Verónica Fajardo · 5 de octubre de 2026
Pese a contar con reglamentos y leyes orientadas a cumplir los compromisos de la Agenda 2030, Quintana Roo no figura entre los 16 estados del país con mayores avances en este acuerdo internacional, advirtió el doctor Adolfo Mejía Ponce de León, presidente de la Federación Mexicana de Colegios de Biólogos (FEMCOBI). Durante una conferencia magistral impartida en la Universidad del Caribe, el especialista subrayó que el impacto ambiental de este destino turístico repercute a nivel nacional.
El especialista explicó que ninguna entidad federativa ha alcanzado el 100% de cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Sin embargo, varios estados presentan progresos significativos al alinear sus planes estatales de desarrollo, encabezados por la Ciudad de México (65.22%), Baja California (65.06%) y Querétaro (64.76%).
En cuanto al ritmo de avance reciente en rubros como la reducción de la desigualdad y la equidad de género, destacaron Zacatecas (9.11%), Guanajuato (7.86%) y Guerrero (7.28%).

Mejía Ponce de León resaltó que Quintana Roo enfrenta complejos desafíos para alcanzar las metas de la Agenda 2030. El acelerado crecimiento urbano, la presión sobre las reservas naturales y el reto de equilibrar el turismo masivo con la conservación ambiental y el bienestar social representan sus principales obstáculos.
Asimismo, el presidente de FEMCOBI señaló que la sobreexplotación de recursos y la falta de planificación urbana evidencian un modelo turístico no sustentable a nivel nacional.
Entre los factores que frenan el avance en la implementación de los ODS en Quintana Roo y otras entidades, el ponente identificó los siguientes puntos críticos:
—Falta de seguimiento y evaluación por parte de los congresos estatales.
—Escasa comunicación e integración entre el sector académico y el gobierno.
—Carencia de instrumentos normativos y de gestión a nivel estatal y municipal.

Frente a este escenario, subrayó la importancia de actualizar los programas de los Comités de Planeación para el Desarrollo Estatal (COPLADE) y Municipal (COPLADEMUN), órganos clave para coordinar, instrumentar y evaluar los planes de desarrollo.
Su propósito fundamental es vincular a la sociedad civil, el sector privado, la academia y el gobierno para orientar el presupuesto y la inversión pública hacia las prioridades de desarrollo regional sustentable.
Su función principal es integrar las propuestas de la sociedad civil, el sector privado y la academia para coordinar las políticas públicas, definir las prioridades de desarrollo local y orientar la asignación de recursos públicos hacia el bienestar de la comunidad.
Por su parte, Héctor Sánchez Tirado, director del Instituto de Planeación para el Desarrollo Urbano Municipal (IMPLAN) en Benito Juárez (Cancún), destacó que se trabaja en colaboración con la ONU para armonizar los indicadores locales, priorizando el ODS 11 relativo a ciudades más seguras y sostenibles.

Sánchez Tirado puntualizó que en el municipio ya se aplican medidas concretas para la reducción de gases de efecto invernadero en las principales vialidades. Un ejemplo es la implementación del sistema de “Ola Verde” en la red de semáforos, el cual optimiza el flujo vehicular y busca disminuir hasta un 22% las emisiones contaminantes, siguiendo las recomendaciones internacionales.
Asimismo, se alista el último taller participativo con colegios de profesionistas y diversos sectores sociales para integrar aportaciones al ordenamiento territorial a largo plazo.
El titular del IMPLAN enfatizó que el Plan de Desarrollo Urbano (PDU), junto con los comités de planeación, constituye una herramienta esencial de prospección. Añadió que su actualización se realiza cada 4 o 5 años para asegurar el seguimiento adecuado de los programas aprobados.
En su intervención, Carlos César Maldonado Jiménez, arquitecto, maestro en Antropología Aplicada y líder del Colectivo Cultural Kacemaji, señaló que la recuperación de la zona central de Cancún es clave para consolidar la sostenibilidad urbana.

Maldonado advirtió sobre la problemática de la dispersión urbana, caracterizada por desarrollos habitacionales masivos en la periferia que quedan deshabitados o son ocupados de manera temporal por población flotante.
Indicó que Cancún tiene un problema grave llamado dispersión urbana que es una baja densidad en donde se desarrolla vivienda inmobiliaria, pero estos fraccionamientos que se construyen en masa se quedan solos porque son ocupados por migración flotante.
Ante esto, propuso incentivar la rehabilitación de inmuebles abandonados en el centro de la ciudad para frenar la expansión hacia las zonas naturales periféricas y reducir los tiempos de traslado, que actualmente superan la hora de trayecto.
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Actualmente, en coordinación con la academia, el colectivo analiza la tipología arquitectónica de la ciudad para proponer soluciones de vivienda sustentable e infraestructura peatonal y ciclista que reduzcan la huella de carbono.