Redacción Animal Político · 14 de agosto de 2025
Este miércoles, la presidenta Claudia Sheinbaum confirmó la detención en Estados Unidos de Carlos Treviño, exdirector de Petróleos Mexicanos (Pemex) vinculado al caso Odebrecht a partir de las acusaciones formuladas por Emilio Lozoya, y anunció que será deportado a México para enfrentar un proceso por presunta corrupción.
De prosperar la acusación, Treviño se convertiría en el segundo exdirector de Pemex procesado, después de que Lozoya fuera imputado por delitos similares.
Treviño Medina asumió la dirección de Pemex en noviembre de 2017, durante el sexenio de Enrique Peña Nieto, tras la salida de José Antonio González Anaya. El cargo lo desempeñó hasta noviembre de 2018, durante el cierre del gobierno peñista, impulsando las alianzas estratégicas derivadas de la reforma energética.

Inició su trayectoria en la administración pública en 2004 como director general de Planeación Estratégica en la Comisión de Crecimiento con Calidad de la Presidencia de la República.
En 2005 fue designado oficial mayor en la Secretaría de Energía, cargo que luego asumió en la Secretaría de Economía. Entre 2006 y 2010 se desempeñó como director general de Programación y Presupuesto “B” en la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, y en 2010 se incorporó a Pemex como director corporativo de Finanzas, para después ejercer el cargo de director corporativo de Administración.
En 2012 asumió la Subsecretaría de Egresos en la Secretaría de Hacienda y, ese mismo año, fue nombrado director general de Financiera Rural, cargo que ocupó hasta 2014. Posteriormente, fue director de Finanzas del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y, en 2016, regresó a Pemex como director corporativo de Administración y Servicios, puesto que ocupó hasta 2017.
El exfuncionario peñista es ingeniero en Industrias Alimentarias por el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM), donde también cursó una maestría en Ciencias con especialidad en Ingeniería de Alimentos. Posteriormente, obtuvo un grado de Maestría en Administración de Empresas (MBA) en la misma institución.
Entre 1991 y 2001 fue docente e investigador en el ITESM, donde impartió cursos y asesorías en áreas como agro-negocios, administración financiera y emprendimiento, y participó en proyectos académicos y de vinculación con el sector productivo.
La carpeta de investigación contra Treviño Medina se abrió en agosto de 2020, después de que el también exdirector de Pemex, Emilio Lozoya, lo acusó de recibir un soborno de 4 millones de pesos para apoyar la aprobación de la reforma energética, señalándolo de participar en un esquema de presunta corrupción que favoreció con contratos a Odebrecht y sus filiales.
La Fiscalía General de la República (FGR) lo señaló como probable responsable de los delitos de asociación delictuosa y operaciones con recursos de procedencia ilícita.
Además, la Auditoría Superior de la Federación documentó que fallas en la adquisición y supervisión de obras adjudicadas por Pemex a la constructora brasileña provocaron pérdidas por más de 3 mil millones de pesos al cierre del sexenio.

En septiembre de 2021, Treviño Medina no se presentó a una audiencia, por lo que la FGR solicitó una orden de aprehensión en su contra, al acusarlo de recibir un soborno de 4 millones de pesos para aprobar la reforma energética del expresidente Peña Nieto, en un asunto vinculado al caso Odebrecht.
En noviembre de 2021, la Organización Internacional de Policía Criminal (Interpol) emitió una ficha roja para su localización y captura, a petición de la FGR, que busca imputarlo por su presunta responsabilidad en operaciones de lavado de dinero con recursos provenientes de Odebrecht.
En 2022, Treviño Medina pidió a Alejandro Gertz Manero, titular de la FGR, rechazar un acuerdo reparatorio que Emilio Lozoya buscaba alcanzar para cerrar sus procesos por los casos Odebrecht y Agronitrogenados, denunciando que este era ilegal, debido a que los daños que causó ascendían a miles de millones de pesos.
En una carta enviada a Gertz Manero, Treviño manifestó su oposición a que tanto Pemex como la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) cerrarían un pacto que, consideró en ese momento, dejaría en la impunidad los delitos que se imputan a Lozoya.
Esto luego de que la FGR señaló que estaría dispuesta a dejar en liberta al exfuncionario si lograba acordar con Pemex y la UIF un arreglo económico que repare el daño generado por los delitos que cometió.
Meses más tarde, en agosto de ese mismo año, Treviño Medina presentó una denuncia penal contra Gertz y de su mano derecha, el fiscal Juan Ramos, por el posible delito de tortura cometida indirectamente en su contra, al haber presionado a Emilio Lozoya para que presentara una denuncia con hechos supuestamente fabricados, en la que él fue incriminado.
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Un año más tarde, el abogado del exfuncionario, Óscar Augusto Zamudio Campos, que presuntamente denunció “falsamente” al fiscal por tortura psicológica contra Lozoya, compareció ante juez.
Sin embargo, el abogado fue vinculado a proceso por “vulnerar el bien jurídico tutelado de la administración de la justicia”, lo que constituye el delito de abogados, patronos y litigantes en la hipótesis de alegar a sabiendas hechos falsos.
En febrero de este año, el titular de la FGR dio a conocer que el proceso contra Lozoya por el caso Odebrecht continúa vigente pese a la cancelación de la prisión preventiva justificada dictada en su contra, que le permitió salir del reclusorio hace más de un año.