Redacción Animal Político · 28 de agosto de 2025
La Encuesta Nacional sobre Uso del Tiempo (ENUT) 2024 del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) revela una brecha de género de 21.5 horas semanales en el trabajo no remunerado, donde las mujeres dedican el doble de tiempo que los hombres a actividades domésticas, de cuidados, comunitarias, voluntarias y de autoconsumo.
En la presentación de los resultados de la ENUT, Graciela Márquez, presidenta del Inegi, indicó que esta desigualdad se profundiza en mujeres hablantes de lengua indígena, quienes destinan 26.7 horas más que los hombres al trabajo no remunerado, superando el promedio nacional.

“La posibilidad de dedicar nuestras horas al esparcimiento, al trabajo, a la educación o al cuidado no remunerado del hogar, hace tiempo que dejó de la condición de ser un asunto privado para convertirse en un tema de igualdad de género, de interés público que necesita romper el silencio estadístico por medio de información de calidad pertinente, veraz y oportuna”, dijo la funcionaria.
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Por su parte, Arturo Blancas, vicepresidente del Inegi, resaltó la magnitud económica del trabajo no remunerado en México, al señalar que su valor en relación con el Producto Interno Bruto (PIB) ha crecido de manera sostenida en los últimos años. “Al comparar los valores económicos del trabajo no remunerado en labores domésticas y de cuidado respecto al PIB del total de la economía, el porcentaje varía desde el 18.1% en 2006 hasta el 26.3% en 2029. Lo que ha crecido es impactante”, afirmó.
De acuerdo con los resultados de la encuesta, 66.8 % del tiempo de trabajo de las mujeres corresponde a labores no remuneradas, como tareas domésticas, cuidados, trabajo voluntario y comunitario, mientras que en los hombres esta proporción es de 33.2 %.
En promedio, las mujeres trabajan 61.1 horas a la semana, frente a 58.0 horas de los hombres. La mayor diferencia radica en el trabajo doméstico y de cuidados: ellas dedican 39.7 horas semanales, mientras que ellos apenas 18.2 horas, lo que refleja una brecha de 21.5 horas.
La desigualdad se acentúa en contextos específicos. Entre la población hablante de lengua indígena, la brecha asciende a 27.3 horas, y en localidades con menos de 10 mil habitantes llega a 26.4 horas.
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En el cuidado de niñas y niños de 0 a 5 años, las mujeres dedican 9.4 horas más que los hombres por semana, y en la atención de personas con alguna enfermedad o discapacidad la diferencia es de 5.3 horas. Al considerar cuidados pasivos —como estar al pendiente de menores mientras se realizan otras tareas—, la distancia se amplía aún más: las mujeres dedican más del doble de tiempo que los hombres.

Mauricio Rodríguez Abreu, titular de la Unidad de Estadística Sociodemográficas del Inegi, indicó además que “en todas las actividades, con excepción de dos, la participación de las mujeres es mayor que la de los hombres; las únicas en las cuales es mayor la participación de los hombres es en la gestión y administración del hogar y en el mantenimiento, instalación y llevar a cabo reparaciones de la vivienda”.
Detalló además que en la preparación de alimentos, “las mujeres dedican a la semana 13 horas, los hombres 4.7; en limpieza, 9.5 contra 4.7”.
La encuesta también revela que los hombres participan más en actividades de convivencia y entretenimiento, mientras que las mujeres tienen mayor presencia en la convivencia familiar y social. En cuanto a satisfacción, más hombres (68.2 %) que mujeres (62.4 %) expresaron el deseo de dedicar más tiempo al cuidado de personas en el hogar.