Andro Aguilar · 31 de octubre de 2025
La lectura deberá promoverse en cuentas de Tiktok, Instagram, Facebook o cualquier otra plataforma de internet como una obligación de las autoridades. Además, la Secretaría de Educación Pública (SEP) tendrá que impulsar el uso de libros electrónicos.
Esa es la modificación que hizo el Senado a la Ley de Fomento para la Lectura y el Libro, con la intención de adecuar la promoción de la lectura a los hábitos de la población, de acuerdo con el argumento que planteó la iniciativa aprobada de forma unánime por representantes de todos los partidos políticos.

La intención es incluir y promover de forma activa la lectura en entornos digitales como internet y las redes sociales, a través de funcionarios públicos, pero también de influencers, y llevar los libros y la lectura a los espacios virtuales donde se concentran las audiencias, principalmente las más jóvenes.
El documento destaca los hábitos más recientes de lectura en México, con base en el Módulo sobre Lectura de febrero de Inegi, que reflejan que esta actividad ha crecido en internet: los espacios digitales —páginas de internet, foros o blogs— son el segundo espacio donde más se lee (39.4 %), apenas por debajo de los libros (41.8 %).
Uno de los retos es revertir la caída en el nivel de lectura, que refleja que el porcentaje de población lectora disminuyó 14.6 puntos entre 2015 y 2024, al pasar de 84.2 % a 69.6 %.
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Se busca obligar a las autoridades a promover activamente la lectura en internet y las redes sociales con el argumento de que el fomento a la lectura debe ir a los espacios digitales donde los usuarios ya están activos.
La otra parte de la propuesta se enfocó en promover el libro electrónico y estimular su uso en los entornos escolar y bibliotecario, con el argumento de que las bibliotecas digitales han ampliado el acceso a la cultura en países como España, Finlandia, Noruega, Canadá y Corea del Sur.
La reforma modifica tres artículos clave de la Ley de Fomento para la Lectura y el Libro. Incluye como obligación de la SEP “Promover el uso de libros electrónicos”. Añade un párrafo en el artículo 7 para obligar a las autoridades a “promover espacios de fomento a la lectura y el libro mediante el uso de tecnologías de la información y la comunicación” y faculta a la SEP a Promover el uso de libros electrónicos en los planes y programas educativos para uso pedagógico.

Áurea Salinas Ávila, profesora de literatura y promotora de la lectura, celebra que el fomento a la lectura parta desde plataformas digitales; sin embargo, advierte sobre el riesgo de que se priorice la promoción del uso de dispositivos digitales, como las tabletas mientras las infancias están en un proceso formativo como lectores.
La especialista explica que los procesos de concentración en etapas formativas son diferentes cuando se realizan en una pantalla o en un libro impreso.
“Los procesos cognitivos por los que uno atraviesa cuando lee son distintos cuando lo haces en una plataforma física y cuando lo haces en un dispositivo digital, ya sea kindle, tableta o tu celular. Cuando tú tienes un libro, tienes una conciencia espacial y te invita a una reflexión más profunda, más meditada de lo que estás leyendo”, dijo.
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Salinas Ávila reconoce que un dispositivo electrónico ofrece ventajas en la lectura, como almacenar información, navegar de forma veloz de una palabra a otra con comandos de búsqueda, pero, afirma, sólo se pueden aprovechar de mejor manera cuando se trata de un lector con más experiencia.
“Cuando estás en el proceso de adquirir el hábito de la lectura, de entrar a esta práctica que a veces va a gustar, necesitas otro tipo de base, por lo menos en la escuela. Si en tu casa tienes tu tableta y acostumbras leer ahí, está bien, pero dentro de un proceso formativo sí deberías de tener la oportunidad de aprenderlo y de practicarlo en un formato impreso, para que cuando tengas que usar un dispositivo digital, una computadora, una tableta, el único tema sea que cambias de plataforma, no si sabes leer o no”.
La especialista subraya que es importante que el fomento a la lectura se centre en fortalecer el proceso de la lectura y su comprensión, en la plataforma que sea, más allá de se trata de una impresión o una tableta.

“Lo que hay que fomentar son las bases de la lectura. Sentarse a leer chicos, no nada más a leer, sino a que comprendan y demás. Me parece que hay otras temas más urgentes”.
También advierte de los posibles impactos en la salud que tendrían para las infancias la lectura en libros digitales, luego de que la reforma obliga a la SEP a incluir libros electrónicos en sus programas pedagógicos. Recomienda enfocar esas prácticas después de la primera infancia.
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“Confío mucho en las ventajas que te da aprender a leer de manera más calmada, más meditada, con ubicación espacial en un libro. Más porque los jóvenes están sometidos a dinámicas de ‘escroleo’, de recompensa fácil, de navegar, de ir rápido, de lectura fragmentaria (…) No se trata de sustituir una por otra, se trata de aprender y fomentar las dos. Pero a su debido tiempo, en sus debidas etapas”.
La iniciativa aún debe ser aprobada por la Cámara de Diputados.