Animal Político · 15 de octubre de 2026
La presidenta Claudia Sheinbaum informó que el director general del IMSS, Zoé Robledo, reevaluará la propuesta de incremento salarial para los trabajadores del instituto y buscará alternativas que les otorguen mayores beneficios, luego de que la mayoría rechazó el aumento global de 6.8 % en la consulta realizada el miércoles, por lo que señaló que la nueva oferta deberá ajustarse a “lo posible que pueda hacer con mayor beneficio para los trabajadores del IMSS”.
Durante su conferencia matutina de este jueves, la mandataria indicó que Robledo analizará una nueva propuesta entre este día y mañana viernes. La reanudación de las conversaciones dependerá de que el Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS) decida si solicita una prórroga.
Sheinbaum defendió el mecanismo mediante el cual los trabajadores rechazaron el convenio acordado entre el IMSS y la dirigencia sindical, al señalar que la reforma laboral impulsada por el expresidente Andrés Manuel López Obrador permitió que la base trabajadora expresara su opinión mediante una consulta.

“Si no hubiera habido esa reforma laboral, pues esto no se hubiera dado”, afirmó, al sostener que la votación fue libre, pese a los cuestionamientos de algunos trabajadores sobre la organización y las garantías del proceso.
La propuesta rechazada contemplaba un incremento de 2.9% al salario tabular y de 3.9% en prestaciones. El resultado se conoció después de una movilización de trabajadores activos y jubilados del IMSS que exigieron un aumento directo de 10%, mejores condiciones laborales y atención a las carencias de medicamentos e insumos.
Ante la pregunta sobre cómo respondería el gobierno al rechazo del convenio, Sheinbaum indicó que corresponde al director general del IMSS abrir una mesa de trabajo y evaluar las opciones disponibles.
La presidenta señaló que el funcionario revisará las posibilidades para formular una propuesta que beneficie a los trabajadores, aunque no adelantó un porcentaje para el eventual nuevo ofrecimiento ni precisó cuáles serían las alternativas.
“Todo tiene que estar en el marco de lo posible. Nadie está obligado a lo imposible”, dijo al referirse a los alcances de la revisión.
Lee: Trabajadores del IMSS rechazan aumento salarial en consulta; retoman negociaciones
Sheinbaum agregó que la respuesta no debe limitarse al componente salarial, sino incluir otros aspectos relacionados con las condiciones en las que trabaja el personal del Seguro Social.
“Desde mi perspectiva es evidentemente el salario, pero también otros temas de los que hemos hablado aquí, es muy importante para las condiciones de trabajo de quienes nos cuidan”, señaló.
La mandataria también respondió a los cuestionamientos sobre la confiabilidad del procedimiento. Recordó que, antes de la consulta, algunas personas habían expresado dudas sobre su carácter democrático y sostenido que el resultado estaría condicionado de antemano.
“Se abrió una votación libre”, aseguró.
El secretario general del SNTSS, Rafael Olivos Hernández, informó la madrugada de este jueves que la mayoría de los trabajadores participantes rechazó la propuesta salarial acordada con el IMSS.
“La mayoría de quienes participaron decidió no aprobar la propuesta salarial y quiero decirlo con toda claridad, respetamos esa decisión”, declaró en un mensaje difundido después de la consulta. El dirigente anunció que el sindicato retomaría las conversaciones con el instituto, aunque no detalló las cifras finales de la votación.

La consulta se realizó el miércoles y estuvo dirigida a un padrón de 476 mil 260 trabajadores en activo con derecho a voto. Para el ejercicio se habilitaron cerca de 670 puntos de votación en el país, con el acompañamiento de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) y el Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral (CFCRL).
De acuerdo con un corte preliminar, hasta las 19:00 horas del miércoles habían participado alrededor de 282 mil trabajadores, cerca de 60% del padrón. En ese momento, la jornada se desarrollaba con normalidad, aunque entre algunos trabajadores persistían dudas sobre la organización del proceso.
El convenio sometido a consulta contemplaba un aumento de 2.9% al salario tabular y de 3.9% en prestaciones, para un incremento global de 6.8%. La votación buscaba determinar si los trabajadores aceptaban o rechazaban ese acuerdo.
El resultado se conoció después de que el martes trabajadores activos y jubilados marcharan desde el Centro Médico Nacional Siglo XXI hasta las oficinas centrales del IMSS, ubicadas en Paseo de la Reforma, en la Ciudad de México. De acuerdo con la información sobre la movilización, alrededor de 20 mil personas participaron en la protesta.
Entre las principales exigencias estuvo un incremento directo de 10 % al salario, además de mejores condiciones laborales, abasto de medicamentos e insumos y la destitución de Rafael Olivos Hernández como secretario general del sindicato.
También lee: Sheinbaum ordena plan para atender demandas de trabajadores del IMSS; pide consulta sindical libre
La consulta se llevó a cabo en medio de cuestionamientos de una parte de la base trabajadora hacia la dirigencia sindical y sobre la manera en que se organizó la votación. Las posturas, sin embargo, no fueron uniformes.
Karla, trabajadora del IMSS que pidió reservar su identidad por seguridad, expresó desconfianza respecto del procedimiento. Entre sus preocupaciones mencionó la falta de folios en las boletas y la posibilidad de que no se comprobara adecuadamente que las personas que acudían a votar fueran trabajadores del instituto.
También señaló que durante el tiempo que permaneció en el módulo observó poca afluencia, aunque aclaró que su experiencia correspondía al turno vespertino y no permitía establecer el nivel de participación de toda la jornada, cuyos puntos comenzaron a operar desde las siete de la mañana.
En contraste, Ángel, médico del IMSS en Yucatán, consideró que la pregunta de la consulta era clara y que la votación se desarrolló con tranquilidad en su unidad. Según su testimonio, la boleta permitía distinguir que votar a favor significaba aceptar el aumento de 6.8 %, mientras que hacerlo en contra expresaba el rechazo al convenio. También dijo que no observó actos de intimidación durante su visita.
El médico planteó, no obstante, que la prolongación del conflicto podría tener consecuencias económicas para los trabajadores. Señaló que algunos podrían aceptar el incremento debido a que no cuentan con condiciones para afrontar una huelga o una movilización de mayor alcance, y advirtió que la falta de un fondo de resistencia sindical podría dejar sin certeza sobre sus ingresos a quienes participaran en un paro.