Animal Político · 4 de agosto de 2026
La presidenta Claudia Sheinbaum modificó la estructura de la Oficina de la Presidencia de la República al desaparecer la Dirección General de Ayudantía y crear en su lugar la Unidad de Ayudantía, que ahora dependerá de la Secretaría Particular de la Presidencia y no de la Coordinación General de Política y Gobierno, además el nuevo ordenamiento reorganiza áreas de comunicación social, atención ciudadana, vinculación e información, así como unidades encargadas del seguimiento de políticas públicas y de la administración interna de la Oficina de la Presidencia.
El cambio forma parte del nuevo Reglamento Interior de la Oficina de la Presidencia de la República publicado este martes en el Diario Oficial de la Federación, con el que se abroga el reglamento vigente desde el 9 de diciembre de 2019 y se establece una nueva distribución de las unidades administrativas que integran el órgano de apoyo directo a la titular del Ejecutivo federal.
Uno de los principales ajustes es el relacionado con la Ayudantía presidencial. En el reglamento de 2019, la Dirección General de Ayudantía estaba adscrita a la Coordinación General de Política y Gobierno, junto con la Dirección General de Atención Ciudadana y la Dirección General de Logística.
Ese esquema establecía que la Dirección General de Ayudantía tenía atribuciones para dar seguimiento a las instrucciones de la Coordinación General de Política y Gobierno, proporcionar apoyo personal e inmediato al presidente para sus actividades públicas y privadas, participar en el arreglo de escenarios para eventos públicos, determinar acciones para resguardar su integridad y coordinar con cuerpos de seguridad estrategias de prevención y seguridad.
Con el nuevo reglamento, la Dirección General de Ayudantía desaparece y sus funciones pasan a la Unidad de Ayudantía, incorporada como una unidad de apoyo administrativo adscrita a la Secretaría Particular de la Presidencia.

El artículo 13 del nuevo ordenamiento establece que la Unidad de Ayudantía tiene como primera atribución “apoyar de manera personal e inmediata a la persona titular del Ejecutivo federal para el desarrollo de sus actividades públicas y privadas”, además de coordinar, organizar, ejecutar y supervisar las actividades logísticas necesarias para los eventos en los que participe la presidenta.
Entre sus funciones también se encuentran la coordinación de transporte terrestre y aéreo, alojamiento, alimentación, comunicaciones, sonido, apoyo médico y otros servicios operativos, así como mantener contacto con autoridades de seguridad pública, protección civil, servicios médicos y cuerpos de auxilio para coordinar estrategias de prevención, seguridad y atención.
El reglamento señala que la Unidad de Ayudantía también deberá trazar, verificar y actualizar rutas preferentes o alternativas de traslado, participar en la adecuación de escenarios para eventos públicos y “conducir e implementar las acciones necesarias para resguardar la integridad de la persona titular del Ejecutivo Federal”.
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Además del cambio en la Ayudantía, el nuevo reglamento modifica la integración de la Oficina de la Presidencia al dividir sus áreas en unidades de apoyo técnico, unidades de apoyo administrativo y unidades de apoyo operativo.
Como unidades de apoyo técnico permanecen la Jefatura de la Oficina de la Presidencia, la Secretaría Particular, la Secretaría Técnica del Gabinete, la Coordinación General de Política y Gobierno, la Coordinación General de Comunicación Social, la Coordinación General de Programas para el Desarrollo y la Coordinación General de Asesores, mientras que se incorporan la Coordinación General de Asuntos Intergubernamentales y Participación Social y la Coordinación General de Vinculación e Información.
El reglamento de 2019 contemplaba dentro de las unidades de apoyo técnico a la Secretaría Técnica del Consejo de Seguridad Nacional, la Coordinación de Estrategia Digital Nacional y la Coordinación de Memoria Histórica y Cultural de México, áreas que ya no aparecen dentro de la nueva estructura de la Oficina de la Presidencia.
En materia de atención ciudadana, el nuevo ordenamiento modifica la adscripción de esta función. En el reglamento anterior, la Dirección General de Atención Ciudadana dependía de la Coordinación General de Política y Gobierno, mientras que ahora queda integrada a la Coordinación General de Asuntos Intergubernamentales y Participación Social.

Esta coordinación tendrá entre sus atribuciones definir mecanismos para las relaciones intergubernamentales, dar seguimiento a acuerdos derivados de reuniones de gabinete, atender peticiones ciudadanas dirigidas a la presidenta, coordinar audiencias solicitadas por ciudadanos y organizaciones sociales y establecer mecanismos de colaboración con gobiernos estatales y municipales.
En el caso de la Coordinación General de Política y Gobierno, sus funciones se concentran en el seguimiento de reformas constitucionales, asuntos estratégicos jurídicos, coordinación con dependencias federales y atención de instrucciones de la presidenta, pero deja de tener bajo su estructura las áreas de ayudantía, logística y atención ciudadana.
La comunicación social también tiene ajustes dentro de la nueva estructura. La Coordinación General de Comunicación Social conserva sus funciones principales, pero el nuevo reglamento amplía sus atribuciones para formular y conducir la política de comunicación social del gobierno federal, coordinar a las áreas de comunicación de dependencias y entidades, validar estrategias de comunicación y publicidad, así como coordinar entrevistas, conferencias de prensa y la producción de las conferencias de la presidenta.
En comparación con el reglamento de 2019, desaparece la denominación de Coordinación General de Comunicación Social y Vocería del Gobierno de la República y queda establecida como Coordinación General de Comunicación Social.
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El nuevo reglamento también crea la Coordinación General de Vinculación e Información, que tendrá funciones relacionadas con la difusión de las actividades de la presidenta, la convocatoria a medios de comunicación para giras y eventos, el seguimiento de coberturas y el análisis de información difundida por medios nacionales y extranjeros.
En la estructura administrativa interna, la Unidad de Administración y Finanzas mantiene la responsabilidad de administrar los recursos humanos, financieros y materiales de la Oficina de la Presidencia, pero incorpora nuevas direcciones generales para Presupuesto y Recursos Financieros; Recursos Humanos y Organización; Recursos Materiales, Servicios Generales y Archivo; y Tecnologías de la Información y Comunicaciones.
El reglamento de 2019 contemplaba una estructura similar, aunque con denominaciones distintas, como la Dirección General de Finanzas y Presupuesto, la Dirección General de Recursos Humanos, la Dirección General de Recursos Materiales y Servicios Generales, la Dirección General de Tecnologías de la Información y la Coordinación de Archivos de la Oficina de la Presidencia.
La Secretaría Técnica del Gabinete mantiene sus funciones de seguimiento a programas y proyectos prioritarios de la Administración Pública Federal, recopilación de información sobre avances físico-financieros y reporte de resultados a la persona titular del Ejecutivo federal.
El nuevo reglamento establece en sus artículos transitorios que quedan sin efecto las disposiciones administrativas que se opongan al ordenamiento y que las referencias realizadas a unidades administrativas que desaparecen, cambian de denominación o modifican sus atribuciones deberán entenderse hacia las áreas que resulten competentes conforme a la nueva estructura.
El decreto fue firmado por Claudia Sheinbaum Pardo el 30 de julio de 2026 y entrará en vigor al día siguiente de su publicación en el Diario Oficial de la Federación.