Dulce Ramos (@WikiRamos) · 29 de febrero de 2012

Un sobre de semillas de flores con la imagen de Miguel de la Madrid. Un paquete de cigarros con lemas de apoyo a Díaz Ordaz. Una bolsa de malla para el mandado con las iniciales de Carlos Salinas de Gortari. La ‘S’ de en medio, como un listón tricolor del Partido Revolucionario Institucional.
Los candidatos a la Presidencia de la República a lo largo del siglo XX intentaron convencer a los votantes no sólo con la propaganda común que hasta ahora se usa como carteles, botones y discursos. También se ha recurrido a obsequios que se cuelan al espacio privado de los votantes y que, una vez terminada la campaña, su destino irremediable es el bote de la basura.
Pero lo que son desechos para unos, para otros son testimonios de la historia reciente.
Mañana, el Museo del Objeto del Objeto (MODO) de la Ciudad de México inaugura una exposición de 2 mil objetos que resumen los últimos 100 años de la historia electoral de México y las 21 campañas presidenciales que México vivió el siglo pasado.
Titulada ‘De Porfirio Díaz a Vicente Fox. Propaganda Electoral en México durante el Siglo XX”. La exposición se compone, en su mayoría, de piezas propiedad del coleccionista Bruno Newman, poseedor de una colección de 60 mil objetos de la vida cotidiana con los que, además, fundó el MODO. Además, contará con un video con imágenes de los candidatos del siglo XX en campaña y con trabajos del caricaturista Abel Quezada.
De las 60 mil piezas propiedad de Newman, unas 13 mil están relacionados con la propaganda política. Hay carteles, boletos de sorteos, costureros, refrescos, abanicos, pendones y otros recuerdos centenarios.
Un día antes de que la exposición abra al público, Animal Político presenta imágenes de algunas de las piezas que se exhibirán y las consideraciones que, de ellas, hacen el curador de la muestra, Juan Manuel Aurrecoechea, y el asesor histórico y político José Antonio Aguilar Rivera.
Los inicios del siglo
Los botones con la efigie del candidato perduran hasta nuestros días. Los cambios no han sido sólo en los materiales y tamaños, sino también, en la forma. “Los de Porfirio Díaz tienen un marquito ‘garigoleado’ que recuerda a un portarretratos y al valor que se le daba a la fotografía, cuando sólo los aristócratas la tenían. Eran como un camafeo”, dice el Juan Manuel Aurrecoechea, que ha curado exposiciones como ‘La historia de la historieta en México’, en el Museo de las Culturas Populares, o ‘La Revolución Mexicana en el espejo de la caricatura estadounidense, en Bellas Artes. Junto a los botones de ‘Don Porfirio’ se observan algunos con la imagen de Francisco I. Madero.
La imagen de arriba es de una de las piezas que el curador considera como una de las más bellas de la colección. Es un bono de cooperación electoral del Partido Liberal Mexicano de los hermanos Ricardo y Enrique Flores Magón, que data de 1908. El trabajo de diseño, que semeja los billetes de la época, y las fotografías de los hermanos –de las cuales hay muy pocas— son dos de los elementos donde radica la belleza de la pieza y que llaman la atención de Aurrecoechea.
Las primeras presidencias sexenales
El plan sexenal de Lázaro Cárdenas del Ríotambién se muestra en la exposición. En la colección hay una revista que dedicó su edición a ese documento que plasmaba las reformas económicas y sociales que requería el país.

En 1946, como ahora, los políticos buscaban votos entre los grandes gremios de trabajadores. En la exposición figura esta serie de boletos de autobuses en los cuales los conductores manifiestan su apoyo a la candidatura de Miguel Alemán Valdés. “Los coleccionistas aprecian los objetos valiosos y únicos, pero no discriminan los objetos de los que se repartieron miles de copias. Los que estaban destinados a irse a la basura y que a muy poca gente le interesan. En ese sentido los coleccionistas son valiosísimos para la conservación de la memoria histórica”, señala Aurrecoechea.
El apogeo del PRI
La propaganda electoral puede aparecer en donde menos se espera. Esta cajetilla de cigarros ‘Delicados’ data de la campaña presidencial de 1964 y estará en una vitrina junto con otras piezas que rememoran aquella candidatura. Al conocer la colección de Newman, el académico del CIDE y asesor histórico de la muestra, José Antonio Aguilar Rivera, consideró que se estaba recuperando “una historia que desde el punto de vista de la política no ha merecido mucha atención en muchos años”.
La música que animaba los mítines de José López Portillo se recopiló en un LP titulado ¿Dónde estás José? Si bien otros candidatos como Luis Echeverría Álvarez también recurrieron a los discos como obsequios de campaña, éste es el único que compila música, por ejemplo, de Celia Cruz. En los otros discos, las grabaciones eran de discursos.
Este sobre es uno de los objetos más curiosos a decir del curador de la exposición. Miguel de la Madrid Hurtado regaló adentro de ellos semillas para plantar flores, con un mensaje dedicado a las madres mexicanas. Otro de los souvenirs de aquella campaña son los costureros, de los cuales hay uno en la exposición. En su interior hay aguja, ‘seguritos’ y carretes de hilo verde, blanco y rojo. “Esta exposición apela a la nostalgia, a la curiosidad, al humor y al interés”, afirma el curador. Por ello, cree, aún quienes tienen poco interés en la política podrán disfrutarla.
La debacle del partido hegemónico

Si las semillas, los discos y los cigarros son objetos curiosos donde se ha incluido propaganda electoral, a la lista hay que sumar las bebidas embotelladas. El último presidente salido de las filas del PRI puso su rostro en refrescos y su nombre en torretas que se colocaban en el capote de los automóviles. “Quien venga a esta exposición va a encontrar cómo la propaganda electoral, que en estos días está muy presente, tiene una gran historia en el país. Verá como cambia el lenguaje, la imagen, el tipo de mensajes”, dice José Antonio Aguilar.
Si bien la propaganda del Partido Acción Nacional está presente a lo largo de la exposición, esta botella de tequila y pendones con el popular “Ya” de la campaña de Vicente Fox, son objetos que ilustran la primera vez que un partido diferente al Revolucionario Institucional llegó a la presidencia de México. “Con la curaduría de esta exposición –dice Aurrecoechea—quise dejar que los objetos hablaran lo más posible. Hablamos mucho de las cosas y las escuchamos poco”.
*El MODO se ubica en Colima 145, colonia Roma, Ciudad de México. Abierto de miércoles a domingo de 10 a 18 horas.