Ycuá y Cromañón: Amarga experiencia sudamericana

Daniel Gershenson · 22 de agosto de 2011

Ycuá y Cromañón: Amarga experiencia sudamericana

Son tragedias irresueltas, que retratan el atraso de autoridades en distintos países en cuestiones relacionadas con la defensa de derechos fundamentales y el reforzamiento (o abandono) una efectiva protección civil, o bien la raquítica procuración e impartición de justicia. Son llamados a la reflexión y heridas abiertas que exhiben las carencias de instituciones que dejan hacer, y dejan pasar. Que ignoran consistentemente a las víctimas, y a sus familiares: exonerando a los responsables, o aplicando sentencias demasiado leves y selectivas. El cinismo y desprecio por la vida humana, no es privativo de México.

 

Ycuá Bolaños. Desastre prevenible en Asunción; Paraguay.

 

El domingo primero de agosto, de 2004, se escucharon explosiones en el Supermercado Ycuá Bolaños, ubicado en el barrio Santísima Trinidad de la ciudad de Asunción, Paraguay. El fuego no tardó en extenderse con furia por todo el establecimiento: la onda expansiva calcinó todo a su paso.Ante la sospecha de que la gente despavorida abandonara el lugar sin pagar sus compras (como si esa hubiese sido su principal preocupación, en esos momentos), los dueños decidieron cerrar las puertas de acceso, El saldo fue de 396 muertos, e innumerables quemados. Se calcula que había unas ochocientas en el lugar. Aparentemente las chimeneas no habían sido instaladas adecuadamente, y los peritajes hablaron de una ‘trampa mortal’ (con los papeles de funcionamiento en regla), desde su inauguración en 2001. Faltaba equipo de seguridad, las alarmas no funcionaron: a oscuras tuvieron que buscar la salida los que se encontraban adentro, sólo para encontrarse con la puertas cerradas. La solidaridad de países como Brasil, Chile y Argentina es de destacarse..

 

Los principales responsables aprovecharon la naturaleza elástica de las leyes en la materia (sobre todo, en casos de inculpados con recursos), y sólo pisaron algunos años la cárcel. Por cuestiones procedimentales y el reclamo generalizado de la sociedad paraguaya a las primeras sentencias, la causa volvió a dirimirse y sigue en curso, aunque no parece que se resolverá pronto.

 

República Cromañón. La secuela.

 

Apenas cinco meses después: el jueves 30 de diciembre del mismo año, Argentina vivió una tragedia inenarrable. En el antro o discoteca llamada República Cromañón en la zona Once de Buenos Aires tocaba Callejeros, un grupo de moda. Abarrotaban el recinto unos tres mil personas, cuando la capacidad del lugar era de la tercera parte. Apenas iniciaba la función, cuando alguien encendió una bengala que fue a dar al techo, y que tardó en arder y derretirse. Pronto se produjo un cortocircuito, y la concurrencia se abalanzó hacia las puertas intermedias por donde era difícil salir. Los embudos a la circulación y defectos de diseño dificultaban el paso. Los jóvenes se toparon, como en el caso paraguayo, con puertas que no podían abrirse. Varios de ellos reingresaron a Cromañón, para tratar de rescatar a sus amigos y compañeros atrapados entre el humo, la estampida humana y el fuego. El resultado fue de 194 fallecidos, y aproximadamente 1400 lesionados..También aquí las autoridades incumplieron. La construcción estaba plagada de de irregularidades. El promotor fue a dar a la cárcel, y las autoridades encargadas de emitir permisos para el ‘boliche’ procesadas. El jefe de gobierno de Buenos Aires fue eventualmente destituido. Aquí un video del documental que Discovery le dedicó a este tema.

 

En ambos países los familiares se han organizado en distintas asociaciones civiles, cuya exigencia de justicia y no repetición sigue siendo la misma.

 

Ni la prensa paraguaya, ni la argentina, han quitado el dedo del renglón. Por ejemplo, esta liga detalla la irreparable pérdida humana, y hace un recuento de los daños derivados del incendio en el supermercado. Rolling Stone obtuvo permiso para visitar la discoteca, y comparte observaciones y un video con los lectores interesados.

 

Las semejanzas y diferencias con el caso de la Guardería ABC (y también, con el operativo del New’s Divine, que este 20 de junio pasado cumpló tres años de haberse llevado a cabo con complicidades aún intactas), ameritan estudio y consideración. Nuestros países son tierra fértil para este tipo de acontecimientos, en donde la corrupción y la impunidad han sentado sus reales y deben ser combatidas en todas sus formas.

 

En México finalmente no habrá periodo extraordinario de sesiones legislativas, pero el compromiso asumido múltiples veces por nuestros diputados debe traducirse en la aprobación inmediata de la Ley Cinco de Junio. No será un proceso fácil. Como siempre, las prioridades son otras y las elecciones federales venideras condicionarán el desahogo de éstos y otros temas importantes.

 

Prometer no empobrece. El voto a favor debe darse pronto: de lo contrario se trasladarán responsabilidades a un futuro indefinido, y la correlación de fuerzas o momento político a partir de 2012 podrían relegar este gran esfuerzo a plazos por determinar. Veremos qué tan responsables son las y los legisladores, a la hora de la verdad y en días próximos.