Y qué pasa si mejoramos…

Maricela Rosales · 29 de agosto de 2011

Y qué pasa si mejoramos…

A veces me siento tan amargada por lo que sucede en este hermoso planeta que deseo ser justiciera, revolucionaria, o cualquier otra clase de ser distinto a lo que soy. La semana pasada considero que nos llenaron de malas noticias, indignación y tristeza por lo que ocurrió en el norte de nuestro país, además de la publicación de videos que muestran la crueldad y el maltrato a los animales.

 

Yo digo no se vale; el fin de semana pasado participé en una carrera para ayudar a un albergue de perros maltratados y abandonados, se nos pidió a los participantes escribiéramos en un post-tip un mensaje canino, como si nosotros fuéramos nuestras mascotas y los mensajes se pegaron en un muro. Ahora se me ocurre que tuviéramos la misma filosofía canina que nuestras mascotas, no sé si para que nos demos cuenta que de la conducta del perro no tenemos nada o para que tengamos en cuenta ciertos ítems a la hora de actuar…o quizá es para que algún día intentemos convertirnos en nuestros mejores amigos. En fin, si a alguien le sirve o quiere intentarlo, aquí esta la filosofía canina:

 

1. Nunca dejes la oportunidad de salir a pasear.
2. Experimenta la sensación del aire fresco y del viento en tu cara sólo por placer.
3. Cuando alguien a quien amas se aproxima, corre para saludarlo.
4. Cuando haga falta, practica la obediencia.
5. Deja que los demás sepan cuando están invadiendo tu territorio.
6. Siempre que puedas toma una siesta y estírate antes de levantarte.
7. Corre, salta y juega diariamente.
8. Sé siempre leal.
9. Come con gusto y con entusiasmo, pero detente cuando ya estés satisfecho.
10. Nunca pretendas ser algo que no eres.
11. Si lo que deseas está enterrado, cava hasta encontrarlo.
12. Cuando alguien tenga un mal día, guarda silencio, siéntate cerca de él (o ella) y trata de hacerlo (a) sonreir.
13. Cuando quieras llamar la atención, deja que alguien te toque.
14. Evita morder por cualquier problema.
15. En los días cálidos, acuéstate sobre tu espalda en el pasto.
16. En los días calurosos, bebe mucha agua y descansa bajo un árbol frondoso o en tu rinconcito preferido.
17. Cuando te sientas feliz, baila y balancea tu cuerpo.
18. No importa cuántas veces seas censurado, no asumas ningún rencor y no te entristezcas… corre inmediatamente hacia tus amigos.
19. Alégrate con el simple placer de una caminata.
20. Mantente siempre alerta pero tranquilo.
21. Da cariño con alegría y deja que te acaricien.

 

Espero que esta filosofía nos haga reflexionar sobre lo que estamos haciendo cada día. Sigo mi firme propósito de hablar sobre un cambio, aquel que comienza por nosotros mismos, sobre comprender que lo que necesitamos las personas es un “AMANTE”, sí, amante es: “Lo que nos apasiona”. Lo que ocupa nuestro pensamiento antes de quedarnos dormidos y es también quien a veces, no nos deja dormir. Nuestro amante es lo que nos vuelve distraídos frente al entorno. Lo que nos deja saber que la vida tiene motivación y sentido. A veces a nuestro amante lo encontramos en nuestra pareja, en otros casos en alguien que no es nuestra pareja. También solemos hallarlo en la investigación científica, en la literatura, en la música, en la política, en el deporte, en el trabajo cuando es vocacional, en la necesidad de trascender espiritualmente, en la amistad, en la buena mesa, en el estudio, o en el obsesivo placer de un hobby… En fin, es “alguien” o “algo” que nos pone de “novio con la vida” y nos aparta del triste destino de durar. “¿Y qué es durar? “Durar” es tener miedo a vivir. Es dedicarse a espiar como viven los demás, es tomarse la presión, deambular por consultorios médicos, tomar remedios multicolores, alejarse de las gratificaciones, observar con decepción cada nueva arruga que nos devuelve el espejo, cuidarnos del frío, del calor, de la humedad, del sol y de la lluvia.

 

Durar es postergar la posibilidad de disfrutar hoy, esgrimiendo el incierto y frágil razonamiento de que quizás podamos hacerlo mañana.

 

Termino este post con una sugerencia. Más que una sugerencia, con una súplica: Por favor no te empeñes en durar, búscate un amante, sé tú también un amante y un protagonista…. de la vida. Piensa que lo trágico no es morir, al fin y al cabo la muerte tiene buena memoria y nunca se olvidó de nadie. Lo trágico, es no animarse a vivir; mientras tanto y sin dudar, búscate un amante…Recuerda que existe algo trascendental: “Para estar contento, activo y sentirse feliz, hay que estar de novio con la vida”.

 

Te dejo un video para que esboces una sonrisa en este inicio de semana y la conserves, si así lo deseas hasta la próxima…