¿Y México en el mapa? No lo veo

blogeditor · 9 de abril de 2013

¿Y México en el mapa? No lo veo

Acabo de regresar de la Convención 2013 del International Studies Association (ISA), que tuvo lugar en San Francisco y en donde se reunieron los expertos, estudiosos e interesados en la política y el “policy making” de las relaciones internacionales.  Bullicioso encuentro en infinidad de idiomas, del chino al inglés, pasando por el danés, el portugués (de Brasil por supuesto), el turco y para variar, muy poco español. El tema que nos reunió este año fue: “La política de la difusión internacional: dimensiones regionales y globales” (The Politics of International Diffusion: Regional and Global Dimensions). Una manera muy particular  de ver, explicar, analizar, teorizar y tratar de entender cómo se difunden las ideas, las políticas y de qué manera los agentes, actores -viejos y nuevos- inciden en la formulación de la política mundial hoy en día.

Más de mil ciento cuarenta mesas redondas y paneles de discusión, 75 paneles simultáneos en promedio, durante cinco días desde las ocho de la mañana hasta las cinco y media de la tarde. Un mundo de gente, una infinidad de ideas.

La perspectiva prevaleciente fue la de los estudiosos, principalmente, de la “realpolitik” mundial, con los temas tradicionales de las relaciones internacionales estadounidenses: defensa, seguridad, geopolítica con todas las variables posibles, desde el impacto de las nuevas tecnologías en la reconfiguración del orden mundial, del género y los procesos de paz, hasta asuntos casi esotéricos como “el impacto de los asteroides en la seguridad mundial” (se los juro, hubo un panel con ese nombre…). Después de estos temas, que siempre están presentes en este foro, estuvieron los temas prevalecientes y de vanguardia, y en este punto quiero centrar mi atención.

¿De qué se habló principalmente? De los poderes emergentes, de China, de Brasil y de su presencia e impacto en el nuevo orden mundial. Cientos de mesas sobre estos temas y cientos de brasileños, chinos y expertos en estos temas discutiendo su presencia en todos los ámbitos: la cooperación, las finanzas, su política exterior, su diáspora, la investigación, la seguridad, etcétera. Los BRICs, por supuesto, siguen siendo un tema.

China es el tema no sólo de moda, sino de preocupación para  muchos expertos y estudiosos. De la fascinación y la especulación se transita con facilidad a la preocupación y a la zozobra al hablar del dragón asiático. El interés que despierta es, simplemente, impactante. Como bien dijo Joseph Nye, de Harvard, en una de las sesiones, China es el país que hoy en día nos está haciendo pensar. “Esto no implica que llegue a tener el mismo poder que Estados Unidos, pero podría en décadas por venir”.  Claramente, para él, no hay que ver al país como enemigo, pues “si se le visualiza como tal, en unos años, efectivamente, será un país enemigo”. Para  John Mearsheimer, de la Universidad de Chicago, la óptica es otra.  Estados Unidos, como potencia y poder hegemónico, no puede darse el lujo de alimentar el crecimiento de otra potencia. Es imposible prever cómo actuará en un futuro y como tal, se debe acotar y evitar que esto suceda. China es, para él también, la única potencia emergente de la que se puede hablar y definir en esos términos.

¿Brasil? No dejó de estar presente en el análisis, y sobre todo, a través de los brasileños participantes. La multiplicidad de mesas en las que estuvieron fue notable. Su presencia estuvo, evidentemente, en las mesas sobre su país, en los paneles sobre potencias emergentes, en las mesas sobre China (relación vital para ellos), en las mesas sobre cooperación, en…. cientos de temas en los que están absolutamente convencidos que tenían algo que decir.  Los cariocas venían de todos los institutos, universidades y think tanks de su país, además de los brasileños en la diáspora, algunos viviendo en Estados Unidos, otros provenientes de instituciones académicas e institutos en otras partes del mundo. ¿El común denominador? La clara conciencia de que tienen ideas que defender, propuestas qué hacer, una presencia que hacer evidente.

¿México? Brillando por su ausencia. Me encontré con algunos queridos colegas participando en la Convención. De las 1140 mesas de trabajo, sólo se habló de alguna manera sobre México en 27 (2.37% de los paneles). En el Programa se presentaron 7 paneles sobre México en los que participaron mexicanos (.61%) y 20 paneles sobre nuestro país en los que los participantes eran expertos de otros países (1.75%), no mexicanos. No puedo evitarlo, estos datos me dejan reflexiva.

¿Por qué las Universidades y los Institutos de estudios internacionales mexicanos no participaron, propusieron mesas, se sumaron a algunas existentes? Bien dicen que en política los espacios hay que ganarlos… y en el mundo de las ideas sucede lo mismo. El silencio no es la mejor manera expresar que uno existe, y menos en los espacios en los que se analiza el acontecer mundial. Si el idioma es una limitante (sinceramente no creo que esa sea la causa)… habría que repensar en el establecimiento del inglés como idioma obligatorio en los programas de estudio universitarios. ¿Por qué las instituciones importantes del país no patrocinaron mesas para hablar del país? ¿Los mexicanos no tenemos algo qué decir sobre lo que pasa en el mundo, sobre la geopolítica, sobre el desarrollo, sobre la cooperación, sobre las potencias emergentes, sobre la reconfiguración del orden mundial en un mundo que se caracteriza por la incertidumbre?

En el mundo de las ideas, y en el mercado de las ideas en el mundo, hacen falta empresarios y emprendedores también. “Idea enterpreneurs”, dicen los sajones. Esto es algo que los brasileños han hecho muy bien y que a nosotros, por lo visto, no se nos da. (Bueno, el emprendedurismo en este país es casi una entelequia, hemos tenido todo tipo de desincentivos en el sistema durante los últimos 80 años… pero ése es otro tema). Independientemente de la realidad de Brasil, de sus indicadores económicos en franca bajada y de los límites que claramente está demostrando su modelo económico, tienen una visión clarísima del papel que quieren jugar en el mundo. Actúan tanto el gobierno como los estudiosos en congruencia con ello. Tienen presencia, punto.

Me parece lamentable que México esté ausente tanto en ideas como en presencia en foros de esta naturaleza. Que los políticos y los tomadores de decisiones hagan su chamba fortaleciendo al país para tener algo sustantivo qué decir y ser ejemplo y tema por los logros y avances, pero los expertos, estudiosos y también los tomadores de decisiones tienen que estar presentes en los espacios en los que hay que participar para hablar de lo que estamos haciendo, de lo que pensamos sobre los temas que se están debatiendo, y para incidir en la agenda de los temas que se tiene que discutir.

¿Cualés son los temas que interesan a los mexicanos sobre lo que sucede? ¿Qué hará México con relación al TPP y de qué manera esta negociación afecta la estructura construida a partir del TLCAN? ¿Cómo visualiza México a las potencias emergentes? ¿Cuáles deben ser las directrices de su relación con Brasil y con los BRICs? ¿Qué tiene que decir sobre los procesos de paz en el mundo y cómo va o debe participar? ¿Por qué a los mexicanos no les interesa el uso de los drones, nada garantiza que no se usen para combatir y matar narcos -y otras personas- en territorio nacional? ¿De qué manera piensa reconstruir su relación con China? ¿Qué papel deben jugar los derechos humanos en la nueva gobernanza mundial? ¿Cómo visualizamos el papel de los organismos internacionales que existen? ¿Qué visión se tiene en México sobre la protección de datos a nivel mundial? ¿Qué papel piensa darle México al soft-power en su estrategia internacional? ¿Qué tenemos que aportar a la estructura financiera mundial? ¿En materia de energía, recursos naturales y uso del agua tenemos que tener una opinión, o no?  ¿Qué debe estar haciendo en el diálogo multicultural de nuestro tiempo? Estas son tan sólo algunas de las preguntas que debemos estarnos haciendo y tratando de responder.

Entiendo que países con pocos recursos estén ausentes. Grecia no pudo darse el gusto de hablar en primera persona, pero los griegos en la diáspora hicieron todo lo que pudieron para tener presencia y evitar que su realidad y presencia pasara desapercibida en un foro así. La falta de presencia mexicana me deja pensando que, además de tener poco interés por lo que sucede en el mundo, los mexicanos (tomadores de decisiones y estudiosos) tienen mal establecidas sus prioridades y no invierten sus recursos en donde deben… lo cual en sí, es un problema también y habla de una falta de visión hacia el mediano y largo plazo para invertir en acciones y propuestas que tendrán frutos no inmediatos, pero si resultados en el mediano y largo plazo.

Lo primero que quieren hacer los gobiernos para incrementar su presencia en el mundo (y normalmente le dicen “mundo” a Estados Unidos”) es pagar multimillonarias sumas a las empresas de cabildeo para mejorar su imagen en el exterior. Invertir en investigación sobre temas relevantes en el mundo, financiar y apoyar a los estudiosos sobre estos temas, patrocinar mesas con expertos sobre estos foros sería una gran inversión. Fomentar la investigación  aplicada y orientada a políticas implica tener visión de futuro.

Apostarle e invertir en las ideas de México en el mundo, sería una gran, asertiva, innovadora y visionaria decisión.  Por algo decía Keynes que las ideas definen el curso de la historia. Algo entendería sobre el tema…