blogeditor · 23 de octubre de 2015
La semana pasada Carlos Romero Deschamps cumplió 34 años como legislador y jamás ha presentado ninguna iniciativa. Leyó usted bien… Ha saltado de la Cámara de Diputados a la de Senadores y de la de Senadores a la de Diputados durante años, sin hacer más trabajo legislativo que levantar su dedito.
Personajes como él existen porque los legisladores son los primeros en romper las leyes que ellos mismos hacen. Integralia publicó recientemente su reporte legislativo (2012 -2015) con información muy relevante sobre el desempeño de la legislatura pasada:
Comisiones:
Los legisladores forman Comisiones para dictaminar iniciativas sobre temas específicos, pero con frecuencia no cumplen con sus obligaciones reglamentarias como presentar sus planes de trabajo e informes anuales, así como sostener reuniones mensuales. En el caso de la Cámara de Diputados, si la duración de las comisiones ordinarias fue de 35 meses, entonces tendrían que haber sostenido al menos 35 reuniones. Sin embargo, salvo una que se reunió en 40 ocasiones (la de Vigilancia de la Auditoría Superior de la Federación), el resto de las 55 comisiones ordinarias incumplió con ese mandato del Reglamento. Los casos extremos fueron las comisiones de Vivienda y la de Asuntos Migratorios, que solamente se reunieron en cuatro ocasiones en los tres años de la Legislatura, y la Comisión de Población, que nunca se reunió.
Recursos públicos:
En el informe de Integralia se detectan grandes áreas de opacidad, especialmente en las asignaciones presupuestarias de los grupos parlamentarios, la asignación de bonos y recursos para labores de gestoría y el incremento constante al presupuesto que se ejerce. El presupuesto del Congreso mexicano ha aumentado de forma sistemática en los últimos años sin que exista la transparencia y justificación para ello. Para 2015, el presupuesto aprobado fue de 13,397 millones de pesos, de los cuales 54 por ciento corresponde a la Cámara de Diputados, 30 por ciento a la de Senadores y 16 por ciento a la Auditoría Superior de la Federación. Se trata de un incremento de 10 por ciento con respecto al 2014 y de 35 por ciento con respecto al 2010.
[contextly_sidebar id=”SWnFaFdHdRHha4FMfDx8hhLGkw1zgDzJ”]Aunque el Congreso exige cuentas y revisa el gasto de los otros poderes de la Unión, no da cuentas de los gastos que sus bancadas ejercen. Los vacíos legales para justificar y transparentar el gasto han permitido que estos recursos funcionen en ocasiones como “caja chica” de los coordinadores parlamentarios. Entre septiembre de 2012 y abril de 2015, por ejemplo, los coordinadores de la Cámara de Diputados recibieron 3,130 millones de pesos por este concepto. En el caso del Senado, en 2013 y el primer semestre de 2014 se ejercieron 1,753 millones de pesos por asignaciones a las bancadas.
Ingresos de los diputados:
Los legisladores perciben una dieta neta mensual de 75,379 pesos. Adicionalmente tienen las siguientes prestaciones:
Ingresos de los Senadores:
Los legisladores perciben una dieta neta mensual de 117,500 pesos. Adicionalmente tienen las siguientes prestaciones:
Diputados y senadores son los encargados de hacer las reglas del juego para que todos las cumplamos y en ese sentido deberían de predicar con el ejemplo, pero hacen exactamente lo contrario. Los datos de Integralia confirman la percepción de que hay muchos legisladores que siguen los pasos de Romero Deschamps, que es ejemplo de corrupción.
Hace dos semanas se repartieron las comisiones en la nueva integración de la Cámara de diputados y en breve aprobarán el presupuesto de egresos. Veremos si se ponen a trabajar y dejan de subirse las prestaciones.
Mientras tanto Olaf, les dedica esta canción: