Redacción Animal Político · 22 de septiembre de 2025
Julio César Montero Pinzón, identificado como integrante de alto rango en el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), y Griselda Margarita Arredondo Pinzón, su media hermana, fueron acusados por la justicia estadounidense por su participación en un esquema de fraudes con tiempos compartidos y lavar dinero del cártel.
Además, Montero Pinzón, alias el “El Tarjetas”, fue acusado ante la Corte Federal del Distrito Este en Brooklyn, de conspirar para proporcionar apoyo material a una organización terrorista extranjera. Ambos son considerados fugitivos de la justicia de México y de la estadunidense.
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“Este líder de alto rango de una organización terrorista extranjera, presuntamente defraudó a personas inocentes para robustecer al terrorismo en contra del pueblo estadounidense”, dijo Pam Bondi, procuradora General de Justicia de Estados Unidos.
Joseph Nocella, Jr., fiscal de los Estados Unidos para el Distrito Este de Nueva York, afirmó que “el CJNG financia sus operaciones terroristas criminales utilizando desde el tráfico de narcóticos peligrosos hasta la ejecución de complejos esquemas de fraude (…) utilizaremos todos los recursos disponibles para proteger a los inversores estadunidenses y llevar ante la justicia a quienes apoyan al cártel”.
Aseguró que entre 2019 y 2024, aproximadamente 6 mil víctimas de Estados Unidos “han reportado pérdidas por aproximadamente 350 millones de dólares atribuidas al fraude de tiempo compartido en México” del que es responsable el CJNG.

El Departamento de Justicia estadounidense informó que Julio César Montero Pinzón y Griselda Margarita Arredondo Pinzón extendieron sus actividades por todo el mundo y explotaron a miles de víctimas, lo que refleja la evolución del CJNG en mecanismos de financiación delictiva”.
De acuerdo con el gobierno e Estados Unidos de 2012 a la fecha el CJNG y sus operadores perpetraron fraudes con propiedades en varios estados de México. “Los dueños de tiempo compartido, muchos de ellos residentes y ciudadanos de los Estados Unidos, fueron inducidos fraudulentamente a pagar una cuota con el pretexto de cubrir impuestos por la renta o venta de la propiedad bajo la promesa de que recibirían el reembolso”.
Sin embargo, a pesar de pagar las tarifas anticipadas las víctimas no recibieron los reembolsos y quedaron imposibilitados para recuperar el dinero.