Caso Javier Duarte: desvíos millonarios y los momentos claves de su fuga, detención y sentencia

Redacción Animal Político · 21 de noviembre de 2025

Caso Javier Duarte: desvíos millonarios y los momentos claves de su fuga, detención y sentencia

Ha pasado casi una década desde que se destapara el mayor escándalo de corrupción en Veracruz bajo la administración del expriista Javier Duarte de Ochoa, quien gobernó la entidad del 1 de diciembre de 2010 al 12 de octubre de 2016. Duarte fue acusado de desvíos millonarios, de la creación de empresas fantasma, y de usar fondos destinados a programas sociales para fines políticos y personales.

En 2018, Duarte fue sentenciado a nueve años de prisión, tras declararse culpable de los delitos de asociación delictuosa y lavado de dinero, luego de aceptar un juicio abreviado ofrecido por la entonces Procuraduría General de la República (PGR). A cambio, consiguió que se le dictara la pena mínima.

Al exgobernador le quedan cinco meses para cumplir su sentencia; sin embargo, ha cumplido más del 95 % de su pena y solicitó el beneficio de libertad anticipada.

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En mayo de 2016, en pleno proceso electoral, Animal Político publicó una amplia investigación que mostraba la operación de una red de empresas fantasma en el gobierno de Veracruz que derivaron en los desfalcos millonarios detectados por la Auditoria Superior de la Federación (ASF).

Javier Duarte utilizó un mecanismo para desviar recursos públicos: le entregó contratos a empresas que no existían y que no daban los servicios para los que eran contratadas, una estafa maestra.

“La joven promesa del PRI”

En 2010, Duarte estaba en la cumbre de su carrera. El PRI lo acababa de elegir como candidato a la gubernatura para sustituir a su mentor personal y padrino político, Fidel Herrera.

La propaganda del momento lo presumía como una figura emergente: joven, con licenciaturas, maestrías y doctorados en Europa, casado con una chica de “familia acomodada” de Coatzacoalcos, y con experiencia tras su paso por la Secretaría de Finanzas, y una diputación federal que ganó al PAN en 2009, pero que dejó para competir en las elecciones a gobernador.

La mayoría de la militancia priista lo veía como un buen candidato, incluso, como una promesa dentro del partido.

Desde el inicio de su gobierno comenzó a operar una estrategia de “control social” contra académicos, periodistas y disidentes, operada por la policía estatal con el pretexto de la guerra contra el narcotráfico, que poco después derivaría en otro sello de su administración: los desaparecidos.

Animal Político también documentó en el reportaje “Desaparecer en Veracruz” la forma en como ocurrieron estos casos. En su mayoría, las víctimas fueron detenidas por policías estatales sin que existieran denuncias ni órdenes de aprehensión en su contra. Colinas de Santa Fe, un predio cercano al puerto de Veracruz donde se han encontrado cientos de cuerpos, evidencian una práctica de exterminio dirigida desde la policía estatal.

De qué se le acusó a Duarte

Tras el caso de las empresas fantasma, denunciado por Animal Político en 2016, la entonces PGR acusó a Duarte de dos delitos: lavado de dinero y asociación delictuosa. Esto al considerar que se confabuló con otras personas para desviar recursos públicos durante su gobierno utilizando empresas fantasma y prestanombres. El dinero, de acuerdo con las indagatorias, lo habría utilizado para la adquisición de propiedades y otros bienes.

El presunto desvío de recursos federales, perpetrado de 2011 a 2016 en Veracruz, por la administración de Duarte, supuestamente destinados a acciones de salud, educación, seguridad, obras y asistencia social, asciende a más de 61 mil millones de pesos.

De acuerdo con la Auditoría Superior de la Federación (ASF), se trata del mayor caso de manejo irregular de recursos federales del que haya registro a la fecha.

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Foto: Cuartoscuro

Un Informe Especial de la Auditoría Superior de la Federación (ASF) sobre los resultados de más de 220 auditorías realizadas del 2011 a 2016, a la administración de Duarte, arrojó que dicho gobierno incurrió en todo tipo de prácticas para desviar recursos, desde la retención de subsidios que debían ser transferidos a municipios, hasta el traslado de partidas completas a cuentas desconocidas, subejercicios, falta de comprobación del supuesto gasto que sí se hizo, simulación de devoluciones de dinero faltante, entre otros.

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Su fuga, expulsión del PRI y su detención en Guatemala

El 12 de octubre de 2016 Javier Duarte solicitó licencia al Congreso de Veracruz para separarse del cargo, argumentando que lo hacía para enfrentar las acusaciones en su contra; sin embargo, pocos días después desapareció de la vida pública. Se fugó.

Cinco días después se giró una orden de aprehensión en su contra por los delitos de delincuencia organizada y operaciones con recursos de procedencia ilícita. A finales de ese mes, fue expulsado del PRI.

Seis meses después de su fuga el exgobernador de Veracruz fue detenido.

El 15 de abril de 2017 Javier Duarte fue detenido en Guatemala por agentes federales mexicanos y de aquel país. Su captura se llevó a cabo en cumplimiento de una orden de aprehensión con fines de extradición por varios delitos que, para ese momento, ya se le imputaban. Ese fue el último día que gozó de su libertad.

Tras ser enviado a México, Duarte fue internado en el Reclusorio Norte donde se le inició un proceso penal en el que, inicialmente, intentó defenderse. Sin embargo, en una audiencia intermedia realizada el 26 de septiembre de 2018, el exgobernador decidió renunciar a su derecho a ir a un juicio y se declaró culpable.

-¿Quiere renunciar a su derecho de ir a un juicio para que se le demuestre, lejos de toda duda razonable, que usted es culpable de lo que se le acusa?, preguntó el juez a Duarte.

-Sí, su señoría…

-Entonces le voy a volver a hacer la misma pregunta para que no queden dudas… ¿Admite usted, en este momento, la responsabilidad en los delitos que se le imputan?

–En base del principio de lealtad y de institucionalidad que rigen mi conducta… sí, su señoría, la acepto… – señaló Duarte sin titubear.

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A cambio de dicha declaratoria, el juez le impuso las penas mínimas contempladas en la ley por los delitos de lavado de dinero y asociación delictuosa que, en suma, representaron nueve años de prisión. También se ordenó que se le confiscaran varias propiedades y que pagara una multa, sin que se incluyera ninguna reparación del daño.

Durante la audiencia, la PGR detalló los testimonios de excolaboradores de Duarte, quienes describieron la forma en que Duarte encabezó la red por la cual se desviaron los recursos públicos en el estado mediante empresas fantasma.

Javier Duarte, exgobernador de Veracruz, libertad anticipada 2
Javier Duarte fue detenido, en junio de 2017, en Guatemala. Foto: Cuartoscuro

El exgobernador también fue procesado por desaparición forzada, pero esta acusación no prosperó.

Más de ocho años después de que fuera detenido, han salido a la luz contrataciones con compañías fachada que, hasta la fecha, no han sido incluidas en las 71 denuncias presentadas por la ASF contra su administración.

Oficialmente, su excarcelación estaba programada para abril de 2026.

Duarte ha declarado que por razones políticas decidió declararse culpable de los desvíos millonarios del que lo acusaron hace casi una década.

“Yo no he robado ni un solo centavo. No le quiero hacer daño a nadie. La víctima es el Estado mexicano y al testigo (que declaró en su contra) no le deseo el mal, que Dios lo bendiga. Yo sabía a lo que me exponía al ser gobernador. A otros gobernadores les ha costado esto mismo en estos tiempos tan difíciles, pero a usted lo único que le pido es justicia”, dijo.

“Llevo nueve años de no ver a mis hijos, de no ver a mi familia, de estar aquí cumpliendo mi condena y en lo personal me consideró una persona totalmente lista para reinsertarme en la sociedad”, dijo el pasado 6 de noviembre con la voz entrecortada, ante la jueza de ejecución penal Ángela Zamorano Herrera, del Reclusorio Norte.