Silvana Flores y Marcela Nochebuena · 14 de diciembre de 2024
Tras siete meses exactos de pretextar problemas de salud para aplazar el proceso legal que se sigue en su contra, el ginecobstetra Jesús Luján, conocido como “el rey del parto inducido”, no llegó a la audiencia inicial que se realizaría este 13 de diciembre.
Los justificantes que haya presentado en esta ocasión deberán analizarse para verificar si pueden ser considerados como válidos, explicó a las afueras de la sede del Poder Judicial de la Ciudad de México la representación legal de las víctimas, que considera que sus inasistencias se han justificado de manera irregular y son actos dilatorios.
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Aunque acusado por primera vez entre 2009 y 2010 en demandas civiles, en una de las cuales se le encontró responsable, en marzo de 2023 Animal Político dio a conocer los testimonios de más de 30 mujeres que señalan haber vivido violencia obstétrica en su consulta.
Meses después, tras la integración de varias de sus víctimas en el colectivo Con Ovarios, al que el despacho Nassar Nassar y Asociados ofreció representar probono, fueron presentadas diversas denuncias penales individuales, además de una carpeta de investigación por noticia criminal que la Fiscalía de la Ciudad de México inició a raíz de las publicaciones.

Una de ellas derivó en que en marzo de este año la dependencia girara una orden de aprehensión en contra del médico, quien se amparó y consiguió que el 13 de mayo de 2024 se le permitiera seguir su proceso en libertad bajo las condiciones de entregar una garantía económica, acudir a firmar todos los lunes y presentarse ante el juez para que se fijara una fecha de audiencia inicial.
El ginecobstetra Jesús Luján nunca lo hizo. Presentando una y otra vez justificantes médicos —uno de los cuales, según se notificó a la Fiscalía General de la República más tarde, fue alterado—, logró evadirse de la justicia. Sin embargo, el pasado 4 de diciembre el juez descartó poder justificar más su inasistencia y le dio un ultimátum de 48 horas para presentarse y fijar una fecha de audiencia inicial.
Esto ante la argumentación del médico en el sentido de que diversas complicaciones de salud se derivaban de un accidente automovilístico que vivió meses antes de la primera publicación de los señalamientos en su contra, agravadas después por afectaciones emocionales por estrés y una nueva caída que, pretextó, habría enfrentado este año. Todo ello sumado a los efectos secundarios de medicamentos para el dolor que le impedían, según él, enfrentar su proceso ante las autoridades judiciales, incluso mediante medios tecnológicos.
Ante esto, el juez no consideró factible justificar su insistencia y le hizo un llamado, “por última ocasión”, a presentarse. Finalmente, y después de una larga espera por parte de sus víctimas, se fijó la fecha para desahogar la audiencia inicial este viernes 13 de diciembre. Aunado a ello, se ordenó que fuera de manera presencial. El médico no llegó. “De forma irregular se han estado justificando sus insistencias”, subrayó el abogado Andrés de Anda en representación de las víctimas.

“Son múltiples víctimas, ahorita no puedo dar datos de cada una de ellas… Sin embargo, sí está sujeto (el médico) a determinadas medidas cautelares, siempre y cuando el procedimiento penal avance, porque en nuestra latitud en México no tenemos procesos penales en ausencia”, explicó el abogado al ser cuestionado sobre eventuales medidas preventivas que pudieran detener el ejercicio de la práctica médica del ginecobstetra, lo que hasta hoy no ha sido posible.
A partir de la inasistencia del médico a la audiencia inicial, será un juez federal el que tendrá que pronunciarse respecto a los documentos médicos y su validez. “La naturaleza del proceso es que tú acudas y enfrentes; si nada tienes que temer, acude y enfrenta el proceso, defiéndete, pero no generes actos dilatorios que impiden una correcta secuela procesal”, añadió el abogado.
A las afueras del juzgado, luego de saber que el ginecobstetra no se presentaría, la representación legal de las víctimas enfatizó que su intención es visibilizar la necesidad de que se imparta justicia con perspectiva de género para que las autoridades pongan atención a los casos de violencia obstétrica y exista una criminalización a ese tipo de delitos para sancionarlos efectivamente, no solo en beneficio de las mujeres sino de toda la sociedad.
Esta es una causa por la que hay que seguir luchando, apuntó la abogada Isabel Esteve Gómez Mont, pues es necesario para todas las mujeres que se siga hablando de este tipo de violencia y que eventualmente quede erradicada. La colectiva Con Ovarios agregó que son decenas de mujeres las que están buscando que este caso sea un referente y siente un precedente de justicia por violencia obstétrica.

“Es una burla que los violentadores sigan evadiendo la justicia con justificantes médicos y supuestas incapacidades. Hoy el doctor Jesús Estuardo ‘N’ no se presentó a su audiencia inicial, alegando dolor lumbar y riesgo de quedar paralítico si salía de su casa, además de que sus medicinas no lo dejaban concentrarse. ¿A qué le teme? ¿Será que le da pánico enfrentar todas las atrocidades que han afectado a múltiples mujeres y recién nacidos? No vamos a parar hasta que se haga justicia y responda por sus conductas delictivas”, advirtió la agrupación más tarde en un comunicado.
En México, uno de los países con una de las tasas más altas de cesáreas innecesarias en el mundo, encuestas del INEGI calculan que entre 2016 y 2021, una de cada 3 mujeres que tuvieron un parto vivieron violencia obstétrica. En noviembre, Animal Político estrenó el podcast “Con Ovarios, una lucha contra el abuso médico” como parte del proyecto colaborativo y transfronterizo Tanto Coraje, donde se detallan las problemáticas estructurales que evidencia el caso del “rey del parto inducido”.