Redacción Animal Político · 5 de marzo de 2015

[contextly_sidebar id=”SC0a1SK9CRHTxetRozomEKVTKRaKEMZ5″]Miembros de la comunidad teatral exigen una solución al cierre del Teatro Julio Jiménez Rueda y lamentaron el estado de abandono en el que se encuentran otros recintos teatrales, como la Casa de la Paz, el Lírico y Vizcaínas.
“El Teatro Casa de la Paz, espacio emblemático no sólo de la Universidad Autónoma Metropolitana, sino de la cultura de nuestra ciudad, está cerrado desde hace más de dos años debido a daños estructurales. Su arreglo tiene un costo alto, pero las autoridades de la UAM —institución que lo tiene bajo su custodia desde hace más de 30 años—, en su indiferencia hacia el problema, dejaron que se perdieran 5 millones de pesos, aportación que para tal efecto provenía de los presupuestos etiquetados de la Cámara de Diputados en 2014; esa cantidad tampoco pudo ser utilizada para otros proyectos culturales, lo cual implica una irresponsabilidad mayor.
“No es únicamente dicho espacio teatral, protagonista en el devenir del teatro mexicano del siglo XX, lo que está en peligro de desaparecer: en los hechos, el cierre de Casa de la Paz ha traído aparejada una evidente ausencia de políticas culturales en dicha institución educativa y la renuncia de la UAM a seguir participando en la vida teatral del país”, indica una carta abierta entregada al Conaculta, INBA, la Universidad Autónoma Metropolitana, el gobierno del Distrito Federal, el IMSS y el ISSSTE.
En la carta, los integrantes de la comunidad teatral aseguran que solicitaron una audiencia con el rector de la UAM, Dr. Salvador Vega y León, desde septiembre del año pasado; sin embargo, no han recibido respuesta.
“A la cadena de descuidos se suma que el teatro Julio Jiménez Rueda será demolido y las autoridades del CNCA y del INBAL ofrecen, a cambio, ocuparse de la programación de tres ‘nuevos’ espacios teatrales: el Julio Prieto, el Legaria y el Isabela Corona.
“El ISSSTE, por su parte, informa que se venderá el predio en donde está ubicado actualmente el Jiménez Rueda, pero nadie especifica montos ni plazos; tampoco se conocen las condiciones del acuerdo entre las partes para retribuir al INBAL el costo del teatro. Hasta el momento, ninguna de las instituciones mencionadas se ha manifestado públicamente sobre la ubicación del nuevo predio para construir un espacio de difusión cultural que sustituya al que se perderá, pues a partir del 29 de marzo de este año el Jiménez Rueda cierra sus puertas”, indica la carta.
El documento indica que los teatros que están bajo responsabilidad del Gobierno del Distrito Federal confirman que se trata de una administración sin programa en el terreno del arte y la cultura.
“Los teatros de las delegaciones, por último, son lo más ajeno al espíritu de una izquierda interesada en fomentar desarrollo educativo, colectividad y pensamiento crítico”, alerta la carta.
La carta está fechada el 25 de febrero de este año y no ha recibido respuesta de acuerdo con Luz Emilia Aguilar Zinzer, Héctor Bonilla, Julieta Egurrola, Mario Espinosa Ricalde, Flavio González Mello, Luisa Huertas, David Olguín, Gabriel Pascal, Angelina Peláez, Enrique Singer y Marta Verduzco, quienes aparecen como firmantes responsables.
Además, Laura Almela, Margie Bermejo, Diana Bracho, José Caballero, Benjamín Cann, Gloria, Carrasco, Juan Carlos Colombo, Joaquín Cosío, Jaime Chabaud, Dimitri Dudin, Lucio Espíndola, Daniel Giménez Cacho, Dolores Heredia, Leticia Huijara, Jesús Jiménez, Alicia Lagunas, Estela Leñero, Amaranta Leyva y Alberto Lomnitz firman en adhesión.
En la misma situación formaron Cutberto López, Luis Mario Moncada, Gerardo Moscoso, Rodrigo Murray, Leopoldo Novoa, Lourdes Pérez Gay, Marco Petriz, Arturo Ríos, Eduardo Ruíz Saviñón, Marco Antonio Silva, José Sefami, José Solé, Claudio Valdéz Kuri, Jorge Vargas, Juan Villoro, Richard Viqueira y Antonio Zúñiga.
A continuación puedes consultar la carta íntegra: