Alexis Ortiz · 4 de junio de 2025
Mónica Pinedo supervisa sin descanso el conteo de votos de la primera elección judicial. Está de pie casi todo el día, observando a los ciudadanos contratados por el Instituto Nacional Electoral (INE) para registrar los apoyos que recibió cada candidatura el pasado 1 de junio.
“¿Cómo estás? ¿Ya te cansaste?”, pregunta Mónica a los ciudadanos que están agrupados en parejas. La misión de la vocal de Capacitación Electoral y Educación Cívica es asegurarse de que no haya errores en el registro de votos que se hace con ayuda de un celular que tiene instalada una aplicación del INE.
Si Pinedo detecta una señal de cansancio, o si alguien se lo pide, puede llamar a otra persona como relevo. En cada pareja, un integrante se encarga de dictar dos veces los votos que se emitieron en las boleta, mientras el otro registra esos apoyos en la aplicación del INE.
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Es un trabajo que ciudadanos y funcionarios del Instituto han realizado desde el domingo en la noche y que se extenderá durante toda esta semana. “Estos dos primeros días sí fueron complicados, pero afortunadamente ahorita ya estamos avanzando”, dice Mónica en entrevista.

El conteo de votos es un trabajo que regularmente se hace en las mismas casillas electorales al finalizar la jornada electoral, sin embargo, en la elección judicial fue distinto: todo ese trabajo se transfirió a las Juntas Distritales del INE.
La Junta Distrital Ejecutiva No. 10 de la Ciudad de México, en la que está Mónica Pinedo, ha trabajado sin parar desde que recibió las boletas el domingo en la noche. La mitad del equipo empezó los conteos durante la madrugada del lunes, y a las 7 de la mañana llegó la otra mitad del personal para hacer un relevo.
Mónica trabajó 32 horas, desde las 6 de la mañana del domingo 1 de junio y hasta las 2 de la tarde del lunes 2 de junio. El mismo lunes a las ocho de la noche todos pudieron parar gracias a que el INE hizo mantenimiento al sistema electrónico de votos.
Esas fueron las horas más intensas de trabajo, en las que se hizo el conteo de votos para ministros y ministras de la Suprema Corte de Justicia de la Nación. Después del mantenimiento hecho a la plataforma, los funcionarios del INE y los ciudadanos volvieron con pilas recargadas para comenzar el registro de la elección del Tribunal de Disciplina Judicial.
Ayer martes, hasta las 22:30 horas, las juntas distritales del INE ya tenían un avance del 72 % en la revisión de las votaciones del Tribunal de Disciplina Judicial. Un proceso que fue más rápido, entre otras cosas, porque las personas solo debían emitir cinco votos en esta boleta, mientras que en la boleta de ministros y ministras se debían repartir nueve votos, casi el doble.
“Nosotros aquí estamos al pie del cañón para dar resultados a la ciudadanía, que finalmente para eso organizamos elecciones”, comenta Mónica.
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En la Junta Distrital Ejecutiva No. 10 de la Ciudad de México trabajan cinco equipos con ocho parejas cada uno, a las que se les identifica como “puntos”. Adicionalmente están las personas disponibles para hacer relevos en el conteo de votos.
En la estructura de cada equipo también hay un auxiliar de traslado que transporta las cajas con las boletas de votación desde las bodegas; un auxiliar de control que lleva el registro de los paquetes de boletas que entran y salen para su contabilización; un auxiliar de documentación que separó las boletas de otros documentos cuando llegaron a la Junta Distrital; un auxiliar general, un consejero electoral y un presidente de grupo de trabajo.
Minerva Cortés, una mujer de 65 años en proceso de jubilación, es parte del equipo de Mónica Pinedo. Es la primera vez que participa en un conteo de votos. Cuando vio la convocatoria del INE lo tomó como un reto personal y no dudó en inscribirse.
“Me siento muy orgullosa de haberlo logrado a mi edad, fue pesado, pero es un cansancio de ese que sientes rico, una satisfacción muy grande”, comenta la ciudadana, quien se desempeña como Capacitadora Asistente Electoral.
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Minerva trabajó desde las 6:30 de la mañana del domingo 1 de junio supervisando las actividades de tres casillas electorales. En la noche se trasladó a la Junta Distrital y de ahí no salió hasta el lunes en la mañana, cuando llegaron otros compañeros a hacer el relevo.

Todas las personas que participan en el conteo de votos tuvieron tiempo de descansar de la noche del lunes 2 de junio al martes 3 de junio, sin embargo, eso no quita que los equipos sintieran fatiga en su jornada de ayer.
Algunas personas agitan sus manos por el dolor que les causa registrar los votos en un celular pequeño. Otros se tallan los ojos y estiran sus brazos para espantar el sueño. Quienes están de pie doblan sus rodillas aunque sea ligeramente para tratar de relajar sus pies.
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Otra alternativa para evitar el cansancio, que los encargados de los equipos han implementado, es cambiar a las personas que integran las parejas. En otros momentos, quienes dictan los votos y quienes registran los apoyos en las aplicaciones cambian de rol para reavivar el ánimo.
Cuando siente cansancio, Minerva opta por tomarse un refresco, comer dulces, galletas y beber agua. “A las 7 de la mañana del lunes ya estábamos viendo bizco”, dice la capacitadora entre risas.
María del Carmen García, otra ciudadana que ayuda en el conteo de votos en la Junta Distrital Ejecutiva No. 10, señala que, aunque la elección judicial tuvo una abstención del 83%, la carga de trabajo ha sido intensa.
“Es algo repetitivo, son muchas boletas, nosotros esperábamos poca afluencia, pero sí hemos capturado muchísimas boletas, muchas nulas como ya sabemos, pero ha sido muy pesadito”, comenta María del Carmen, quien se desempeña como Capacitadora Asistente Electoral.
José Luis Vázquez Ramírez, vocal del Registro Federal de Electores y encargado del equipo en el que participa María del Carmen, coincide con esto. La alta abstención no hizo el trabajo más sencillo para quienes cuentan votos.
“Sería terrible”, responde José Luis cuando se le pregunta qué hubiera pasado si hubieran votado más personas. “Simplemente la casilla especial de este distrito tuvo 991 ciudadanos. Esa casilla se echó en más de cuatro horas (en el conteo)”, explica José Luis.

Regularmente, las casillas electorales donde se emitieron 250 o 300 votos toman un tiempo de 40 minutos para registrar esos apoyos en la aplicación del INE, explica José Luis, aunque eso depende de la velocidad con la que cada pareja lo haga.
María del Carmen trabajó desde el domingo temprano porque tenía a su cargo cuatro casillas electorales. En la noche acompañó el traslado de boletas a la Junta Distrital y luego pudo ir a descansar cuatro horas a su casa para volver a las 7 de la mañana del lunes.
Este es el cuarto proceso electoral en el que María del Carmen se involucra. Pese al cansancio. “Somos hijos de la mala vida, nos gustan los problemas”, dice entre risas la capacitadora con una sonrisa en el rostro.