Dulce Ramos · 19 de febrero de 2014

The Intercept, el nuevo medio creado por los periodistas que revelaron los secretos de la NSA, publicó ayer una serie de documentos filtrados por el exanalista Edward Snowden, que dan cuenta, por primera vez, de cómo las agencias de inteligencia de Estados Unidos y Reino Unido espiaron a Wikileaks, Pirate Bay y Anonymous, además de monitorear a cualquiera que intentara ponerse en contacto con dichos grupos o los buscara en una simple búsqueda de Google.
Poco antes de la divulgación del famoso video “Collateral Murder” en 2009, cuenta el texto escrito por el reportero Ryan Gallagher y su editor Glenn Greenwald, el ejército estadounidense ya había identificado a Wikileaks como una organización enemiga, por lo que trazó una serie de estrategias para destruirla. Los documentos revelados por The Intercept narra las polémicas medidas que EU, GB y sus “aliados” Canadá, Australia y Nueva Zelanda, tomaron para combatirlo.
El primer documento clasificado muestra cómo la agencia británica GCHQ, a través de un programa llamado “Anticrisis Girl” y desde bases en Chipre y otros países, condujo un “monitoreo pasivo” a los visitantes del sitio de Wikileaks, recopilando sus direcciones IP en tiempo real, sus países de origen, navegador, proveedor de internet, así como los términos de búsqueda que usaron para llegar al sitio a través de motores de búsqueda como Google. La agencia se negó a comentar si dicho programa sigue en operación.

Otro documento, fechado en agosto de 2010, recuenta cómo la administración de Obama instó a 10 países, incluidos Alemania, Australia e Islandia, a imputar cargos criminales a Assange tras la revelación de los llamados Diarios de Guerra de Afganistán.

Un tercer documento, de julio 2011, es un resumen de una discusión entre dos oficinas de la NSA, incluyendo al Consejo General, en el que designan a Wikileaks como un “actor foráneo malicioso“. Esto con el propósito de permitir a la agencia realizar “monitoreo electrónico extensivo” sin tener que excluir al público estadounidense del espionaje.
Julian Assange envió un comunicado a The Intercept condenando la información el comportamiento de la agencia; exigió a la Casa Blanca designar a un fiscal para investigar el alcance de la actividad criminal de la NSA ante los medios, Wikileaks, sus aliados y simpatizantes.
Lee la nota completa en The Intercept (en inglés)