Animal Político · 5 de agosto de 2026
La presidenta Claudia Sheinbaum negó que su gobierno haya amenazado a María Eugenia Campos Galván, como lo afirmó este martes la gobernadora de Chihuahua.
“No, no he hablado con ella, pero no hacemos ninguna amenaza nosotros. No, no sé por qué se refiere”, declaró la jefa del Ejecutivo luego de ser cuestionada sobre las presuntas amenazas de parte del gobierno federal a Maru Campos.
Añadió que, en caso de que la mandataria chihuahuense considere que alguien al interior del gobierno la amenazó, puede presentar su denuncia, “pero no hay nada contra la gobernadora”, dijo.

“Hubo una carpeta de investigación que se abrió derivado de la presencia de agentes de la CIA en Chihuahua haciendo operaciones y sigue esa carpeta por parte de la fiscalía. Pero no tiene que ver con un asunto político, tiene que ver con un asunto de violación a la ley de seguridad nacional”, recordó la presidenta.
La gobernadora de Chihuahua ha estado en el ojo público desde el pasado 19 de abril, cuando se dio a conocer que dos supuestos oficiales instructores de la embajada de Estados Unidos y dos elementos de la Agencia Estatal de Investigación (AEI) estatal murieron en un accidente cuando regresaban de un operativo de destrucción de laboratorios clandestinos en el municipio de Morelos; sin embargo, los diarios The Washington Post y The New York Times informaron que en realidad se trataba de agentes de la CIA.
Un día después, la presidenta Claudia Sheinbaum dijo que su gobierno “no estaba enterado” de un operativo realizado entre Chihuahua y autoridades de Estados Unidos, por lo que se revisaría si estaba autorizado y si esto no implicaba una violación a la Ley de Seguridad Nacional.
Para investigar el caso, el gobierno de Chihuahua creó una Unidad Especializada, quienes, en su informe, detallaron que la presencia de agentes estadounidenses tampoco fue reportada a mandos de la Fiscalía del Estado y que hay posibilidad de una colaboración de carácter extraoficial.
Este martes, la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, afirmó que ella y su familia habían recibido amenazas en contra de ella y su familia por parte del Gobierno Federal, por lo que consideró que es probable que la FGR reactive una investigación en su contra.
“Todos estamos sujetos a la persecución; ya se dio en mi caso, cuando vieron que estaba mucha gente despertando en el país, decidieron guardar el caso. Un rato, porque estoy segura de que van a volver a través de la FGR a perseguir a Maru Campos”, declaró este martes la gobernadora.

“Tengo ya varias amenazas de manera escrita y varias situaciones que han sucedido en contra de mi persona, en contra de mis bienes y en contra de mi familia, pero no tengo miedo. Voy a seguir defendiendo a Chihuahua porque esa es mi tarea y ese es mi trabajo”, expresó.
Al ser cuestionada sobre el contenido de esas amenazas, explicó ante medios que se trata de mensajes entregados por escrito mediante oficios.
Pese a que la presidenta Claudia Sheinbaum ha afirmado que la investigación contra Maru Campos no es un asunto político, la gobernadora estatal ha señalado un trato desigual en comparación con el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, acusado por Estados Unidos de vínculos con el crimen organizado.
Campos incluso hizo un llamado al gobierno a entregar al gobernador de Sinaloa para evitar repercusiones internacionales y vulnerar la soberanía del país.
También lee: Maru Campos pide al gobierno entregar a Rocha Moya; “eres una traidora a la patria”, dice Ariadna Montiel
La mandataria exigió que “se entregue a Rocha Moya y a sus cómplices”, advirtiendo que si el país llegara a sufrir una incursión extranjera o la pérdida del tratado comercial, la responsabilidad será del “gobierno de Morena y de la “4T”.
Al respecto, la dirigente de Morena, Ariadna Montiel, indicó que Campos “no tiene calidad moral” para emplazar a la presidenta, la acusó de promover la violación de la soberanía nacional y la calificó de ser una “traidora a la patria”.

Estas declaraciones se suman a la marcha que convocó Morena en Chihuahua el pasado 16 de mayo para impulsar un juicio político contra la mandataria. Dicho procedimiento fue promovido; sin embargo, tuvo que ser desechado al no ser ratificado en los plazos legales necesarios.