Universitaria de Chetumal crea "AURELIO": traductor de lengua de señas

Diana García · 4 de septiembre de 2026

Universitaria de Chetumal crea "AURELIO": traductor de lengua de señas

Ingrith Itxel Anaya Ble tiene 22 años, cursa el noveno semestre de Ingeniería en Sistemas Computacionales en el Instituto Tecnológico de Chetumal (ITCH) y es la creadora de AURELIO, un asistente con Inteligencia Artificial (IA) que traduce lengua de señas a texto y voz para facilitar la comunicación de personas con discapacidad auditiva y del habla. La meta a largo plazo: que la herramienta sirva a personas con autismo.

La joven chetumaleña estudió el bachillerato en Mahahual, pero cambió la playa por las matemáticas para desarrollar un proyecto de innovación tecnológica que, en principio, era obligatorio en su carrera y tomó sentido cuando Ingrith observó a un niño comunicarse con sus padres mediante lengua de señas en una plaza comercial. La escena le dejó una pregunta que terminó por marcar el rumbo de AURELIO.

“Un día, en la plaza, vi a un niño que conversaba con sus papás en lengua de señas. Pero, ¿cómo se comunica en la escuela? Me di cuenta de que algunas de las personas con discapacidad auditiva desertan de las escuelas porque no saben comunicarse con los maestros y no hay culpables, porque, ¿quién les enseña?”, recordó.

La joven universitaria de 22 años desea que su creación pueda ayudar a la gente sin que sea inaccesible económicamente.
La joven universitaria de 22 años desea que su creación pueda ayudar a la gente sin que sea inaccesible económicamente. Foto: Diana García

A partir de entonces, la joven dejó de ver el proyecto como un requisito académico. Empezó a pensar en las personas que necesitan comunicarse en una escuela, un supermercado, una oficina o cualquier otro espacio donde quienes las rodean no necesariamente conocen lengua de señas.

Cómo funciona AURELIO y cuál es el objetivo de desarrollarlo

“Es el proyecto que despliega mi vida. Solo pienso en las personas que no pueden comunicarse y hay personas que no los entienden, en el súper, en la calle. Por eso creo que sería de gran utilidad para las personas con discapacidad auditiva y del habla”, expresó.

La universitaria explicó que la primera propuesta era construir un brazo mecánico capaz de reproducir señas. Sin embargo, ella y sus profesores, Isaías May Canche y Agustín Esquivel Pat, se percataron de que la lengua de señas requiere el movimiento coordinado de distintas articulaciones y que desarrollar un dispositivo de esa complejidad rebasaba el tiempo disponible dentro de la carrera.

Con la orientación del profesor Agustín, optaron por convertir la idea en un traductor de inteligencia artificial y así nació el Asistente Universal de Reconocimiento de Lenguaje, Interacción y Orientación (AURELIO).

La estudiante agradece el apoyo y acompañamiento de maestros y compañeros.
La estudiante agradece el apoyo y acompañamiento de maestros y compañeros. Foto: ITC

“Estamos trabajando en el reconocimiento de puntos de las manos y letras en lengua de señas. La meta es que el sistema pueda traducir de señas a texto, de texto a señas, de voz en español a señas y realizar el proceso inverso”, explicó.

Pero Ingrith no quiere que AURELIO se quede únicamente como un traductor. La visión, dijo, es que funcione como un asistente integral, capaz de realizar tareas de apoyo como agendar citas y, en una etapa posterior, incorporar una actualización más amplia dirigida a personas con autismo.

“El propósito es que sea de utilidad para las personas y, en una segunda etapa, ayude a personas con autismo”, explicó.

Ese objetivo también incluye el costo. Hasta ahora, dijo que ha invertido alrededor de cuatro mil 500 pesos en un dispositivo, pero el objetivo es que el acceso a AURELIO sea económico.

Lee: Lengua de Señas Mexicana: ¿por qué todos deberíamos aprenderla?

“Lo que queremos es que sea similar al de Spotify para estudiantes, 70 pesos, para ayudar a las personas que lo necesiten”, señaló.

El panorama de la discapacidad auditiva en México

Ingrith explicó que, de acuerdo con datos de la Secretaría de Salud, en México habían en 2021 aproximadamente 2.3 millones de personas con discapacidad auditiva; más del 50 por ciento son mayores de 60 años, cerca del 34 por ciento tienen entre 30 y 59 años y alrededor del dos por ciento son niñas y niños.

“Datos del Inegi indican, además, que dentro del sector general de personas con discapacidad en el país, alrededor del 12.1 por ciento corresponde a personas sordas”, explicó.

Para Ingrith, detrás de esas cifras existen situaciones cotidianas que muchas veces pasan inadvertidas para quienes no enfrentan una barrera de comunicación: pedir información, realizar una compra, acudir a una cita o simplemente hacerse entender.

AURELIO usa IA para traducir.
AURELIO usa IA para traducir. Foto: Diana García

El recorrido personal de Ingrith también ha estado marcado por desafíos. Es originaria de Chetumal, estudió el bachillerato en Mahahual con una carrera técnica en Turismo y posteriormente regresó a la capital para ingresar al Tecnológico de Chetumal.

Cambiar de área no fue sencillo. Las matemáticas representaron uno de sus principales retos, pero hoy cursa el noveno semestre de Ingeniería en Sistemas Computacionales, forma parte de la selección de softbol y ha ganado un concurso de oratoria del Tecnológico. Ahora se define orgullosamente como “mapache” del ITCH.

El desarrollo de AURELIO también ocurre con limitaciones tecnológicas. Ingrith reconoce que no cuentan con los mismos recursos que grandes universidades, pero destaca que el acompañamiento académico y moral de sus profesores y del área de innovación ha sido fundamental.

También sabe que el Tecnológico de Chetumal no cuenta con equipos de última tecnología como los de la Universidad de Oxford, en Inglaterra. Pero la meta es clara: que su AURELIO sea la voz de quienes no pueden hablar.

“A veces pensamos en las personas que están en universidades como Oxford, en Inglaterra, que no lograron completar proyectos similares, y aunque el reto es difícil, porque si ellos con toda la tecnología no lo pudieron concluir, ¿qué posibilidades tenemos? Yo espero que en dos años AURELIO no sea un traductor más como el de Google”, expresó.

Lee más: ¿Te interesa aprender Lengua de Señas Mexicana? Cursos y talleres dónde puedes hacerlo

Para Ingrith, esa pregunta no significa abandonar el proyecto, sino dimensionar lo que intenta construir desde Chetumal, en la frontera sur de México con Belice, en un laboratorio que comparte con decenas de estudiantes.

Ahí, los universitarios desarrollan otros proyectos de innovación tecnológica que no sólo buscan una buena calificación semestral, sino una herramienta para ayudar a quienes todavía encuentran barreras para comunicarse, ser entendidos o desenvolverse con mayor autonomía en su vida cotidiana.

“Lo principal es que sirva a las personas”, concluyó.