Confidencial.com · 18 de junio de 2014

El aborto clandestino y en condiciones sanitarias deficientes cobra la vida de 47 mil mujeres al año en todo el mundo, principalmente en países en desarrollo, según estadísticas reunidas por el Guttmacher Institute, una organización internacional que produce información sobre salud sexual y reproductiva.
Las estadísticas reunidas por el personal del Guttmacher Institute son escalofriantes: el 75% de los abortos inseguros en el mundo ocurren en países como Nicaragua, donde el aborto terapéutico, legal hasta 2006, fue penalizado por un acuerdo político en época electoral entre los principales partidos del país, incluido el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), autodenominado un partido de izquierda.
[contextly_sidebar id=”036d71f15275e390d1ea46768231f565″]La penalización fue aprobada el 26 de octubre de 2006, gracias a una iniciativa del entonces presidente Enrique Bolaños, quien propuso derogar el artículo 165 del Código Penal que permitía a los médicos practicar abortos terapéuticos cuando la vida de una mujer estuviera en peligro. Los diputados establecieron penas de cuatro años para las mujeres que practicaran un aborto, así como a los médicos o parteras que las ayudaran.
En Nicaragua no hay cifras oficiales de cuántas mujeres mueren al año por practicarse abortos inseguros. Desde que la Asamblea Nacional aprobó el nuevo Código Penal, 132 personas fueron perseguidas, detenidas o denunciadas por interrumpir embarazos entre 2008 y 2011, revela un estudio de Fundación Sí Mujer, organización que basó su investigación en datos ofrecidos por la Policía Nacional.
Según el documento, al dividir las denuncias por tipo de delito las estadísticas de la Policía Nacional y la Comisaría de la Mujer y la Niñez señalaron que 65% de los casos correspondían a abortos, 19% a abortos sin consentimiento, 11% a abortos imprudentes, 4% a lesiones imprudentes al no nacido y un 2% a lesiones al no nacido.
Una encuesta realizada por el Colectivo de Mujeres de Matagalpa entre 2003 y 2009 evidenció que el 66% de 3,918 mujeres consultadas en este departamento dijeron haberse practicado un aborto satisfactoriamente. Este colectivo continúa registrando abortos. En 2006 esta organización realizó una encuesta con 369 mujeres de zonas urbanas y rurales de Matagalpa. De ellas, un 67% admitió habérselo practicado. La representante de la organización explicó también que 60 de las consultadas eran mayores de 18 años, 222 tenían entre 19 y 20 años, y 87 eran mayores de 31 años.
El Guttmacher Institute muestra que, además de las miles de mujeres muertas, millones resultan heridas cada año a causa de este tipo de abortos. “Hacer el aborto ilegal no lo detiene, sólo fuerza a las mujeres a buscar procedimientos clandestinos e inseguros”, aseguran desde el Guttmacher Institute.
Para esta organización, el aborto se ha convertido en una actividad clandestina difícil de detener. Como resultado, ha cobrado la vida de muchas mujeres, a quienes les ha sido denegado su derecho de decidir sobre cuándo es el momento indicado para tener un hijo sin poner en riesgo su salud o su vida. La imposibilidad de tener un aborto seguro, no cambia la decisión de las mujeres, aun si significa que romperán las leyes, aseguran. De hecho, existe poca relación entre el estatus legal del aborto y la cantidad de veces que ocurre.
De acuerdo a información reunida por Guttmacher Institute, la raíz de los casos de abortos se encuentra en los embarazos involuntarios. En los países donde es estrictamente restringido, es donde se dan a conocer la mayoría de estos casos. La manera de evitar el aborto, dicen desde la organización, no es mediante la ilegalización del mismo, sino brindando el conocimiento necesario para que las mujeres lo eviten.
Europa Occidental presenta la menor cantidad de casos de aborto, ya que en esa región es legal y accesible. No obstante, es el alto uso y conocimiento de anticonceptivos lo que los ha llevado a ser los últimos en la lista de mas embarazos no deseados. Lo contrario pasa en los países en desarrollo, donde un gran porcentaje de mujeres no pueden acceder a información sexual y reproductiva. Según el Guttmacher Institute, 222 millones de mujeres en el mundo en desarrollo tienen una necesidad insatisfecha de anticonceptivos modernos.
Pasar leyes en contra del aborto se convierte en un factor que lleva a las mujeres a tomar la decisión de proceder clandestinamente, porque consideran en que su única solución es someterse a riesgosas operaciones, las cuales son realizadas por personas que carecen del debido entrenamiento, en locales de precaria condición sanitaria. En algunos casos, son las mujeres mismas quienes intentan practicar el aborto, y las consecuencias pueden ser terribles.
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