Sheinbaum: "Vienen por unos, luego por otros…"

Carlos Díaz-Barriga · 1 de junio de 2026

Sheinbaum: "Vienen por unos, luego por otros…"
La cita es las 11 en el Monumento a la Revolución. Es importante. Algo de lo que no se dice se va a decir, o algo de lo que no se hace se va a hacer. La ‘cantó’ desde ‘la mañanera’ hace unos días… derecha la flecha: no se trata nada más de una rendición de cuentas y una celebración a dos años de haber ganado la elección presidencial. Claudia Sheinbaum ha advertido que dará el banderazo a una “movilización en todas las plazas públicas” para defender el proyecto de la Cuarta Transformación, en medio su peor crisis política y del más fuerte embate y amago -con sabor a amenaza- por parte del gobierno de los Estados Unidos, del que se tenga registro en los últimos cien años.

A las 9.40 la contaminación está a todo lo que da. Se arrancan contingentes desde la sede de la Federación de Sindicatos al Servicio del Estado, en la calle de Gómez Farías. Les queda a tiro de piedra. Nomás se tienen que cruzar la avenida de los Insurgentes. La bloquean un buen rato en lo que pasan. Los automovilistas atrapados enfurecen. Se pone bueno el mentadero de madres. A quien corresponda.

Van ensayando las arengas. “Es un honor estar con Claudia hoy”. Ya no rima, pero es la que quedó de la original, donde honor terminaba como Obrador. Tacos de canasta, 7 por $20. La ‘limpia’, de a 50 pesitos para ustedes”, dice el conchero Miguel Quetzalcóatl. Si son turistas les cobra 200. Unas cobijas de Claudia o de Harfuch, igual, de a 200. En la orilla de la explanada, junto al Frontón México… el edificio art decó donde se fundó el PAN, hay un tenderete de libros. Está la versión pirata de ‘Grandeza’, el más reciente de López Obrador. “A cien varos, jefe” ¿Y ese de García Márquez… el de ‘Cien años de soledad’? “… igual, valen lo mismo”. Ándale pues.

Cobijas de Sheinbaum y Harfuch.
Cobijas de Sheinbaum y Harfuch. Foto: Carlos Díaz-Barriga

En las bocinas suena el ‘Son de la negra’ con el Mariachi de la Secretaría de la Defensa Nacional. Al mismo tiempo retumba un silbato de tren con el que se hace presente una y otra vez el sindicato de ferrocarrileros. En la pantalla comienza el desfile de enlaces con gobernadores de Morena a distintas plazas del país. Da igual lo que digan sus mensajes aduladores con la Presidenta. Serviciales. Nadie pela. Van conduciendo Jairo Calixto Albarrán y Fernanda Tapia, entrelazando con números musicales, primero del mariachi y luego del Grupo Armada. Covers de Pancho Céspedes (‘Remolino’) o de Luis Miguel (‘Inolvidable’). Todos, teloneros.

Eso arriba, abajo y al mismo tiempo, los grupos de las ‘utopías’ de Clara Brugada, hacen casi profesionales coreografías con paragüitas tricolores con el huapango de Moncayo, modo batucada. Suena bien.

Leer: “Sí puede haber un riesgo de intervención extranjera en las elecciones en México”, advierte Sheinbaum

A las once de la mañana ya se ocuparon las 22 sillas de terciopelo rojo que hay en el templete. Nada más queda vacía, al centro. El último en incorporarse es el General Trevilla, titular de la Defensa Nacional. Está terminando el tema de ‘la negra Tomasa’. Pero hay que llenar y se arrancan con ‘Oye mujer’, la famosa electro-cumbia. Mandan a enlace con Salomón Jara, el gobernador de Oaxaca… “que sea breve, porque ya está por llegar la Presidenta de la República… no, mejor ya no…”. Lástima Margarito.

Suenan ‘parches y metales’. ¡Tuuuuuu-tu-tu-tu-tú… tú! Sube al estrado 12 minutos tarde. Para eso es Presidenta. Viene con un vestido magenta oscuro bordado de flores, muy chiapaneco o muy michoacano o muy guerrerense. Alguien sabrá. Aretes de lágrimas de perla. Tres o cuatro pulseritas rojas de la buena suerte en su muñeca derecha. Se entretuvo saludado de mano a los suertudos/as que les tocó en la valla por dónde pasó. Hay más banderas y estandartes, que personas. Los fotógrafos que están en la tarima de prensa, se desgañitan, ingenuamente. Nunca tendrán el tiro libre.

Hay banderas y estandartes entre los asistentes al monumento a la Revolución.
Hay banderas y estandartes entre los asistentes al monumento a la Revolución. Foto: Carlos Díaz-Barriga

“Mexicanas… mexicanos, hace dos años, cerca de 36 millones de mexicanas y mexicanos depositaron en las urnas su esperanza, su confianza y su decisión de seguir avanzando por el camino de la transformación, iniciada por el Presidente Andrés Manuel López Obrador”. El discurso arranca a las 11.17. A un mismo tiempo, en una acción perfectamente coordinada, del piso 14 de un edificio que está en la esquina de la plaza y José María Iglesias, cuatro encapuchados vestidos de negro, despliegan una manta de dos pisos de alto (unos 6 ó 7 u 8 metros), en la que se lee: “Mexicanos al grito de paz”; debajo las imágenes de la mandataria y de Rubén Rocha Moya… el ‘licenciado’  (pidió licencia, o sea) gobernador de Sinaloa oculto y requerido por los EU, acusado de vínculos con el crimen organizado. Hasta abajo se lee: “Claudia Sheinbaum protege a narcogobernantes”.

A los reporteros y fotoreporteros les estorba un árbol. No se dan cuenta en el momento. Veo que un niño, que quiere estudiar para chef, está tomando la foto que se nos fue a todos. Hay que convencerlo. Duda. Insisto. Voltea a ver a su mamá. ‘Ándele, porfa’. Accede. Acá está la imagen.

Mientras, CSP hace un detallado repaso. Cifras y acciones. “Les pido un voto de paciencia” dice la Jefa del estado Mexicano a los asistentes. Los 22 de su gabinete ahora sí están desquitando el salario… con el sudor de su frente. De sombrero y gorra, todas y todos… menos Lázaro Cárdenas Batel, Jefe de la Oficina de la Presidencia. Nada (cabello tampoco) que le cubra del sol que está en su cenit y cae a plomo. Todas y todos, menos Omar García Harfuch y Ernestina Godoy. El Secretario Federal de Seguridad y la Fiscal General de la República, simbólicamente en estos momentos, no están.

A los expresidentes Fox y Calderón (un día antes reaparecieron juntos y frontales a la arena de lucha política en un mitin de apoyo a la gobernadora panista de Chihuahua, Maru Campos), la Presidenta no los bajó de hipócritas. Les dedica un buen tramo. También le toca a Zedillo.

Despliegan una manta de dos pisos de alto.
Despliegan una manta de dos pisos de alto. Foto: Carlos Díaz-Barriga

Ya se corrió la voz entre los fotógrafos de la manta. Se distraen todos en ir a tomarla. A las 12 del día, dice CSP: “Podría estar aquí mucho más tiempo, pero hay temas importantes que nos parece indispensable compartir con ustedes…” Viene lo bueno. “Desde hace algunos meses hemos sido objeto de una ofensiva mediática y de campañas millonarias en redes sociales. No es casualidad.” Prende el grito entre los asistentes de ¡no estás sola… no estás sola! Habla de “las formas de desestabilización promovidas por las derechas internacionales…a través de campañas digitales, operaciones de desinformación, que buscan erosionar gobiernos o movimientos”. Lo remite al caso de la muerte de dos agentes de la CIA en Chihuahua y a la solicitud por parte de EU de la detención de 10 funcionarios de Sinaloa: “entre ellos, un gobernador, un alcalde y un senador en funciones, sin presentar públicamente pruebas que sustentaran esa solicitud”.

“¿Estamos viendo cómo sectores de la ultraderecha estadounidense utilizan a nuestro país para posicionarse rumbo a sus elecciones de 2026? ¿O acaso pretenden influir en la elección de 2027 en nuestro país?… ¡México no es piñata de nadie!…  ya no estamos hablando de cooperación, estamos hablando de injerencia… hay que tenerlo claro: vienen por unos, luego por otros, hasta que oficinas del Departamento de Justicia se vuelven el principal elector en México… así como nosotros actuamos en el nuestro, ellos también deben romper las cadenas de distribución de drogas y el lavado de dinero que ocurre en los Estados Unidos”.

Entérate: Discurso íntegro de la presidenta Claudia Sheinbaum en su informe de rendición de cuentas por dos años de su triunfo 

Y el remate: “Los convoco a que, a partir de la próxima semana, vayamos a las plazas públicas a realizar asambleas informativas, repartir volantes y periódicos, e informar al pueblo de que: ¡La patria no se vende! ¡La patria se ama y se defiende!”. A 11 días del que por esas plazas se viva paralelamente ese Mundial de Futbol, compartido con Canadá. Y con Estados Unidos.

“Sepan que entregaré siempre mi alma, mi conocimiento, mi esfuerzo, mi convicción republicana y democrática, mi amor al pueblo y a la patria para seguir avanzando en los logros alcanzados y defender la soberanía nacional”. Un viva la 4T, un viva la dignidad  del pueblo y tres vivas México. Himno. Y vámonos con el mariachi tocando La Feria de San Marcos.

Por la parte de atrás, formadas decenas de camionetas machuchonas que esperan al gabinete e invitados especiales. Se van. El pueblo también. A pata. La escultura del sempiterno líder obrero del priismo Fidel Velázquez, observa desde esa esquina. “A 10 a 10… el llaverito de Claudia”. Sí que se venden.

En los cuatro pilares del emblemático monumento -y recinto funerario-, quedan otra vez sin compañía los restos de Francisco I. Madero, Venustiano Carranza, Álvaro Obregón, Plutarco Elías Calles y Lázaro Cardenas. Nadie les deja flores.

CDB

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