Verónica Santamaría · 19 de agosto de 2026
Hasta 2023, Michoacán había perdido un promedio anual de 10 mil 556 hectáreas de bosques debido a la deforestación, de acuerdo con cifras del Sistema Nacional de Monitoreo Forestal.
Un dato que se traduce sonoramente en los decibeles que producen las motosierras de los grupos de talamontes.
Ese ruido, tristemente familiar en Agua Fría, fue el que alertó a José Luis Silva Andrade.

El 15 de julio, al percibir ese sonido, salió de su casa para verificar qué ocurría en el bosque. Desde entonces no se sabe de él. Agua Fría es una comunidad de la región de Los Azufres en Michoacán, rodeada de bosques de oyamel y pino, donde los habitantes llevan décadas defendiendo sus tierras y recursos naturales.
La desaparición de José Luis ocurrió tras meses de amenazas e intimidaciones por parte de hombres armados, en medio de una creciente tala ilegal en la zona y la disputa por el control del territorio.
Previamente, su hermano Rolando Silva Andrade, también defensor ambiental de Agua Fría, fue obligado a abandonar la comunidad junto a su familia tras recibir amenazas para que entregara sus tierras.
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En marzo de 2026, cuatro hombres armados, presuntamente vinculados a un grupo criminal que opera en Los Azufres, se presentaron en la casa de unos familiares de Rolando con un mensaje: “Díganle a Rolando que nos entregue la tierra porque nos la vamos a llevar; si no lo hace, iremos a por él”, documentó Front Line Defenders, organización internacional que acompaña y protege a personas defensoras de derechos humanos y del medio ambiente.
El pueblo, fundado en 1940, cuenta con alrededor de 180 habitantes que mantienen una defensa colectiva del bosque, agua y territorio. Ahora, ese compromiso se enfrenta con una escalada de violencia que, de acuerdo con organizaciones de derechos humanos, busca abrir paso al despojo y la explotación ilegal de los recursos forestales.

Front Line Defenders señala que esto forma parte de un patrón de ataques perpetrados por organizaciones del crimen organizado que buscan despojar a la comunidad de su territorio para obtener el control de la tierra y el bosque.
Desde la fundación de la comunidad de Agua Fría, sus habitantes acordaron proteger su territorio, rico en biodiversidad, especies endémicas y ecosistemas forestales. Durante más de cuatro décadas, sus pobladores han estructurado una responsabilidad colectiva como copropietarios y defensores del territorio, del bosque, el agua, así como de la preservación del equilibrio ecológico, de acuerdo con Front Line Defenders.
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La organización ha documentado, desde diciembre de 2025, agresiones e intimidaciones de grupos armados contra la comunidad y sus líderes comunitarios, así como tala ilegal en zonas cercanas. Además, habitantes de Agua Fría han denunciado el uso de armas de fuego y explosivos, y vuelos nocturnos de drones.
Se trata, según Front Line Defenders, de una intimidación sistemática que se agrava por la inacción de las autoridades para proteger a quienes defienden los derechos humanos y ambientales: el defensor Rolando Silva Andrade y otros miembros de la comunidad han presentado denuncias ante la Fiscalía Especializada en Derechos Humanos (FEMDH) y la Fiscalía Especializada en Delincuencia Organizada (FEMDO) por las amenazas recibidas en febrero y marzo de 2026.
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Además, se solicitó que Rolando Silva Andrade, su familia y la comunidad de Agua Fría fueran incluidos en el Mecanismo Nacional de Protección para Defensores de Derechos Humanos y Periodistas, pero nada ha frenado las agresiones de los grupos armados.
El más reciente episodio de violencia es la desaparición de José Luis Silva Andrade, hermano de Rolando, sobre quien la organización expresó preocupación por la seguridad de los integrantes de la comunidad, en sus redes sociales y su sitio oficial.

A la denuncia de Front Line Defenders se suma la condena que hicieron organizaciones como Servicios y Asesoría para la Paz A.C. (Serapaz) y Amnistía Internacional México por la desaparición de José Luis.
Ambas organizaciones llamaron a la Fiscalía General de la República (FGR), a la Comisión Nacional de Búsqueda y a autoridades de Michoacán para que desplieguen el trabajo de búsqueda con los recursos necesarios para localizarlo con vida.
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Amnistía Internacional México solicita que se considere como línea principal la labor de José Luis como defensor ambiental conforme a los estándares nacionales e internacionales en materia de protección de personas defensoras de derechos humanos.
Asimismo, exigen que se implemente y active el Mecanismo de Protección para Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas para evaluar y aplicar de manera inmediata las medidas de protección necesarias para su familia y las personas defensoras de la comunidad de Agua Fría.
La Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (Conabio) identificó tres problemáticas significativas que afectan el bosque en la región de Los Azufres, donde se localiza la comunidad de Agua Fría.
Por un lado, está la modificación del entorno por la deforestación y la agricultura intensivas y la construcción de caminos; por otro, la contaminación por desechos sólidos y aguas residuales domésticas, así como el ecoturismo de la mariposa monarca y pozas geotermales, actividades maderera y resinera.
Además del cambio de uso de suelo forestal, la Conabio identificó otras problemáticas, como la cacería furtiva y especies introducidas, como la carpa y las tilapias negra y roja. A pesar de tener detectadas las problemáticas, se dice preocupada por la deforestación y extracción indiscriminadas de resina en zonas que incluyen áreas naturales protegidas, como la Reserva de la Biosfera Mariposa Monarca, un sitio en riesgo por el exceso de tala de los bosques.