PT abre la puerta a los inconformes de Morena y pone en riesgo la alianza de 2027

Edgar Ledesma · 22 de septiembre de 2026

PT abre la puerta a los inconformes de Morena y pone en riesgo la alianza de 2027

A su salida de Palacio Nacional, Reginaldo Sandoval, coordinador del Partido del Trabajo (PT) en la Cámara de Diputados, comenzó a enumerar nombres. Andrea Chávez en Chihuahua, Raúl Morón en Michoacán, Rafael Marín Mollinedo en Quintana Roo, Geovanna Bañuelos y Ulises Mejía en Zacatecas. Todos buscaron encabezar al oficialismo en sus estados, pero fueron desplazados o todavía esperan una definición de Morena rumbo a 2027.

El diputado petista no sólo expresó simpatías. Abrió públicamente las puertas de su partido a quienes no obtengan la candidatura morenista y advirtió que la coalición puede fracturarse si su principal aliado mantiene el proceso de selección sin tomar en cuenta a las demás fuerzas de la llamada Cuarta Transformación.

Lee: Fisuras internas y distanciamiento con el PT: saldo de las 10 coordinaciones asignadas por Morena

“Nosotros estamos abiertos a lo que se pueda dar en esa lógica si Morena no atiende”, respondió Sandoval cuando se le preguntó si el PT podría postular a aspirantes inconformes. Las declaraciones fueron hechas este lunes en Palacio Nacional, después de una reunión de la mesa directiva de la Comisión de Hacienda con el secretario de Hacienda, Édgar Amador, y otros funcionarios, para revisar la parte de ingresos del Paquete Económico 2027.

PT aprovecha las fracturas de Morena para ganar fuerza en 2027
Reginaldo Sandoval, coordinador del Partido del Trabajo (PT) en la Cámara de Diputados. Foto: Cuartoscuro.

El legislador llevó la advertencia un paso más allá. Dijo que su partido analiza competir solo en algunos estados, en las 17 gubernaturas que estarán en disputa o incluso en todas las elecciones de 2027. El escenario, insistió, dependerá de la disposición de Morena para dialogar y revisar los procesos internos cuestionados por sus aliados.

“Sí se puede fracturar si Morena no atiende lo que se está planteando, si Morena no entiende”, afirmó. “Se siente sobrada, se siente capaz, como no hay un adversario por la derecha que pueda tener peso, entonces desdeña a los aliados diciendo que puede sola. Está totalmente equivocada Morena en esa lógica”.

La advertencia todavía no constituye una ruptura. Tampoco existe constancia de que los aspirantes mencionados hayan aceptado competir por el PT. Pero la declaración revela una estrategia: convertir a los relegados de Morena en posibles candidaturas y utilizar las fracturas del partido gobernante para aumentar el peso del aliado más pequeño.

Los desplazados encuentran una puerta

Zacatecas concentra la inconformidad más visible. Morena nombró a Verónica Díaz como coordinadora estatal de Defensa de la Transformación, una posición que la coloca en la ruta hacia la candidatura, pero el PT rechazó acompañar el anuncio y reclamó que no se transparentara el proceso ni se aplicara una encuesta espejo para contrastar los resultados.

Sandoval sostuvo que su partido mantiene como propuesta a Geovanna Bañuelos, uno de sus principales cuadros nacionales, aunque también dejó abierta la posibilidad de sumar a Ulises Mejía, quien participó en el proceso de Morena.

“En Zacatecas, Geovanna. Y también si quiere Ulises juntarse, que se junte”, declaró.

Sigue leyendo: Morena revisará a aspirantes a cargo popular para evitar vínculos con crimen organizado; “evitaremos a indeseables”

El caso coloca al PT ante una decisión que muestra su nueva posición: puede sostener a una militante propia o atraer a un morenista inconforme. Cualquiera de las dos opciones elevaría el costo de una candidatura de Morena que no consiga reunificar al oficialismo.

En Michoacán, el PT había cerrado filas con Raúl Morón, pero Morena eligió a Carlos Torres Piña, cercano al gobernador Alfredo Ramírez Bedolla. La designación dejó fuera a uno de los grupos con mayor trayectoria en el movimiento y reabrió la disputa que ha marcado al oficialismo en el estado.

Carlos Torres Piña, exfiscal general de Michoacán. (Foto: Cuartoscuro)
Carlos Torres Piña, exfiscal general de Michoacán. (Foto: Cuartoscuro)

Morón ya había sido designado candidato de Morena a la gubernatura en 2021, pero el Instituto Nacional Electoral (INE) y el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) le retiraron el registro por no presentar su informe de gastos de precampaña. Morena lo sustituyó por Ramírez Bedolla, quien terminó ganando la elección.

Cinco años después, Morón volvió a buscar la candidatura y nuevamente quedó fuera, ahora por una decisión interna. Sandoval reiteró que el PT lo considera su propuesta y planteó revisar el resultado antes de reconocerlo.

Este lunes por la mañana, Morón informó que analiza impugnar el proceso interno, mientras su equipo jurídico revisa los recursos disponibles. “En 15 días tenemos ya una posición definitiva”, señaló.

En Quintana Roo, Morena se inclinó por el senador Eugenio “Gino” Segura, uno de los perfiles cercanos a la gobernadora Mara Lezama. La decisión desplazó a Rafael Marín Mollinedo, fundador de Morena en el estado y extitular de la Agencia Nacional de Aduanas de México, a quien Sandoval incluyó entre los perfiles que podría respaldar el PT.

Andrea Chávez representa un caso distinto. Morena todavía no define quién encabezará la coordinación estatal en Chihuahua, disputada por la senadora con licencia y Cruz Pérez Cuéllar, alcalde con licencia de Ciudad Juárez. Sandoval se adelantó a ofrecerle una alternativa.

“Andrea Chávez es la que puede ganar la gubernatura en Chihuahua”, aseguró. Cuando se le preguntó si el PT la respaldaría, respondió: “Depende de ella, si ella se anima nosotros sí”.

Chihuahua está gobernado por el PAN y es una de las entidades donde la oposición conserva posibilidades reales de competir. Una ruptura entre Morena y el PT no sólo dividiría al oficialismo, también podría facilitar la permanencia panista.

La disputa por el método

El conflicto comenzó con la forma en que Morena definió a sus coordinadores estatales, cargos que, aunque formalmente no son candidaturas, colocan a quienes los ocupan en la ruta directa hacia las elecciones de 2027.

El PT suspendió su participación en el proceso y dejó de acompañar los anuncios de Morena. Su principal reclamo es que no hubo claridad sobre los resultados ni se aplicaron las encuestas espejo acordadas para revisar los estados donde existieran diferencias.

“Donde no haya coincidencia, donde no haya claridad, donde no estemos conformes, vendrá una encuesta espejo. Estamos esperando que eso se dé; si no se da, significa que se violó la ruta del proceso”, señaló Sandoval.

Lee: Morena y aliados “destapan” a coordinadores de la 4T; estos son los aspirantes hasta el momento 

Horas antes, durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, la presidenta Claudia Sheinbaum defendió el método utilizado por Morena y rechazó que las coordinaciones fueran resultado de un “dedazo”, aunque consideró conveniente publicar los resultados y la metodología aplicada.

“Lo importante es el proyecto”: Sheinbaum ante inconformes por designaciones de Morena rumbo a 2027
Foto: Presidencia

Para el PT, el problema no es únicamente quién ganó cada proceso, sino quién controló las decisiones. Sandoval atribuyó el conflicto a la “soberbia” de Morena y recordó que su partido acompañó a Andrés Manuel López Obrador desde antes de la fundación del movimiento que llegó al poder

Afirmó que los votos petistas fueron determinantes para que López Obrador ganara la Jefatura de Gobierno en 2000, que el partido no reconoció a Felipe Calderón después de la elección presidencial de 2006 y que permaneció al lado del tabasqueño tras su derrota de 2012.

“Nosotros somos aliados no de ahora, nosotros estamos antes de Morena”, sostuvo.

Ese pasado es utilizado como argumento para exigir un trato distinto. El PT no quiere limitarse a aportar votos a candidaturas definidas por Morena, sino participar en las decisiones y colocar perfiles propios.

Un aliado pequeño que aprendió a decir no

La advertencia llega en el mejor momento electoral del PT. Hace una década estuvo a punto de perder el registro nacional después de obtener 2.99% de la votación en 2015. Una elección extraordinaria en Aguascalientes le permitió superar finalmente el 3% exigido por la ley.

En 2024 alcanzó 5.69% de la votación nacional, recuperó su registro en todas las entidades y consolidó presencia en 31 congresos locales, como documentó Animal Político en el reportaje “PT: de la supervivencia al ‘poder de veto’”, publicado el pasado 6 de febrero.

En Veracruz mostró que también puede crecer sin Morena. En las elecciones municipales de 2025 compitió por separado y pasó de gobernar 15 alcaldías a obtener 29, con cerca de 14% de la votación estatal. El resultado se convirtió en su principal argumento para rechazar la etiqueta de “satélite”.

Su influencia tampoco depende únicamente del número de votos. Morena requiere a sus aliados para alcanzar mayorías calificadas en el Congreso y aprobar reformas constitucionales. El PT ya utilizó esa posición durante la discusión de la reforma electoral, cuando rechazó cambios que afectaban la representación y el financiamiento de los partidos minoritarios.

Pero esa fortaleza tiene límites. El crecimiento nacional del PT ocurrió dentro de una alianza encabezada primero por López Obrador y después por Claudia Sheinbaum. Competir separado lo obligaría a demostrar cuánto de ese respaldo le pertenece y cuánto depende del arrastre de Morena.

También pondría a prueba a los aspirantes mencionados. Para que la invitación se convierta en una candidatura real, Chávez, Morón, Marín Mollinedo o Mejía tendrían que aceptar confrontar la decisión de Morena y resolver su relación partidista.

La Ley General de Partidos Políticos impide que una fuerza política registre como candidato propio a quien pertenece a otro partido, salvo que exista una coalición. Una eventual postulación separada requeriría revisar la militancia de cada aspirante y las reglas aplicables en cada estado.

Coahuila, el antecedente

El PT ya recorrió antes un camino semejante. En 2023 postuló a Ricardo Mejía Berdeja para la gubernatura de Coahuila después de que el entonces subsecretario federal de Seguridad desconoció el proceso que dio la candidatura de Morena a Armando Guadiana.

La división fragmentó al oficialismo. Cuando faltaban pocos días para la elección, la dirigencia nacional del PT retiró su respaldo a Mejía y llamó a votar por Guadiana, pero la reconciliación llegó demasiado tarde y el priista Manolo Jiménez ganó con una amplia ventaja.

Sigue leyendo: Mejía Berdeja presenta demanda de juicio político contra gobernador de Coahuila por presuntas irregularidades en las elecciones

El antecedente muestra los dos lados de la amenaza. Una candidatura del PT puede restar votos suficientes para complicar a Morena, pero no necesariamente permite al partido ganar por sí mismo. La separación puede elevar su capacidad de negociación antes de la elección y reducirla después de una derrota.

Por ahora, los nombres lanzados por Sandoval no son candidaturas. Andrea Chávez sigue disputando la definición en Chihuahua; Morón, Marín Mollinedo y Mejía tendrán que decidir si aceptan los resultados o buscan otra vía; Geovanna Bañuelos depende de que el PT concrete su advertencia de competir por separado.

El PT deberá resolver si utiliza las inconformidades para obtener mejores posiciones dentro de la coalición o si lleva la disputa hasta las urnas. Sandoval dejó el desenlace en manos de Morena, pero la disyuntiva también alcanza a su partido: continuar como un aliado indispensable, aunque subordinado a la fuerza mayoritaria, o probar en 2027 si el crecimiento que presume es suficiente para caminar solo.