Manu Ureste · 6 de junio de 2013

[contextly_sidebar id=”73454da9d805f5258a5bfb26d94067bf”]La policía turca arrestó en Esmirna a 29 tuiteros a los que acusó de incitar a la sublevación y de difundir propaganda, mientras que los manifestantes antigubernamentales prometieron continuar las protestas.
Hasta ahora, se desconoce qué tipo de comentarios de los tuiteros provocaron oficialmente su detención.
El presidente regional del partido opositor CHP en Esmirna, Ali Engin, aseguró que los arrestados apoyaban al movimiento de protestas que desde hace días se extiende en Turquía, y que se comprometieron por un país libre.
Una política del CHP dijo por su parte que los mensajes eran inofensivos y que las acusaciones eran exageradas.
Protestan por derribo de árboles
Las protestas en Turquía comenzaron como una protesta por el derribo de unos árboles, pero creció hasta convertirse en la manifestación contra el gobierno de Turquía más grande y violenta en años.
Las movilizaciones empezaron cuando hace algunos días grupos ambientalistas se reunieron en el parque Gezi, cerca de la céntrica plaza Taskim de Estambul, después de que el gobierno cortara unos árboles en el marco de un plan de desarrollo urbanístico.
A los ambientalistas se les sumaron jóvenes, opositores y diversos ciudadanos indignados con lo que consideran un gobierno autoritario, encabezado por el primer ministro Recep Tayyip Erdogan, del Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP), una agrupación de centroderecha con raíces islamistas.
Las movilizaciones volvieron la mirada del mundo hacia un país considerado un bastión de estabilidad en una región convulsa y volátil.
Con información de agencias internacionales y BBC Mundo