los familiares reunidos en el Colectivo Hasta Encontrarlos CDMX volvieron al mismo parque natural, ahora en la zona aledaña al cerro del Guerrero, para reiniciar las labores de rastreo en terreno, junto a integrantes de la Comisión de Búsqueda de la ciudad, así como elementos de la Fiscalía y de la policía capitalina.
“Estamos buscando nuevos restos de ropa y más huesos o fragmentos óseos para analizarlos y que eso nos ayude a poder identificar, no solo a nuestros 3 desaparecidos, sino a cualquier persona que haya podido desaparecer aquí”, explicó por su parte Eduardo Ramírez, el otro hermano de Ángel Ramírez, durante la jornada a la que asistió Animal Político.
A esta jornada acudió el comisionado de búsqueda de la ciudad, Enrique Camargo, quien no quiso comentar nada sobre las labores que se están realizando en el Parque Natural del Tepeyac para buscar a los 3 jóvenes empleados del Sanborns, y más posibles restos humanos.

Ayer, las labores de rastreo concluyeron con el saldo de restos óseos encontrados, pero de animales, así como ropa y calzado. Este jueves y viernes está programado que continúen las tareas de búsqueda en la zona.
Este parque natural del Tepeyac no es el único donde se han localizado restos humanos en los últimos años. En agosto de 2020, familiares de personas desaparecidas reportaron el hallazgo de restos en la zona del Valle del Tezontle, en el Ajusco.
Ahí encontraron un cráneo perteneciente a una persona no identificada, lo que llevó a la Brigada Nacional de Personas Desaparecidas, que acompañó el rastreo en terreno, a subrayar que se trataba de una “prueba de que en el Ajusco y en la Ciudad de México pueden encontrarse restos humanos de muchas personas desaparecidas”.
En marzo del año pasado, Animal Político también acudió a una jornada de búsqueda en la zona del Ajusco, donde fueron localizados tres cadáveres enterrados clandestinamente en un basurero, y hallados más restos óseos.
“En la Ciudad de México también hay desaparecidos y también hay fosas clandestinas”, aseguró tajante durante aquel recorrido Esteban Gallardo, hermano de Pamela Gallardo Volante, una joven de 23 años que desapareció el 5 de noviembre de 2017 en una zona del Ajusco conocida como ‘Cuatro Vientos’, en la alcaldía Tlalpan.
En ese lugar era común que durante los fines de semana se realizaran conciertos y raves de música electrónica. Pamela desapareció tras asistir precisamente a un concierto en esa zona, el ‘Soul Fest’. Hasta la fecha, continúa sin saberse nada de su paradero.
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