Contenido Animal Político · 22 de julio de 2026
La construcción de hospitales suele medirse en metros cuadrados, camas o equipos médicos. Sin embargo, para millones de personas también representa la posibilidad de reducir horas de traslado para recibir atención especializada, acceder por primera vez a tratamientos complejos cerca de su lugar de residencia o evitar que la saturación de otras unidades retrase un diagnóstico.
Con esa premisa, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) puso en marcha una de las estrategias de infraestructura médica más ambiciosas de los últimos años. El organismo informó que durante la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum se construyen y pondrán en operación 47 hospitales, de los cuales siete ya funcionan, 21 están en construcción y el resto abrirán en los próximos diez meses.
El director general del IMSS, Zoé Robledo, explicó que el objetivo no es únicamente ampliar la infraestructura física, sino incrementar la capacidad de atención en regiones donde los servicios especializados eran insuficientes o donde miles de derechohabientes debían recorrer largas distancias para recibir atención médica.
La estrategia prevé hospitales generales regionales y hospitales generales de zona distribuidos en distintos puntos del país. Las nuevas unidades permitirán ampliar la cobertura del IMSS en entidades como Guanajuato, Sonora, Hidalgo, Baja California, Yucatán, Michoacán, Coahuila, Estado de México, Nuevo León, Morelos, Zacatecas, Sinaloa, Baja California Sur, Oaxaca, Aguascalientes y Colima.

Más allá del número de edificios, el proyecto busca fortalecer la disponibilidad de servicios que históricamente no estaban presentes en muchas regiones del país.
Entre ellos destacan áreas de quimioterapia, hemodiálisis, terapia intensiva, resonancia magnética, tomografía, salas de hemodinamia y aceleradores lineales para tratamiento de cáncer, infraestructura que permitirá ampliar la capacidad diagnóstica y terapéutica del Instituto.
Dentro del programa destacan varios Hospitales Generales Regionales que concentrarán buena parte de la nueva capacidad instalada del Seguro Social.
Entre ellos se encuentran los proyectos de Santa Catarina, Nuevo León; Saltillo, Coahuila; Guadalupe, Zacatecas; Los Cabos, Baja California Sur; Culiacán, Sinaloa y Oaxaca, diseñados con cientos de camas, decenas de especialidades médicas y equipamiento de alta tecnología.

El Hospital General Regional de Saltillo será uno de los de mayor capacidad, con 558 camas y 49 especialidades, además de atender a más de 2.5 millones de derechohabientes. Le siguen Santa Catarina, con 553 camas; Oaxaca, con 530; Los Cabos, con 444; Villas del Pedregal, Michoacán, con 404; Culiacán, con 395; y Guadalupe, Zacatecas, con 387 camas.
Estas unidades están concebidas para responder al crecimiento de la demanda en regiones donde el desarrollo urbano e industrial ha incrementado el número de personas afiliadas al Seguro Social.
Además de los grandes hospitales regionales, el programa incorpora unidades que atenderán necesidades específicas en ciudades de crecimiento acelerado o con limitada infraestructura médica.
Es el caso del Hospital General de Zona de Guanajuato, que beneficiará a más de 245 mil derechohabientes con 120 camas y 23 especialidades; el de Navojoa, Sonora, con 164 camas y 29 especialidades; el de Tula de Allende, Hidalgo, con 298 camas y 36 especialidades; y el de Ensenada, Baja California, cuya segunda etapa alcanzará 247 camas y 42 especialidades.

También forman parte del proyecto hospitales en San Quintín, Zitácuaro, Matamoros, San Buenaventura, Chicoloapan, San Luis Río Colorado, Yecapixtla, Pabellón de Arteaga y Manzanillo, cada uno diseñado para responder a las necesidades de su región mediante una combinación de nuevas camas, especialidades y servicios diagnósticos.
El IMSS informó que ocho de los hospitales estratégicos se construyen con apoyo de la Secretaría de la Defensa Nacional, colaboración que, de acuerdo con Zoé Robledo, ha permitido acelerar los trabajos y mantener estándares de calidad en las obras.
La participación de distintas instituciones forma parte de una estrategia que busca reducir los tiempos de ejecución para que las nuevas unidades entren en operación conforme avancen las obras.
El fortalecimiento de la infraestructura hospitalaria responde también al crecimiento de la demanda de servicios especializados en distintas regiones del país.

La apertura de hospitales de mayor capacidad permitirá distribuir mejor la atención, ampliar el acceso a especialidades y acercar procedimientos que anteriormente obligaban a los pacientes a trasladarse hacia grandes ciudades.
Para el IMSS, el reto no consiste únicamente en construir nuevos edificios, sino en desarrollar una red hospitalaria capaz de responder a las necesidades actuales de los derechohabientes mediante infraestructura moderna, equipamiento especializado y servicios de mayor complejidad.
Con siete hospitales ya en funcionamiento, 21 en construcción y diez próximos a abrir sus puertas, el Instituto busca consolidar una estrategia que, más allá del crecimiento físico de sus instalaciones, pretende acercar la atención médica especializada a millones de personas en distintas regiones del país.
Con información de Comunicación Social del Instituto Mexicano del Seguro Social.