Contenido Animal Político · 2 de marzo de 2026
A nivel global, las mujeres pueden tardar hasta cuatro años más que los hombres en recibir un diagnóstico correcto para diversas condiciones de salud. La cifra no es menor: implica tratamientos tardíos, complicaciones evitables y años de vida con dolor o limitaciones que pudieron atenderse a tiempo.
La brecha no solo se refleja en el acceso al diagnóstico. Aunque las mujeres tienen mayor esperanza de vida, pasan hasta 25% más de su tiempo con alguna limitación funcional, lo que equivale a alrededor de nueve años viviendo con enfermedad o discapacidad. Detrás de estos datos hay un patrón: síntomas que se minimizan, diagnósticos erróneos y padecimientos atribuidos a causas hormonales o psicológicas.
En el marco del Día Internacional de la Mujer, la farmacéutica Organon se sumó a la campaña #DarParaGanar (#GiveToGain, en inglés), una iniciativa que promueve la donación de recursos, tiempo y conocimiento en favor de la salud y el bienestar de mujeres y niñas. Más allá del anuncio corporativo, las cifras que acompañan la campaña ponen el foco en un problema estructural: la inequidad en la atención médica.
De acuerdo con la doctora Paola Sevilla, gerente médica del área de Woman’s Health para Organon Latinoamérica, existe un sesgo de género derivado de la falta de investigación basada en la fisiología femenina.

“Existe un sesgo de género derivado de la falta de investigación basada en la fisiología femenina que recae en diagnósticos erróneos y falta de tratamientos especializados. Esto se debe a que comúnmente los síntomas de enfermedades en mujeres son erróneamente minimizados o asociados únicamente a problemas reproductivos, ginecológicos, hormonales o psicológicos”, señaló.
El resultado es un círculo vicioso: síntomas que no se toman en serio, tratamientos que no llegan y condiciones que avanzan sin control.
Uno de los puntos centrales es que la salud de las mujeres no se limita a la esfera reproductiva. Se estima que 95% de las afecciones que enfrentan no están relacionadas con temas reproductivos, sino con condiciones como migraña, enfermedades autoinmunes, trastornos musculoesqueléticos, padecimientos cardiovasculares y problemas de salud mental.
Sin embargo, la discusión pública y médica suele concentrarse en la maternidad, la anticoncepción y el embarazo.

De acuerdo con el Fondo de Población de las Naciones Unidas, una de cada cuatro personas atribuye la dificultad para tener hijos a problemas de salud general, infertilidad o barreras para acceder a tratamientos. En muchos casos, esto significa que las mujeres no son dueñas del momento en que desean ser madres, ya sea por diagnósticos tardíos o falta de información oportuna.
Al mismo tiempo, cuando existe algún otro padecimiento que requiere atención prioritaria, la planeación familiar y el uso de anticonceptivos suelen quedar relegados. En América Latina, la tasa de embarazos no planeados es de 69 por cada mil mujeres, un dato que revela la fragilidad de los sistemas de información y atención en salud sexual y reproductiva.
Entre las enfermedades con mayor infradiagnóstico en mujeres destaca la migraña. En América Latina, se estima que 12% de las mujeres la padecen y que 65% no recibe un diagnóstico ni tratamiento adecuados, pese a que puede generar discapacidad de moderada a grave y afectar la vida personal y laboral.
A esto se suman las enfermedades autoinmunes. Ocho de cada diez personas que viven con este tipo de padecimientos son mujeres. Muchas veces, sus síntomas se confunden con otras afecciones o se desestiman como parte de “lo normal”.
La dermatitis atópica es uno de los ejemplos. Se trata de una enfermedad autoinmune que se manifiesta en la piel y que puede tener un impacto profundo en la autoestima, el bienestar emocional y la calidad de vida, sobre todo en casos severos.

“La normalización del dolor en las mujeres ha generado retrasos en diagnósticos que impactan su pronóstico y calidad de vida. Necesitamos escuchar más, diagnosticar de la mejor forma y actuar oportunamente. La migraña, las enfermedades autoinmunes o las alteraciones dermatológicas no son ‘parte de ser mujer’; son condiciones médicas que requieren abordaje integral y acceso equitativo a tratamiento basado en evidencia”, afirmó el doctor Said Plascencia, director médico de Organon Latinoamérica.
La campaña DarParaGanar plantea la construcción de entornos más diversos e inclusivos mediante la donación de recursos económicos, educación, mentoría y visibilidad a causas que impactan la salud femenina.
Julio Conejero, director general de Organon Latinoamérica, sostuvo que la equidad en salud debe entenderse como un derecho y una prioridad pública.
“En Organon entendemos que la equidad en salud no es un privilegio, sino un derecho y una prioridad de salud pública. El Día Internacional de la Mujer es una fecha para reconocer las brechas que aún persisten, escuchar las voces de las mujeres y generar conciencia sobre la necesidad de transformar los sistemas de atención. Todos tenemos un papel que desempeñar para construir entornos más inclusivos y garantizar que la salud de las mujeres sea atendida con la prioridad que merece”, señaló.
Más allá de la campaña, los datos muestran que el desafío es estructural: cerrar la brecha de género en salud implica investigación con perspectiva femenina, diagnósticos oportunos, acceso equitativo a tratamientos y dejar de normalizar el dolor como parte inherente de ser mujer.
Con información de World Economic Forum, UNFPA y Organon.