blogeditor · 28 de enero de 2015
Por: Verónica Ortiz (@veriverivero)
Es difícil imaginarlo, pero sin duda sería una de las personas más interesantes del mundo. Extrovertida, directa, eficiente, accesible, hermosa, rebelde, flexible, audaz y colaboradora son apenas algunos adjetivos que logran describirla.
Es capaz de ver como igual a cualquiera, de adaptarse para ser una herramienta de trabajo, un vehículo para una persona con discapacidad o bien un corcel volador para acróbatas urbanos.
Nos dio pantalones a las chicas, y con su limpieza y sencillez ha impactado prácticamente todos los aspectos de la vida humana desde su invención en el siglo XIX.
La vuelta a la bici es una exposición que celebra y a la vez rinde homenaje a tan emblemático invento, para sorprendernos una vez más y verla con nuevos ojos. Los ojos de quien reconoce la maravilla que representa y sus alcances. Si no lo tiene, esta experiencia puede alentarnos a darle un nuevo lugar en nuestra vida, de utilizarla, por ejemplo, como transporte en una escala mucho mayor de la actual y de honrarla como uno de los mejores inventos que se hayan creado en nuestra historia.
Si fuera persona, sería la mejor amiga de prácticamente cualquier ser humano, y un ejemplo a seguir en términos de democracia y libertad.
El Museo Franz Mayer presenta esta primera exposición del año, la cual identifica importantes momentos históricos ligados al desarrollo del diseño de la bicicleta.
La exposición, cuya curaduría corrió a cargo de Ana Álvarez y Valentina Rojas Roa, cuenta con la museografía de Luis Rodríguez y Nils Dallman, y presenta 52 bicicletas pertenecientes a 18 coleccionistas y 13 marcas productoras.
La vuelta a la bici, aborda la época de oro de la producción mexicana y presenta modelos clásicos como la bicicleta de carreras Saeta, de 1960; la Paris-Rubaix de Benotto, de 1976; el triciclo Apache, de 1970; los exóticos modelos Vagabundo, de 1978; la bicicleta del tradicional afilador de cuchillos; pero exhibe también algunos otros modelos contemporáneos fabricados en talleres artesanales mexicanos con novedosos materiales como el bambú. Por otro lado, la muestra también cuenta con ejemplares de colección de los principales países productores de bicicletas como Inglaterra, Francia, Alemania, Italia, Estados Unidos y China, entre los que se encuentran una bicicleta estadounidense Victor de 1895 y un modelo inglés plegable de guerra BSA de los años cuarenta.
La exposición ofrece 13 secciones en las que se muestra la estrecha relación entre los avances en el diseño de la bicicleta y los diversos procesos sociales y culturales en México y el mundo: Volcán de Indonesia, Abriendo horizontes, Mujeres con pantalones, Bicis para todos, Hecho en México, El pan de cada día, Pequeño gran invento, Pedal y fibra, 360 grados de locura, Echando rostro, Conquistando un espacio, Otros mundos posibles, y Salud y bici.
Además de contar con material gráfico y audiovisual de la Colección Pryor Dodge y de los acervos nacionales, La vuelta a la bici ofrece una pieza interactiva que permitirá a los visitantes pedalear virtualmente por las calles de la Ciudad de México, así como piezas gráficas, sonoras y audiovisuales en los que se narran episodios ligados a la bicicleta. También se exhiben los más recientes avances tecnológicos en diseños de bicicletas y accesorios, como la rueda inteligente de Copenhague y el casco sueco invisible Hövding.
De manera paralela a la muestra, se realizarán conferencias, mesas redondas, recorridos y un ciclo de cine, las cuales se darán a conocer a través de los portales del museo Franz Mayer y de ITDP México así como en sus redes sociales con #VueltaalaBici.
Cabe destacar que La vuelta a la bici se llevó a cabo en colaboración con el Instituto de Políticas para el Transporte y el Desarrollo en México (ITDP por sus siglas en inglés), el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), la Secretaría del Medio Ambiente de la Ciudad de México (SEDEMA), la Embajada del Reino de los Países Bajos en México, el Centro de Investigación de Diseño Industrial de la UNAM (CIDI), el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y la colaboración de diversas asociaciones civiles, entre otros.