Redacción Animal Político · 8 de agosto de 2024
El Banco de México (Banxico) decidió bajar la tasa de interés a 10.75 %−desde el 11 % previo−luego de que el Inegi publicara que la inflación en julio llegó a 5.57 %, su nivel más alto en 14 meses.
La decisión fue dividida: por bajar la tasa de interés votaron la gobernadora de Banxico, Victoria Rodríguez; la subgobernadora, Galia Borja; y el subgobernador Omar Mejía. En tanto, la subgobernadora Irene Espinosa y el subgobernador Jonathan Heath se manifestaron por mantenerla en 11 %.
En su comunicado de política monetaria, la Junta de Gobierno explicó que “si bien el panorama inflacionario aún amerita una postura restrictiva, la evolución que ha presentado implica que es adecuado reducir el grado de apretamiento monetario”.
Una de las tareas del Banxico es mantener una inflación baja y estable. El objetivo es que la inflación llegue a 3 %.

Las decisiones de política monetaria sólo tienen impacto en los productos del componente subyacente (alimentos procesados, cigarros o las mercancías no alimenticias, como ropa, o servicios como las colegiaturas o la vivienda). Es decir, que los precios de los alimentos frescos o de los energéticos no se ven impactados por las decisiones del banco central.
Los productos en los que se observaron mayores alzas de precios durante julio fueron el jitomate con 33.34 %, y la cebolla que tuvo un aumento de 25. 08 %.
Asimismo, los miembros de la Junta de Gobierno elevaron sus pronósticos de inflación, por lo que prevén un promedio de 4.4 % para el último trimestre de este año, que es superior al 4 % que proyectaron en el mes de junio.
Sin embargo, dichas previsiones están sujetas a riesgos al alza, entre ellas, la persistencia de la inflación subyacente, mayor depreciación cambiaria; mayores presiones de costos; afectaciones climáticas; y escalamiento de conflictos
geopolíticos.