Sergio Villarreal, el policía del Cártel de Sinaloa que presuntamente sobornó a García Luna

Redacción Animal Político · 25 de enero de 2023

Sergio Villarreal, el policía del Cártel de Sinaloa que presuntamente sobornó a García Luna

Con un traje color negro y mucho más canoso y delgado apareció Sergio Villareal Barragán, alias el Grande, ante el jurado que absolverá o condenará a Genaro García Luna, exsecretario de Seguridad Pública Federal durante el sexenio de Felipe Calderón Hinojosa, quien es acusado por el gobierno de los Estados Unidos por presuntos nexos con el narcotráfico.

La última vez que el Grande fue captado por una cámara fotográfica fue en 2010, cuando elementos de la Secretaría de la Marina lo detuvieron en un operativo realizado en el fraccionamiento Puerta de Hierro, en Puebla capital, para ser extraditado dos años después a los Estados Unidos, donde esta semana se presentó como el primer testigo en el juicio contra el exsecretario.

Hace años, ante autoridades estadounidenses, el lugarteniente de los Beltrán Leyva se declaró culpable de los delitos de conspiración, tráfico de cocaína y lavado de dinero. A cambio de diversos beneficios procesales, se volvió testigo protegido, por lo que lleva años cooperando.

Ahora, en el llamado “juicio del siglo”, Sergio Villareal aseguró que estuvo presente cuando su jefe, el narcotraficante Arturo Beltrán Leyva presuntamente sobornó y mandó a secuestrar a García Luna, quien años después pasaría a la historia como el “súper policía” que inició la llamada “guerra contra las drogas” y hoy enfrenta la justicia estadounidense. Esta es su historia.

De policía a narcotraficante: los sobornos a García Luna

Durante el primer día del juicio, el Grande contó que sus estudios profesionales llegaron hasta el segundo año de licenciatura en Derecho, de donde salió para entrar a trabajar como policía judicial en Torreón y saltar a la extinta Procuraduría General de la República (PGR).

Según su versión, el primer encargo que tuvo fue estar al mando de un punto de revisión sobre la carretera en Samalayuca, Chihuahua. Ante el juez Brian Cogan, el mismo que en 2019 condenó a cadena perpetua al narcotraficante Joaquín “El Chapo” Guzmán, Villarreal contó que un día llegaron camionetas con gente armada en las que viajaba Amado Carrillo Fuentes, líder del Cártel de Juárez.

De acuerdo con el periodista Claudio Ochoa Huerta, Villareal contó ante la Corte Federal Este en Brooklyn, New York, que el llamado Señor de los cielos lo encañonó y le dio dos opciones: alinearse o irse. Aceptó la primera opción, lo que le orilló a dedicar “su tiempo libre” a ayudar a bajar aviones cargados con cocaína.

Ya fuera de la PGR, donde tuvo que salirse cuando un nuevo mando comenzó a investigar sus vínculos con el narco, comenzó su relación con Arturo Beltrán Leyva, cuando supuestamente fue a pedirle ayuda para “calmar” a Osiel Cárdenas Guillén, exlíder del Cártel del Golfo, porque le “quemó” un negocio y le mató a un cuñado.

Según sus dichos, Beltrán Leyva le respondió que no hablarían con él porque eran enemigos, pero le ofreció unirse con él para combatirlo juntos. El Grande aceptó.

A partir de entonces, como parte de sus encargos, Villareal organizó una estrategia basada en mezclar a elementos de la extinta Agencia Federal de Investigación (AFI) con sicarios del Cártel de Sinaloa para catear domicilios de rivales y “eliminarlos”. Tan es así que él tenía una credencial de la AFI con otro nombre.

En este punto contó ante el jurado que todo lo anterior fue autorizado por García Luna, quien a cambio recibía mensualmente entre 1 y 1.5 millones de dólares de manos de todos los líderes del Cártel de Sinaloa.

“(García Luna) nos daba información sobre operaciones, nos facilitaba poner y quitar comandantes en cualquier plaza en México y compartíamos información para poder pegar a nuestros contrarios”, dijo en español en el tribunal de Brooklyn, según la agencia AFP.

A preguntas de la fiscal Erin Reid, el Grande contó que un día la AFI confiscó un cerca de dos toneladas de droga en Morelos, que pertenecía al Cártel del Golfo y a la Familia Michoacana, gracias a que el Cártel de Sinaloa les dio “el pitazo”.

La droga fue enviada a una bodega, donde convocaron a una reunión en la que aparecieron García Luna y Luis Cárdenas Palomino, exdirector de Seguridad Federal de la Policía Federal, detenido en 2021 por su probable responsabilidad en el delito de tortura.

Como la estrategia funcionó, tanto a García Luna como a Cárdenas Palomino les tocó un pagó de “14-16 millones de dólares”, dinero que estaba en tantas cajas que “no cabían en la camioneta que traían y se llevaron en una suburban que traíamos nosotros”.

Luis Cárdenas Palomino, entonces titular de la División de Seguridad Regional de la Policía Federal y Genaro García Luna, execretario de Seguridad Pública Federal.
Luis Cárdenas Palomino, entonces titular de la División de Seguridad Regional de la Policía Federal y Genaro García Luna, execretario de Seguridad Pública Federal.

El secuestro del “súper policía”

Ya durante el segundo día del juicio, Villareal Barragán declaró que García Luna fue secuestrado por órdenes de Arturo Beltrán Leyva, quien presuntamente ordenó la acción para saber con qué narcotraficantes estaba y por qué Cárdenas Palomino dejó de “responderle las llamadas”.

Según el Grande, previo a su secuestro, García Luna le habría dicho a Beltrán Leyva que “era problema de ellos y que él era neutral”, por lo que seguiría trabajando para los dos. “A Arturo no le gustó esa respuesta”, por lo que reaccionó de forma violenta.

“Para Arturo (Beltrán Leyva) no había nada imposible. En México todo es posible, hay mucha corrupción”, dijo Villareal, de acuerdo con el reporte de periodistas presentes en el juicio.

En su declaración, el Grande incluso dijo que disfrazado como falso agente de la Subprocuraduría Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO) participó de infiltrado en la captura de Ismael “el Rey” Zambada, ocurrida en la Ciudad de México, esto en respuesta a la detención de Alfredo Beltrán Leyva, conocido como el Mochomo.

“Él seguía trabajando para todos: el Mayo y el Chapo, pero también para Arturo. Hubo integrantes de la Policía Federal que se fueron de su lado y otros se fueron con Arturo”, dijo.

Durante el juicio del Chapo Guzmán, el Rey Zambada, quien se espera que también testifique en contra de García Luna, aseguró que entregó al menos seis millones de dólares a García Luna a nombre de su hermano, Ismael “el Mayo” Zambada, entonces jefe del Cártel de Sinaloa, a cambio de la protección del exsecretario.

Villareal Barragán, “testigo estrella” de la PGR.

De acuerdo con el abogado César Gutiérrez Priego, especialista en derecho penal, durante los dos años que Villareal Barragán estuvo detenido en México fungió también como “testigo estrella” de la desaparecida PGR.

Su nombre clave fue “Mateo”, quien junto con Roberto López Nájera de nombre clave “Jennifer”, fue utilizado por la exprocuradora, Marisela Morales Ibáñez, como testigo estrella en más de 120 causas penales donde imputaron y acusaron de forma presuntamente “falsa” a cientos de personas y funcionarios públicos.

Tal es el caso del excomisario general de la Policía Federal, Javier Herrera Valles, quien fue arrestado, torturado y privado de su libertad acusado de los delitos de delincuencia organizada y delitos contra la salud por denunciar ante el expresidente Calderón Hinojosa mediante dos cartas sobre la compra de vehículos y contratación de personal vinculado al narcotráfico por parte de colaboradores cercanos a García Luna.

Años después, se inició una carpeta de investigación contra Marisela Morales por orden de un Tribunal Federal ya que se demostró que utilizó la manipulación de testigos protegidos durante su gestión para imputar falsos delitos a funcionarios que les eran incómodos, como Valles Herrera, quien de igual forma salió absuelto mediante resolución del Segundo Tribunal Colegiado en Materia Penal del Primer Circuito.

Según el litigante, a Marisela Morales se le inició la averiguación previa AP/113/AP/DGDCSPI/2014, pero poco antes de la entrada del presidente Andrés Manuel López Obrador fue absuelta por el encargado de despacho de la Procuraduría en funciones de Procurador.