Ya llegué

Maricela Rosales · 9 de febrero de 2011

Ya llegué

Preámbulo

Nombre….simbre…de verdad simbre…Héme aquí dispuesta a comenzar mi blog en Animal Político.com, que gusto, que honor, que…que ya empiece, empezaremos, sí como no con mucho gusto…con relatos, reflexiones, instantes que nutren a esta mujer (de)mente creativa. Los invito…vámonos a viajar entre temas simpáticos, románticos, historias truculentas, pláticas cotidianas, leyendas urbanas, cuentos, secretos de mujeres para hombres. Instructivos, como nos gustan los instructivos, ¿verdad?. Vamos a empaparnos de historias comunes, de amor, de odio, de miedo, de pasión…de esa pasión que nos domina todos los días, de silencios, de decenas de personajes imaginarios y otros no tanto, de reflejos.

Escribiré de curiosidades…sí de la curiosidad que compartimos, de conocernos y reconocernos hombres y mujeres tan diferentes pero tan iguales, porque ¿quién no se ha detenido en algún pasillo y se involucra en la conversación -de hombres y mujeres- que se debaten y se imputan unos a otros bajezas sobre engaños? Tengo amigos que dicen que la culpa es de ellas porque, dicen, “hay mujeres que no saben lo que quieren”.  Yo creo que en efecto hay tantas como hombres que tampoco lo saben.

Lo cierto es que detrás de un gran hombre hay una gran mujer, y detrás de una gran mujer seguramente hay varios hombres…pero no los culpo, hasta ahora la ciencia no ha logrado descubrir cómo puede saber un hombre lo que piensa una mujer con sólo escuchar lo que dice.
Ahí tienen la cantidad de mis amigas que coinciden con el mismo cuestionamiento cuando están enamoradas: Me pregunto…¿que haría sin él? Y después de un tiempo, me pregunto.. ¿qué hago con él?

Parafernalia lo llamo yo.

Pero no crean que sólo escribiré de amor, es más mi segundo post será un instructivo para comer tacos de suadero y no morir en el intento.

Bienvenidos sean pues. Así, como tour de Cirque du Soleil, a este blog donde imperarán los malabarismos de palabras, (aguas con los ojos, no les vaya a caer una que otra letra y no respondo) las risas, los llantos (por lo menos finjan que lloran) y los sustos.

Yo me azoto, gozo y reflexiono, y si quieren pueden hacerlo conmigo…entre amor y otras yerbas.