1 de 4 beneficiarios Infonavit no estrena casa… está mejor donde vive

José Merino · 9 de marzo de 2011

1 de 4 beneficiarios Infonavit no estrena casa… está mejor donde vive
Victor Manuel Borras, director del INFONAVIT en una reunión con Ignacio Deschamps.//FOTO: Cuartoscuro

40% de quienes reciben un crédito Infonavit no habitan la vivienda que adquirieron, y de éstos, 65% manifestaron antes de adquirir el crédito que lo necesitaban y que pretendían ocupar la vivienda. Esto implica que 26% de quienes obtuvieron un crédito Infonavit, prefirieron mejor no mudarse a su nueva casa, aun cuando originalmente pensaban hacerlo.

El otro 35% que no habita su casa, recibieron el crédito sin tener necesidad, “por lo que la casa puede estar ocupada por un tercero o no”.

¿Por qué no se mudan entonces? Porque no tienen servicios básicos (38%), porque les queda lejos del trabajo o escuela (31%), porque era una inversión (10%), porque tiene mala calidad (10%), porque es muy pequeña (7%), o por la inseguridad (3%).

Así lo señala el informe del Infonavit, “Plan financiero 2011-2015, innovar para consolidar”. El propio texto establece que “28% de los acreditados aún presentan necesidades de vivienda. Es decir, que estos trabajadores, a pesar de haber adquirido una vivienda con crédito, continúan en necesidad de vivienda, posiblemente por no haberse mudado a la vivienda que adquirieron”.

Del mismo modo, el estudio del instituto sobre viviendas deshabitadas, establece que de éstas, 12% reciben mantenimientos, contra 10% que se encuentran abandonadas y 2.48% vandalizadas. De aquellas habitadas, 58.6% lo son por el acreditado del Infonavit.

Curiosamente, la proporción de viviendas Infonavit deshabitadas es superior en casas nuevas que usadas; y 60% de éstas fueron construídas en 2008 o 2009. Ello puede indicar que se trata de un status temporal, al respecto el informe dice: “casi 30% de las viviendas financiadas el último año se encuentran desocupadas; sin embargo, después de tres años este porcentaje disminuye hasta 16%”.

Esto no implica que sean ocupadas por los acreditados, sino que pueden ser habitadas por terceros dado que, como vimos, 28% de quienes a la fecha han recibido un crédito, siguen manifestando tener necesidad de vivienda.

Calidad de vida

Calidad de la vivienda y su ubicación son las principales razones señaladas para no mudarse a la casa que adquirieron vía Infonavit. El propio instituto tiene una medición cualitativa de la vivienda y su entorno (ECUVE), que va de 0 a 150 puntos (a mayor puntaje, mayor calidad). Esta medición incluye criterios como: equipamiento urbano, empleo aledaño, vialidad y transporte público, superficie habitable, uso eficiente de agua, diversidad social, nivel de servicios, calidad de la vivienda, accesibilidad peatonal y conectividad digital, entre otros.

Resulta que el promedio nacional es de 71 puntos y que 62% del total de viviendas Infonavit tiene puntajes de 70 o menos; y 15% están por debajo de 30 de 150 puntos. Lo más interesante es ver que en las viviendas con puntajes por debajo de los 30, 60% de esas casas fueron construídas por grandes desarrolladores; 48% en el caso de viviendas con calificaciones entre 80 y 110 puntos; mientras que en el 3% de casas con puntajes por arriba de 120, la proporción de casas de grandes desarrolladores es de apenas 32%.

Al respecto, 72% de las casas vendidas por la empresa Ara fueron de interés social; 93% en el caso de Geo, 95% para Homex, y 95% para la empresa Urbi. Además el reporte señala, “durante 2010, el tamaño promedio de vivendas para quienes cuentan con ingresos menores a cuatro salarios mínimos ha aumentado 33% respecto a 2006 (56m2 de construcción)… Sin embargo, estas viviendas aún no alcanzan las dos recámaras en promedio al ubicarse en 1.7… Por otro lado, se observa que en las viviendas para trabajadores con ingresos mayores a cuatro salarios mínimos, la dimensión de la vivienda construida llegó a un promedio de 82 m2 en 2010”:

Más aún, si vemos el mes de septiembre del 2010, de 166 mil 486 créditos en prórroga, 67% pertenecían a salarios por debajo de los cuatro salarios mínimos. No sorprende si vemos que cinco años después de recibir un crédito Infonavit, 35% de ese tiempo estuvieron desempleados quienes reciben entre 1 y 2 salarios mínimos, contra 19% en quienes ganan entre 2 y 4 salarios mínimos, y 16% para el resto.

Y del otro lado, los que quieren pero no pueden

A pesar de las viviendas otorgadas pero deshabitadas, para 2008 la proporción de hogares en México en rezago habitacional se ubicó en 32.2%, y 5.2 millones rentan la casa donde viven (de un total de 26.7 millones). Es más, entre quienes eran derechohabientes en 2008, 3.2 millones necesitaban una vivienda propia; de éstos, “sólo 1.2 millones podrían ser atentidos bajo el modelo actual”, dice el reporte.

Así, tres millones de derechohabientes no accederían a un crédito Infonavit por: tener bajo ingreso (400 mil); vive en una localidad rural (500 mil); tiene más de 44 años (800 mil); tiene un empleo temporal o contrato eventual (1.2 millones); o varias de las anteriores (900 mil).

Curiosamente están los otros, los que pueden y no quieren: a enero del 2010 había 4 millones 442 mil 032 trabajadores con un puntaje suficiente para ejercer un crédito Infonavit… sin solicitarlo.