Dulce Ramos · 4 de mayo de 2012

Reforma publica que además de que el Ayuntamiento de Naucalpan adeuda 2 millones de pesos al Consorcio de Ingenieros, Constructores y Consultores (CICSA) por el Teatro Bicentenario, el suministro de energía para dicho inmueble se proveía, hasta ayer, a través de un diablito.
El diario señala que, en un recorrido por la zona, se encontró que entre el teatro y el edificio de oficinas administrativas de Naucalpan, en un jardín, había una instalación hecha con tablones, palos y tubos, de la que salían cables hacia un árbol y conectados a un poste de luz, ubicados a unos 40 metros de distancia, sobre la calle Valle Morelos.
En dicha estructura, en la que se hace uso de cuerdas para sostener los cables, no se apreció ningún medidor de luz, ni logotipos de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), pero de ella salía cableado hacia el edificio.
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