Murales de víctimas de feminicidio y desaparecidos: arte por la memoria en Quintana Roo

Joana Maldonado · 16 de octubre de 2026

Murales de víctimas de feminicidio y desaparecidos: arte por la memoria en Quintana Roo

Desde 2021, el colectivo feminista “Siempre Unidas” ha hecho visibles a decenas de víctimas de feminicidio y personas desaparecidas a través del arte urbano o “artivismo”. De norte a sur de Quintana Roo, los rostros de personas cubren murales para que las víctimas y sus familias tengan una reparación simbólica que protege su derecho a la memoria. 

Un mural reconoce a las víctimas y ayuda a visibilizar historias, nombres y rostros para un proceso de sanación en comunidad, destacó Tania Ramírez González, fundadora del colectivo “Siempre Unidas” que, junto con activistas, artistas y voluntarias, gestiona espacios, diseña y absorbe gastos para concretar decenas de estos murales.

 “Para las familias es importante que sus nombres no se olviden, y más para las familias que aún no tienen justicia”, indicó Tania Ramírez.

El colectivo “Siempre Unidas” honra la memoria de víctimas de feminicidio y personas desaparecidas a través de la reivindicación de la memoria.
Foto: Siempre Unidas

La activista recordó que el primer mural realizado fue en Tulum en 2021, en homenaje a Victoria Salazar Arriaza, originaria de El Salvador y víctima de brutalidad policial en manos de cuatro elementos de la Policía Municipal de dicho municipio, quienes la sometieron al detenerla. Un caso que generó indignación y que trascendió a nivel nacional e internacional por abuso policial. 

Historias plasmadas en los muros para combatir la impunidad

A partir de entonces, el colectivo comenzó con los murales. El siguiente fue el de Karla Moguel, víctima de feminicidio en la isla de Holbox, un día antes que el caso de Victoria Salazar. La joven de 29 años, fue encontrada con signos de extrema violencia en la playa, cerca del carrito de golf que operaba.

La lista es larga. Siguió el de Erika Sánchez Basaldúa, ocurrido en Playa del Carmen en 2019 cuando la joven de 25 años salió a trabajar y días después su cuerpo fue encontrado en una maleta. Y Naty Suárez, una funcionaria de Protección Civil en el municipio de Isla Mujeres, asesinada en abril de 2020 por su pareja, al interior de su vivienda.  

Ese mismo año, también quedó plasmado el rostro de Yuridiana cuyo cuerpo fue abandonado en la carretera que dirige hacia Felipe Carrillo Puerto. En Akumal, se trazó el mural de Steysi Burgos, también ocurrido en el 2021, mismo año en que el rostro de Kimberly Polea, asesinada por su novio dos años antes en Playa del Carmen, también fue pintado en un mural.

El colectivo “Siempre Unidas” honra la memoria de víctimas de feminicidio y personas desaparecidas a través de la reivindicación de la memoria.
Foto: Siempre Unidas

El caso más antiguo que ha sido pintado es el de Inés May Ovando, asesinada en 2015 por su pareja, quien hasta el momento se mantiene prófugo. Y en José María Morelos, el rostro de Jade Matu quedó retratado: la mujer de 44 años  fue quemada viva por su pareja en lo que representó el primer feminicidio de 2021 en Quintana Roo. 

“Somos Unidas” también retrató el rostro de Daniela Patiño, una joven colombiana reportada como desaparecida en 2019 y cuyo cuerpo fue encontrado en el bulevar de Playa del Carmen. Fue reconocida por un tatuaje con la palabra “inefable”. Su muerte también evidenció las redes de trata de personas. 

Madres buscadoras y la resistencia frente al borrado oficial

Pero no siempre han encontrado apoyo institucional para mantener las imágenes de las víctimas. Tania Ramírez relató como el DIF de Playa del Carmen borró el mural de Cristel Florelli Francisco Pablo, una niña de seis años que fue ultrajada y asesinada a finales de diciembre de 2021 por un vecino. 

Otros rostros grabados son el de la mujer de origen argentino Agostina Jalabert, ultimada por su novio; y de Paloma González, de diez años, quien fue asesinada y abandonada en un parque por su propia madre.

El colectivo “Siempre Unidas” honra la memoria de víctimas de feminicidio y personas desaparecidas a través de la reivindicación de la memoria.
Foto: Siempre Unidas

En 2023, sumaron a los colectivos de madres buscadoras a la pinta de murales en el exterior de la Fiscalía General del Estado en conmemoración del 10 de mayo. Ahí quedaron rostros como el de Michel Segovia, Fernanda Cayetana, Francisca Mariner, Jorge Ciau, Miriam Hernández y otras víctimas.  

La activista precisó que el proceso de un mural lleva alrededor de un mes de preparación y eso incluye el boceto para que la familia lo apruebe y se consiga el lugar donde se pintará. Las artistas no cobran su arte ni el material que se utiliza para hacerlos. 

 “Los primeros los hacíamos con el dinero de la colectiva, con nuestros recursos, y ahora es recurso que ganamos por impartir talleres. Hay organizaciones que nos pagan por talleres y de ahí se pagan viáticos, se hace ‘artivismo’”, dijo.

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En este proceso, las artistas y activistas se involucran con las familias y reconocen también a las víctimas como individuos. “Logramos lazos muy fuertes, las familias te cuentan la historia con perspectiva distinta, de quiénes eran, quién era Mariel, Agostina, Mayra, una madre, una hija, una persona que amaba los animales, es reivindicar la historia de la persona”.

Tania Ramírez aseguró que más allá de los murales, han planteado la iniciativa para nombrar calles con el nombre de las víctimas  a quienes se les adeuda justicia. “Vamos a seguir pintando la digna rabia”.