Enrique Medina // Vice México · 5 de noviembre de 2016
[contextly_sidebar id=”1huEmWMeh46uzHpBYMPGwF4eZJHLNCMB”]Eran las cinco de la tarde en el Parque de las Riberas del Río Humaya, uno de los puntos más concurridos de la ciudad de Culiacán. Esa tarde de octubre, Cutzi se encontraba sentada en una de las bancas cercanas al puente Bimodal, a punto de comenzar su acción artística que formaría parte de la exposición de arte feminista “Ni de Venus ni Marte”, curada por Karen Cordero. Esta la había planeado desde varios meses atrás y trabajado junto al grupo de artistas de la muestra por varios días. En los días más cercanos a la acción había pensado la posibilidad de no realizarla. Sin embargo, el compromiso con ella misma la hizo no dejar el proyecto.
En esa banca se quitó toda la ropa para comenzar a caminar con la cabeza cubierta con una hielera del oxxo (elemento encontrado en las escenas de crimen del narcotráfico). Mientras lo hacía sentía el aire en su cuerpo, sus manos temblaban y escuchó el cuchicheo de las personas a su lado.
Después percibió el sonido de una motocicleta y por un momento creyó que era la policía, pero de cualquier manera continuó su caminata. Más adelante con el registro en video se daría cuenta que eran personas que visitaban el parque y que esos cuchicheos eran de las personas que se acercaban para reír, señalar, caminar muy de cerca e incluso tomarse selfies y video. Tras un rato, llegó al otro lado del puente y tomó ahora una cobija para de nuevo cubrirse la cabeza con otro símbolo de los asesinatos cometidos por el crimen organizado en esta región.
Consulta aquí el especial: La violencia contra las mujeres (no) es normal.
“¿En Culiacán es más violento un cuerpo vivo y desnudo, que uno muerto y descuartizado?”, era la pregunta con la que ella había partido para realizar su acción y que por medio de un debate que surgió fuera del marco de la exposición le harían saber que no estaba equivocada. Debido a la filtración de videos de celular el asunto fue llevado a ser material de notas de los medios locales que buscaban mantener un morbo y detonaron una cacería de brujas que pretendía darle rostro a la que fue conocida como Ladybichi.
La polémica incrementó cuando en sesión de cabildo, el regidor del PAN Jorge González Flores exigió que la mujer desnuda fuese arrestada por “incurrir en exhibicionismo sexual u obsceno”, y atentar contra el bando de policía y buen gobierno.
El presidente municipal, Sergio Torres Felix, apoyó la propuesta del regidor, y al día siguiente trascendió en los medios que existía la orden para que tres policías se encargaran de encontrarla. 24 horas después el edil argumentó que él no había dado tal indicación y que no se perseguiría a la joven. Se trata del mismo político que el mes pasado declaró a los medios locales no saber qué beneficios traería una alerta de género.
Según cifras del Consejo Estatal para la Prevención y Atención de la Violencia Intrafamiliar del Estado de Sinaloa (CEPAVI), en Sinaloa ha habido un incremento de asesinatos de mujeres respecto al sexenio anterior, gobernado por Jesús Aguilar Padilla.
Del año 2005 al 2010 se registraron un total de 356 asesinatos de mujeres. Mientras en lo que va del sexenio de Mario López Valdez de enero del 2011 a febrero del 2016, se cuenta con la cifra de 409, es decir, un promedio de 6.5. muertes violentas de mujeres por mes.