Israel Fuguemann · 14 de agosto de 2026
Janet Santiago lleva 20 años dando clases en la región Mixteca de Oaxaca. Pero hoy, vestida con camisa azul y jeans blancos, la profesora no estaba en el aula, más bien bajo el sol inclemente de la Ciudad de México que volvió a brillar. A un costado de Palacio Nacional, desde una vieja camioneta blanca adaptada con unas enormes bocinas, tomó el micrófono para hablar. Entre las miles de personas que circulaban había un gran grupo de profesores que, como ella, viajaron desde sus comunidades para esperar el resultado de un anhelado encuentro con la presidenta Claudia Sheimbaum.
Su discurso fue seco y directo. Recordó que la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) acumula más de cuatro décadas de resistencia frente a gobiernos de distintas banderas. El relevo en el Poder Ejecutivo no altera las exigencias de las bases. “Si los compromisos vuelven a quedar pendientes, la movilización va a continuar”, advirtió.
Alrededor de la Plaza de la Constitución, los docentes esperaron mientras rasguñaban la sombra de sus sombrillas o arrinconados en los portales de los viejos edificios coloniales. Las mantas con consignas delimitaron su espacio en un mitin que rebasó las cuatro horas, alimentado por los testimonios de profesores como Janet, que llegaron de las ocho regiones oaxaqueñas.

En contraparte cientos de elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana cercaron los accesos a Palacio Nacional y a la Suprema Corte de Justicia de la Nación. El bloqueo generó largas filas, y reclamos de peatones atrapados entre el despliegue policial y la protesta de los maestros. El centro quedó partido y los recorridos habituales de los transeúntes tuvieron que extenderse más de lo habitual.
Janet, bien plantada, con su apenas metro con cincuenta explicó a sus colegas que el problema real es el desdén hacia lo pactado. Las propuestas existen, pero no se han cumplido. Por eso la Sección 22 reactivó la movilización en el Zócalo, después de que semanas atrás los docentes interceptaron a la presidenta durante una gira de trabajo en Oaxaca y obtuvieron el compromiso de esta audiencia.
Adentro del recinto, la dirigencia de la Sección 22 se sentó a la mesa con la presidenta Claudia Sheinbaum; la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez; el secretario de Educación Pública, Mario Delgado Carrillo, y el gobernador de Oaxaca, Salomón Jara Cruz. Fue la primera vez en lo que va de su sexenio que la presidenta recibió oficialmente a la dirigencia de la Sección 22.
El encuentro, programado para las 11:00 horas, ocurrió tras meses de fricciones con el magisterio disidente. El punto de mayor confrontación ocurrió en junio de este año, cuando la CNTE se instaló en el Centro Histórico por semanas con un paro masivo y un plantón que desquició a la Ciudad de México y que coincidió con los preparativos para el Mundial 2026.
La reunión dejó compromisos concretos para atender demandas de la Sección 22 en Oaxaca, aunque la dirigencia magisterial sostiene que varios ya se habían acordado y continuaban pendientes de cumplimiento.
Al finalizar la reunión, frente al micrófono de la camioneta blanca, que no dejó de sonar durante todo el encuentro, la secretaria general de la Sección 22 de la CNTE, Yenny Aracely Pérez Martínez, explicó a los maestros los primeros resultados. La dirigente aclaró que en ese momento solo daría un reporte general de lo hablado en Palacio Nacional. Los detalles serían revisados en una asamblea con los integrantes del comité ejecutivo; después, cada representante llevaría la información a sus bases.
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Explicó que no se firmó una nueva minuta y que el encuentro sirvió para ratificar acuerdos anteriores y establecer fechas específicas para avanzar en los pendientes. Entre ellos están la contratación y regularización de personal docente, recategorizaciones, ascensos y pago de horas extra. Las contrataciones para el nuevo ciclo escolar tendrán efectos a partir del 1 de septiembre y los pagos correspondientes están previstos para la segunda quincena de octubre.
En un comunicado conjunto, la Secretaría de Educación Pública y el Gobierno de México reportaron la asignación de nuevas plazas para el sistema educativo de Oaxaca, la regularización de horas, recategorizaciones y la autorización de uniformes adicionales para estudiantes de preescolar, primaria y secundaria. También anunciaron una mesa de trabajo con la Comisión Federal de Electricidad para atender los adeudos de las escuelas que no cuentan con servicio eléctrico. La reunión de seguimiento quedó programada para el 2 de septiembre.

La Sección 22 sostiene que parte de esos apoyos todavía no llega a las familias, que existen pendientes en la entrega de uniformes correspondientes a ciclos escolares anteriores y que algunas escuelas continúan sin suministro de electricidad.
El gobierno también reportó la entrega de mobiliario y equipo de cómputo a más de 23 mil escuelas de Oaxaca como parte de las acciones de atención educativa. Ese dato contrasta con el reclamo de la Sección 22, que sostiene que varios de los compromisos anunciados por las autoridades siguen sin concretarse en las comunidades donde fueron solicitados.
También se ratificó un recurso extraordinario para este año fiscal, aunque Yenny Aracely Pérez Martínez aclaró que el tema todavía debe discutirse internamente y que su ejecución no se ha concretado.
La secretaria general evitó entrar, en ese momento, en los asuntos que quedaron fuera de la reunión. Los detalles, insistió, se presentarán primero ante la asamblea. La postura de la Sección 22 sobre los pendientes quedaba reservada para ese encuentro.
Los compromisos anunciados este jueves no resolvieron las principales demandas nacionales de la CNTE. En la reunión no hubo un acuerdo sobre la derogación de la Ley del ISSSTE ni sobre la exigencia de una jubilación digna, dos de los reclamos que han acompañado al movimiento magisterial durante años. Tampoco quedó resuelta la petición de reinstalar una mesa nacional de negociación
El reporte que dio la secretaria general se concentró en los compromisos alcanzados, dejó para la asamblea con las dirigencias sindicales la revisión detallada de lo ocurrido en la reunión y precisó que el diálogo no significa el fin de la movilización; además, sostuvo que la Sección 22 mantendrá su estrategia de negociación, protesta, movilización y que, si los compromisos vuelven a incumplirse, regresarán a las calles cuantas veces sea necesario.
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La advertencia llega después de un año de enfrentamientos con el gobierno federal, en el que las protestas y los plantones de los maestros han marcado la relación entre el magisterio disidente y el gobierno. Aunque la reunión con la presidenta Sheinbaum abre una nueva etapa de interlocución, no resuelve el conflicto.
Para los maestros, el siguiente paso será comprobar que los compromisos anunciados en Palacio Nacional lleguen a las escuelas y a las familias. El 2 de septiembre será una primera prueba para medir si esta vez los acuerdos se cumplen Mientras tanto Janet, Yenny y cientos de profesores volverán a Oaxaca para iniciar un nuevo ciclo escolar y, de ser necesario, una nueva resistencia.