Manu Ureste · 25 de mayo de 2013
[contextly_sidebar id=”407114ae7a1fbf18a6ebca968e2aafa8″]Unos tres mil atletas se unieron a las víctimas de los atentados del Maratón de Boston para correr o caminar la última milla de la carrera, en un acto simbólico que evocó el triunfo de llegar a la meta.
El evento, llamado OneRun, reunió a los corredores y a las víctimas bajo una ligera lluvia para concluir el maratón más antiguo del mundo, explicó la portavoz de los organizadores, Kathleen McGonagle.
“Para el corredor que no tuvo la oportunidad de terminar el maratón, es la oportunidad de experimentar la última milla, que se les arrebató”, explicó la vocera.
La carrera comenzó en la plaza Kenmore y culminó en la meta, donde los participantes se abrazaron y celebraron.
El 15 de abril, la carrera original fue interrumpida por dos explosiones cerca de la meta, que dejaron tres muertos y 260 heridos. OneRun es un homenaje a los afectados, sus familias, y a los equipos de rescate afectados por el ataque.
Aunque la carrera no fue un evento de caridad, ni de recolección de fondos, hubo donaciones por parte de firmas que patrocinaron el evento. El dinero que no se use será entregado a una organización que ayude a las víctimas.
AP