blogeditor · 3 de marzo de 2014
Empieza el mes de marzo y con él una infinidad de actividades relacionadas con el Día Internacional de la Mujer, el 8 de marzo. Me gusta el significado profundo y simbólico de la fecha: las décadas de lucha a favor de la equidad, la justicia, la paz, la igualdad. Detesto, por otro lado, el toque comercial que se le ha dado.
No se trata de “festejar” a las mujeres por ser mujeres. En el mismo sentido deberíamos festejar a los hombres por serlo… y me parece absurdo cualquiera de los dos enfoques.
Lo que hay que aplaudir es la conciencia por la necesidad de generar y construir condiciones que hagan que las mujeres y las niñas sean tratadas con dignidad y en condiciones de equidad e igualdad en todas partes del mundo, sin importar su edad, raza, color, idioma, religión, preferencias, educación o ideología. En lo particular, aplaudo este año que a nivel internacional se haya reconocido la absoluta e imprescindible necesidad de incorporar la equidad de género como parte de la agenda post 2015 de los Objetivos del Milenio. ONU Mujeres propuso que se considere un “un objetivo transformador e independiente para lograr la igualdad de género, los derechos y el empoderamiento de las mujeres”.
Cabe preguntarse si debemos hablar de esto sólo el 8 de marzo. Yo digo que no. Pienso que esta realidad y el trabajo a favor de las mujeres y las niñas debemos impulsarlo, apoyarlo y promoverlos todos los días del mes. Es más, debería trabajarse a favor de ello todos los días del año. Estamos hablando de la mitad de la población del planeta, que vive en condiciones de desigualdad: en pobreza, sin educación, sin acceso a recursos y un largo etcétera.
[contextly_sidebar id=”6abd728777b5ca26b854e34d24bebb25″]Lo digo y lo he repetido hasta el cansancio, trabajar por las mujeres y las niñas nos beneficia a todas y a todos. No puede haber desarrollo cuando no se toman medidas concretas y tangibles que incluyan a quienes llevan décadas (por decir lo menos) viviendo en condiciones de desigualdad. Para muestra basta leer el Informe 2013-2014 de ONUMujeres o el Reporte sobre la brecha de género del Foro Económico Mundial. Hay que hablar sobre salud, sobrevivencia, tenencia de la tierra, recursos económicos, financieros, educación, participación política, acceso a la justicia, respeto a sus derechos y medir a los países y a los gobiernos por estos indicadores –entre otros- así como por las políticas que instrumentan para promover el empoderamiento de las niñas y las mujeres y para reducir la brecha de genero en todos los ámbitos.
Por esto, y por absoluta convicción, me sumo a la iniciativa de Mujeres Construyendo: #Porlasmujeres y #Porlasniñas. Sumemos a lo largo de este mes propuestas, ideas, reflexiones por ellas para generar y detonar cambios. Es una campaña que invita a todas y a todos a incorporar su talento, compromiso y visión a favor de ellas. No hay ideas ni esfuerzos pequeños. Cada persona puede, desde su esfera y experiencia, hacer propuestas, apoyar y contribuir con acciones concretas a mejorar la vida de mujeres y niñas.
Apostemos por las niñas de hoy que serán las mujeres del mañana.
Aquí información sobre esta iniciativa. Te invito a sumarte.
Yo si apuesto #porlasmujeres y #porlasniñas ¿y tú?