Ernesto Núñez Albarrán · 15 de enero de 2023
Un contingente de maestros se abre paso entre las jardineras de la Plaza de los Mártires. Caminan con prisa tratando de encontrar un lugar frente al templete colocado en la calle Lerdo de Tejada, frente al Palacio de Gobierno.
Es casi mediodía, y los maestros provenientes de Tecámac apenas pueden colocarse a 100 metros del escenario donde Delfina Gómez pronunciará su primer discurso de precampaña.
Entre los maestros y el templete, hay al menos 10 grupos de personas identificadas bajo alguna pancarta con el nombre de su municipio: Lerma, Chimalhuacán, Ecatepec, Tultitlán, Tlalnepantla y, desde luego, Texcoco.
Cientos de autobuses han sido estacionados en las calles aledañas a la Plaza de los Mártires; cada uno con su número y el nombre del municipio de origen pintados en el parabrisas.
Los asistentes portan gorras blancas y guinda, camisetas y banderines. Y los que les reparten los distintivos y les indican hacia dónde caminar y en qué zona ubicarse visten chalecos o chamarras del color del partido Morena.
Entre la Catedral y el Palacio de Gobierno se ubican también algunos grupos identificados con los colores y emblemas del Partido Verde y el Partido del Trabajo, que igualmente viajaron desde temprano para mostrar el músculo con el que inicia la llamada “batalla maestra”.
Un grupo de policías municipales que monitorea el acto calcula que son 30 mil los asistentes, aunque Morena reporta 22 mil en su comunicado. La mayoría están concentrados sobre la calle Lerdo, donde Delfina Gómez hace un recorrido a pie protegida por vallas metálicas.

La maestra llega pasadas las 12:30, y camina lentamente estrechando manos y repartiendo abrazos hasta llegar al templete.
La acompañan sus dos principales operadores: el senador Higinio Martínez y el exdirector de Aduanas del gobierno federal, Horacio Duarte, además del dirigente nacional de Morena, Mario Delgado, y los dirigentes estatales de sus partidos aliados.
En el templete hay, además, legisladores y alcaldes emanados del movimiento.
Alrededor de la 1:00 pm comienzan los discursos: Horacio Duarte, coordinador de campaña; Óscar González Yáñez, dirigente del PT en la entidad; Higinio Martínez, tutor de la maestra; José Alberto Couttolenc, líder estatal del PVEM, y Mario Delgado.
Duarte da el banderazo de salida, llamando a la militancia de los tres partidos a recorrer los 125 municipios y las 6 mil 500 secciones electorales del estado. Pide no confiarse, pues durante los próximos 110 días enfrentarán a la “alianza de la corrupción”.
González Yáñez pone el dedo en la llaga, y aclara que Estado de México no es Coahuila, donde la dirigencia nacional de su partido decidió postular al exsubsecretario Ricardo Mejía Berdeja. “Aquí los petistas sí asumimos nuestra responsabilidad histórica”, aclara.
Higinio Martínez pide a los suyos convencer a quienes aún no están con la “cuatra transformación” y, entre un montón de frases deshilvanadas, promete que, si Delfina Gómez llega a ser gobernadora, se hará justicia y el estado tendrá un Metro como el de la Ciudad de México.
José Alberto Couttolenc hace un mea culpa y admite que en 2017 “el Partido Verde la cagó” al aliarse con el PRI para llevar a Alfredo del Mazo a la gubernatura.
Sus palabrotas despiertan a una muchedumbre que sufre bajo un sol inclemente, pero nadie repara en que, en realidad, el PVEM ha sido partido gobernante en la entidad desde hace 17 años, pues antes de apoyar a Del Mazo, respaldó en 2011 a Eruviel Ávila y en 2005 a Enrique Peña Nieto.
Aun así, Mario Delgado y la maestra Delfina dedican elogios a su partido aliado, relevándolo de la responsabilidad de lo que ellos mismos llaman “el fraude de 2017”.
“Venimos por lo que nos robaron hace seis años”, dice Mario Delgado. “Que triunfe la honestidad sobre la corrupción, que triunfe la cercanía a la gente frente a la indiferencia, que triunfe la humildad frente a la soberbia”.
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La maestra Delfina Gómez compara el periodo priista con una noche oscura de casi 100 años, y aprovecha su primer mensaje para lanzarse contra PRI, PAN y PRD, la alianza que, justo en ese momento, lleva a cabo su registro en el instituto electoral mexiquense.
“Este año recibirán una inolvidable lección de dignidad quienes están unidos para robar y para seguirse repartiendo privilegios”, afirma la precandidata.
Morena realiza el primer acto de precampaña en la cuna del Grupo Atlacomulco, y no en Texcoco, de donde es oriunda la maestra. Para resaltar aún más el simbolismo del mitin, se congregan a un costado de la Plaza de los Mártires, justo frente al palacio donde solo han despachado priistas desde hace nueve décadas.

En los discursos abundan las referencias al presidente Andrés Manuel López Obrador, quien es citado por la maestra como su ejemplo, su mentor y quien le dio la oportunidad de incursionar en política y en el servicio público.
López Obrador es referencia en las pancartas, en las camisetas, las gorras y los souvenirs de campaña. Incluso, el recientemente ilegalizado “Amlito” se vende a 100 pesos, junto a las “Delfinas” de peluche, en los puestos de la mercancía oficial del partido.
El presidente protagoniza, también, las páginas centrales del periódico Regeneración, que se distribuye gratuitamente entre los asistentes. “Las políticas sociales que el gobierno de López Obrador ha emprendido benefician a más de 2.5 millones de familias mexiquenses”, pregona el diario oficial del movimiento.
Para más detalle, se informa ahí que el gobierno federal entrega en el Edomex pensiones del bienestar a 1 millón 190 mil adultos mayores, 88 mil 270 personas con discapacidad, 189 mil productores, 193 mil personas inscritas en el Programa Jóvenes Construyendo el Futuro y 14 mil beneficiarios del programa de madres trabajadoras.
Beneficios directos que podrían ser clave en una entidad con 12.6 millones de electores.
“Es un honor estar con Obrador”, corea la plaza, y corea la precandidata.
El mitin termina con una fotografía de Delfina rodeada de dirigentes, alcaldes y legisladores. Aunque el sol cae a plomo, nadie se mueve hasta que termina el himno nacional.
Después se reparten miles de botellitas de agua, y todos caminan hasta los camiones que los regresarán a sus municipios.
Es el primer día de la “batalla maestra”, y Morena ya ha echado la casa por la ventana.