Dulce Ramos · 5 de septiembre de 2013

Un cirujano sirio de Médicos Sin Fronteras (MSF), Mohamed Abyad, ha sido asesinado en el norte del país. Su cadáver fue hallado el 3 de septiembre en la provincia de Alepo. Tenía 28 años y trabajaba en uno de los seis hospitales que la organización improvisó desde julio de este año para tratar a las víctimas del conflicto.
Las circunstancias exactas del asesinato aún no han sido aclaradas.
[contextly_sidebar id=”49fbb7f8fb58e8f0234ec9e31a1f0b1c”]”Su muerte es una pérdida terrible para la familia, para los pacientes que trataba y para MSF”, dice Joan Tubau, director general de MSF. “Estamos indignados por este ataque contra un cirujano joven y motivado que trabajaba para salvar las vidas de sus compatriotas afectados por el conflicto”.
MSF ha reiterado a los gobiernos su obligación de asegurar la protección a los trabajadores humanitarios. Este tipo de ataques, comenta la organización, tienen un impacto directo en la capacidad de las organizaciones humanitarias para ofrecer asistencia médica.
El personal internacional y nacional de MSF trabaja en seis hospitales y cuatro centros de salud del norte de Siria. Desde junio de 2012 a finales de junio de 2013, los equipos de MSF han llevado a cabo 55 mil consultas médicas, 2 mil 800 operaciones quirúrgicas y han atendido mil partos en Siria.