5 santos que estremecieron al mundo

Paris Martínez (@Paris_Martinez) · 1 de mayo de 2011

5 santos que estremecieron al mundo

Si en la plática de sobremesa has agotado el tema de la beatificación de Juan Pablo II, hasta no dejar ni una migaja, aquí te ofrecemos algunos datos sobre otros destacados (y polémicos) católicos, que han sido incluidos por el Vaticano en la en la lista VIP de la Cohorte Celestial.

Rovirosa, el santo republicano

El 9 de mayo de 2003, la grey católica de Madrid emprendió los trámites para la beatificación de Guillermo Rovirosa, dirigente obrero que peleó en defensa de la República Española durante la Guerra Civil.

Fue el fundador de la Hermandad Obrera de Acción Católica, una de las primeras organizaciones socialistas en desarrollar el concepto de “apostolado obrero“, que se plantea la comunión entre La Biblia y el Manifiesto del Partido Comunista.

Por su actividad sediciosa, el dictador Francisco Franco lo condenó a 12 años de cárcel. Murió en 1964, sin ver concretado su sueño de crear la Editorial ZYX, desde la cual sus compañeros lograron mantener una campaña de denuncia de la dictadura.

Siete años después de que los católicos españoles abrieron la causa para convertir en santo a este líder republicano, la última estatua que existía de Franco fue retirada de su pedestal por las autoridades socialistas que hoy gobiernan el Reino de España.

Guillermo Rovirosa, líder republicano.
Guillermo Rovirosa, líder republicano.

Escrivá, el turbosanto

El 6 de octubre de 2002, el español José María Escrivá Albás, fundador del Opus Dei , fue convertido en santo por el papa Juan Pablo II.

Luego de crear una de las ramas más conservadoras de la Iglesia católica (promovente de la autoflagelación una vez a la semana, el espionaje de la vida privada de los feligreses, el uso de alambres lascerantes en las piernas dos horas al día, así como el ayuno constante).

Fue un consagrado seguidor del golpista Francisco Franco, quien tres décadas después de derrocar al gobierno republicano le concedió a Escrivá el título de Marqués de Peralta

Aunque el ingreso al Opus Dei demanda hacer voto de castidad, obediencia y pobreza, solía rezar ante un sagrario hecho de oro y piedras preciosas, que se conserva en la Casa de Roma, la sede de su organización en el Vaticano.

Murió en 1975 y para 1981 ya era beato, una década después fue convertido en santo, en un proceso calificado por la prensa española como “tubosantidad”.

José María Escrivá, fundador del Opus Dei.
José María Escrivá, fundador del Opus Dei.

 

Pío XII, el Venerable

El 19 de diciembre de 2009, Eugenio Maria Guiseppe Giovanni Pacelli se formó en la lista de los candidatos a santo, cuando el papa Benedicto XVI lo declaró “Venerable”, es decir, alguien a quien se puede rezar y pedir un milagro (si el milagro se verifica, se le nombra “Beato”, como acaba de ocurrir con Juan Pablo II, y, si se es constante, puede llega a “Santo”).

Mejor conocido como Pío XII, el papa Pacelli estuvo al frente del Vaticano entre 1939 y 1958, año de su muerte, por lo que presenció de principio a fin la Segunda Guerra Mundial.

Es por su papel durante este conflicto bélico que la comunidad judía condenó su nombramiento como venerable, ya que no sólo promovió acuerdos con la Alemania nazi, como el Reichskonkordat o Concordato Imperial (con el cual, a cambio de libertad de acción para la grey católica, se ofreció tolerancia con el ideario nazi) sino que guardó silencio ante las denuncias de genocidio.

De hecho, Juan Pablo II pidió perdón el 16 de marzo de 1998 por el silencio cómplice del Vaticano, mientras el Holocausto ocurría.

En defensa de Pío XII, en 2008 el secretario de Estado y Camarlengo de la Santa Sede, Tarsicio Bertone, aseguró que  en aquella época era difícil difundir el mensaje católico contra los nazis, y enlistó distintos documentos con los que, añadió, se acredita el rechazo explícito de Pío XII al curso que tomó el régimen nazi en el conflicto bélico.

El Papa Pío XII con Hitler.
El Papa Pío XII con Hitler.

Aparicio, el beato sobre ruedas

Sebastián de Aparicio Prado fue beatificado en 1789 por su labor como misionero en México, que no sólo tuvo impacto en el aspecto religioso, sino en el económico, urbanístico y etnológico.

Cuando se instala en Puebla, hacia 1534, captura y doma al ganado caballar y vacuno que recorría libremente la recién fundada ciudad, por lo que se le considera el primer charro de América; luego, al percatarse de que el sistema de carga con mecapal persiste en el trasiego de mercancías, se asocia con un carpintero y se dedica a construir carretas y logra autorización para mejorar ciertas rutas, con lo que crea también el primer servicio de transporte rodado en México (por lo que se le considera patrono de los automovilistas).

Fomenta el trato respetuoso con la población indígena, principalmente para garantizar el libre paso de sus carretas, que luego vende para convertirse en hacendado.

Instala su Hacienda de San Nicolás en tierras de Azcapotzalco y Tlalnepantla, concretamente donde hoy están la unidad y el Metro El Rosario, mientras que en lo que actualmente es Polanco creó un rancho ganadero.

Se supone que es en su rancho donde se dan los principios de la fiesta del Día de Muertos, conjuntando la tradición prehispánica con la católica.

Sebastián de Aparicio, momificado.
Sebastián de Aparicio, momificado.


 

Cirilo y la flama extinta del saber

San Cirilo de Alejandría es considerado santo lo mismo por la iglesia católica, que por la ortodoxa y la copta. En la segunda década del año 400, persiguió lo mismo a los judíos de Egipto, a los que terminó expulsando; que a los novacianos y mesalianos, ultracristianos cuya interpretación del credo restaba importancia a la iglesia de San Pedro.

Sin embargo, el acto más cruento que se le atribuye es el linchamiento de Hipatia, la primera matemática de la que se tiene registro histórico, astrónoma, fundadora de la escuela filosófica del neoplatonicismo y última científica que trabajó en la Biblioteca de Alejandría.

Según el historiador Sócrates Escolástico, en el año 416, Hipatia fue asaltada por una turba instigada por Cirilo, golpeada, arrastrada por las calles de la ciudad hasta llegar a la Catedral, donde fue desnudada y desollada con conchas de mar.

Tras este hecho, la Biblioteca de Alejandría fue totalmente destruida.

Al respecto, el científico estadounidense Carl Sagan afirmó: “Era como si toda la civilización hubiese sufrido una operación cerebral inflingida por propia mano, de modo que quedaron extinguidos irrevocablemente la mayoría de sus memorias, descubrimientos, ideas y pasiones. La pérdida fue incalculable. En algunos casos sólo conocemos los atormentadores títulos de las obras que quedaron destruidas. En la mayoría, no conocemos ni títulos ni autores. Sabemos que de las 123 obras teatrales de Sófocles existentes en la Biblioteca, sólo sobrevivieron siete, una de las cuales fue Edipo Rey, cifras similares son válidas para las obras de Esquilo y Eurípides”.

Es considerado santo por los alegatos que sostuvo durante el Concilio Éfeso, en el año 431, y con los que logró que María fuera nombrada “Madre de Dios“.

San Cirilo, verdugo de Hipatia de Alejandría.
San Cirilo, verdugo de Hipatia de Alejandría.