Andro Aguilar · 29 de mayo de 2026
En una tercera sesión extraordinaria, que comenzó poco antes de la medianoche, el Senado aprobó que sea posible anular elecciones si se comprueba intervención extranjera.
La reforma agrega una nueva causa para anular las elecciones realizadas en México. En el artículo 41 “por violaciones graves, dolosas y determinantes” en el caso de que:
“Se acrediten actos de intervención o injerencia extranjera que influyan en los resultados electorales”.

Por un lado, la coalición encabezada por Morena argumentó que la reforma resulta necesaria para fortalecer la soberanía nacional. Mientras que los representantes de la oposición advirtieron ambigüedad en la propuesta y que la verdadera intención es abrir la puerta para anular comicios que no sean convenientes al partido en el poder.
La reforma, avalada previamente por la Cámara de Diputados en la noche anterior, fue aprobada alrededor de las 2:30 de la madrugada del viernes en el Senado, por 85 votos a favor por la coalición oficialista —que celebró con un aplauso el cambio— y 42 en contra de los partidos de oposición.
La reforma fue aprobada en medio de las tensiones que han aumentado entre México y Estados Unidos, con la intención del gobierno del país vecino de intervenir de manera directa en el combate a grupos delincuenciales en territorio nacional y las acusaciones contra una decena de políticos de Sinaloa por presuntos vínculos criminales.
El senador morenista Óscar Cantón Zetina, presidente de la Comisión de Puntos Constitucionales, argumentó que la anulación de una elección sólo se realizará cuando se acredite la intervención extranjera con pruebas objetivas, materiales y suficientes. El legislador añadió que debe demostrarse una conducta grave, dolosa y determinante, así como un vínculo claro entre la intervención extranjera y la afectación a la equidad de la contienda, a la libertad del sufragio o a la autenticidad de los resultados.
El legislador de Tabasco argumentó que las formas de intervención extranjera ya no siempre llegan con tropas o presión diplomática.

“Hoy pueden llegar mediante financiamiento opaco, campañas de desinformación, manipulación digital, ciberataques, redes artificiales de propaganda o supuestas organizaciones que reciben recursos del extranjero y terminan participando directa o indirectamente en la disputa política nacional. Y entonces hay que preguntarlo desde esta tribuna.
Luis Donaldo Colosio, representante de Movimiento Ciudadano, reconoció que es un riesgo real la injerencia extranjera en procesos electorales. Sin embargo, argumentó su voto en contra porque la causal que se estaba discutiendo abre es tan ambigua que carece de un estándar de prueba que ninguna autoridad puede cumplir de manera objetiva y con un destinatario de la sanción que, en la mayoría de los casos, será imposible de identificar.
La nueva causa, advirtió, ofrece al poder en turno la capacidad de impugnar cualquier resultado electoral adverso con base en hechos cuya valoración admite múltiples interpretaciones.
Geovanna Bañuelos informó que el PT respaldaría la propuesta porque nunca antes algún grupo de interés extranjero había tenido tantas herramientas tecnológicas había tenido tantas herramientas tecnológicas para intervenir en la conversación pública de otro país.
Tanto la priista Melly Romero como la legisladora del PVEM María del Rocío Corona Nakamura señalaron que ya existe en la Constitución el rechazo a la intervención extranjera en elecciones. Sin embargo, mientras la primera argumentó que con eso es suficiente y que Morena busca tener la puerta abierta para echar atrás elecciones que no le convengan, la segunda aseguró que se requieren mayores precisiones para garantizar la soberanía.
Por el PAN, la legisladora Guadalupe Murguía recordó que la ambigüedad en la propuesta generó la abstención de la diputada de Morena Olga Sánchez Cordero, exministra de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.
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“Estos supuestos son sumamente ambiguos, son sumamente vagos, sujetos a una interpretación peligrosamente discrecional (…) Esta reforma no distingue entre quien eventualmente puede ser beneficiario de esta intervención o injerencia extranjera de quien puede tener el carácter de responsable. Tampoco da un plazo suficiente en los transitorios para que las entidades federativas modifiquen y ajusten su legislación con la reforma”.
La reforma fue enviada a los congresos estatales para que luego de que al menos la mitad de ellos la avale, ésta sea promulgada.